Pasaporte Covid: Hacer algo para «vender» la idea de que se hace algo

El cirujano cardiovascular sevillano y nuevo presidente de la Academia de Medicina de Sevilla, Carlos Infantes, advierte de la infiltración de las grandes compañías farmacéuticas en muchas revistas científicas especializadas y pronostica que todas ellas «sacarán pastillas contra el Covid en los próximos meses».

Y con respecto a las vacunaciones masivas e indiscriminadas opina:

Con las vacunas del Covid nos han colado algunas cosas que no son ciertas«.

Se une así este médico a otros profesionales sanitarios que llevan algunas semanas criticando aspectos clave en las estrategias anti Covid que se han desarrollado. Un ejemplo es la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) que ha pedido con un editorial en su revista oficial que ha titulado «el fin de la excepcionalidad».

Piden la vuelta a la «vieja normalidad», levantar las restricciones impuestas, por lo general, sin evidencia científica de su eficacia (como las mascarillas en exteriores, por ejemplo).

Así, el ámbito de la Inmunología y la ciencia no tiene claro que sea bueno continuar con las vacunaciones masivas.

Por un lado piensan que cada vez es mayor el desequilibrio riesgo-beneficio y por otro que es arriesgado recomendar dosis de refuerzo tras dosis de refuerzo sin fin cuando no se conocen los efectos a medio y largo plazo de esos tratamientos preventivos.

La Sociedad Española de Inmunología (SEI) no sospechosa de ser «antivacunas» pues su web tiene como patrocinadores a laboratorios fabricantes de vacunas como GlaxoSmithKline y su presidente participa en el ensayo de la vacuna Covid de Janssen, lo ha expresado públicamente.

Y si hay algo criticado por inútil son los pasaportes Covid. En Cataluña han dejado de imponerlo pues, como reconocen, las autoridades sanitarias, no consigue frenar los contagios. Cataluña ha vuelto a la práctica «normalidad»: se acabaron las limitaciones de aforo, los toques de queda, la limitación para las reuniones personales… y el pasaporte Covid por inútil.

Así que ya podemos decir que ha comenzado el repliegue de los pasaportes Covid, más cuestionado aún en tiempos de ómicron, variante que infecta mucho pero de muy baja letalidad y que los vacunados tampoco sortean.

Son tres ya las comunidades autónomas que han decidido dejar de solicitar el certificado de vacunación en los locales públicos (además de Cataluña, Asturias y Cantabria). Los expertos insisten: no contribuye a frenar la transmisión y no está claro que incentive la administración de dosis.

Hasta trece autonomías impusieron la obligación de presentar el certificado de vacunación durante las fiestas navideñas. Cada vez son más las que reparan en que esta medida no ha sido efectiva.

Otras comunidades como la valenciana o el País Vasco siguen con la deriva autoritaria y además han intentado que la Justicia la legitime. Tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de no autorizar una prórroga de dos semanas en el uso del pasaporte Covid en Euskadi queda muy limitado.

Es una medida que crea además falsa seguridad y anima a la relajación de otras medidas que pudieran ser efectivas. A su aplicación sólo se resistieron Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura. Hoy sigue vigente en Navarra, La Rioja, Andalucía, Aragón, Baleares y Canarias, Galicia y Ceuta y Melilla, además de Murcia.

Lo previsible es que, según bajen los casos de Covid y las infecciones, continúe el citado repliegue. Sólo habrá servido para que los políticos de turno hayan hecho algo para «vender» la idea de que se hacía algo, por inútil que fuera.

3 Comentarios a “Pasaporte Covid: Hacer algo para «vender» la idea de que se hace algo”
  1. J.R.

    Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices Miguel.

    Has leído la siguiente noticia?

    https://www.abc.es/sociedad/abci-confinamientos-restricciones-tenido-efecto-reduccion-mortalidad-covid-19-202202021455_noticia.html

    Según un estudio de la Universidad Johns Hopkins las restricciones y el confinamiento no han servido para prevenir muertes.

    Creo que dará mucho que hablar.

  2. Paheda

    Me parece sorprendente que no se haya hecho debate entre profesionales a favor o en contra de las vacunas y que se haya permitido una vacunación masiva sin saber los efectos a medio/largo plazo.
    Sorprende un único pensamiento a nivel global tachando de antivacunas a los que han decidido pensar por ellos mismos.
    Sorprendente que no se hable de las muertes que están habiendo por paros cardiacos en deportistas.
    Sorprendente que chicas jóvenes mueran de trombosis o parada cardiaca y no se diga nada en las TV públicas.
    Sorprendente que ningún medio de comunicación estudie los datos que están ahí pero que no nos cuentan. Porque no estamos mejor no. Sorprendente que nos hagan creer que todas esas muertes son de covid, cuando en realidad no es así.
    La lista sería interminable de la barbarie a la que médicos, periodista, virologos y toda la estirpe que día tras día nos han estado haciendo creer la mayor falsedad del siglo XXI y mientras las farmacéuticas y sus accionistas 💰💰💰💰💰

  3. Marino

    Signo de los tiempos, todavía de excepción.
    El Dr. Infantes, como tantos otros, tiene que adherirse (aunque sea “con pinzas”) a algún aspecto clave del relato dominante, a modo de salvoconducto comunicacional, para no ser arrojado en el acto al infierno negacionista, antivacunas y terraplanista, lejos del “mainstream”. Refiere:
    “Hay que insistir en la necesidad de vacunarse y de que las vacunas son eficaces contra el coronavirus, pero no como se dijo al principio. (…) y no confiarlo todo (…) a las derivas cambiantes de la información.”
    Necesidad de vacunarse… con vacunas “eficaces”, pero no como se dijo “al principio”… Entonces, ¿cómo? ¿Como “se dice” ahora? ¿Ya no hay “derivas de información” que nos confundan?

    El Dr. Infantes no nos descubre América con su advertencia: “la infiltración de las grandes compañías farmacéuticas en muchas revistas científicas especializadas”.
    Es así, y lo sabemos todos, desde hace décadas. La auténtica Ciencia, la que ayuda (y no pretende sustituir) a la Medicina sigue intentando desembarazarse de esta repugnante lacra. La misma que diseña y ejecuta una “ciencia” al servicio del Negocio y su correa de transmisión mercantil, la medicina basada en “evidencias” creadas de aquella manera.

    Y ante toda esa pseudociencia pandémica, ¿dónde está el “Observatorio contra las pseudociencias…”, ese fetiche de ciertos dirigentes de la Organización Médica Colegial contra ejercicio médico supuestamente no basado “en la evidencia científica”. Que no nos falle la memoria reciente:
    https://www.medicosnaturistas.es/pagar-para-que-te-eliminen/

    Si había dudas, queda expuesta la naturaleza sectaria del fetiche: no hemos oido su voz en 2 años de abrumadora ausencia de “evidencias” en tal cúmulo de actuaciones socio-sanitarias pandémicas,. A menudo, directamente sin ellas, sin “evidencias”; a veces, expresamente contra las disponibles.

    Y no solo. Porque, en lugar de alzar la voz y aglutinar esfuerzos corporativos colegiales contra esa mala ciencia que rige la pandemia, cortocircuita a los médicos de primera línea asistencial y perjudica a poblaciones, vuelven estos días dirigentes colegiales y aliados seudoescépticos a azuzar al fetiche, su observatorio tuerto, contra el mismo ejercicio médico cuya eliminación profesional esos señores y esas señoras estiman prioritaria.

    En fin, que una cosa termina llevando a la otra porque todas ellas se relacionan, en este espantoso complot contra libertades y derechos de ciudadanos y sanitarios.

    En su entrevista, honesta pero poco arriesgada, meritoria pero tardía, el Dr. Infantes compensa la expresión A toro pasado… (también aplicable a la citada y patrocinada SEI) con esa otra de Más vale tarde que nunca.

    Como puede que otros compensen también… quizás cuando no se requieran ciertos “pasaportes” y salvoconductos.

    SaLuz.

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