Tramadol, un analgésico que parece que incrementa la mortalidad comparado con otros fármacos

El tramadol es un medicamento muy usado para tratar el dolor pero ahora un estudio revela datos sobre su seguridad inquietantes. Resulta que parece que en comparación con otros tratamientos farmacológicos analgésicos su uso conlleva incremento de la mortalidad. Os lo explico con datos (y repasamos otros calmantes muy populares).

El fármaco tramadol cuyas marcas son por ejemplo Adolonta o Tradonal, es el opiáceo sintético que ahora más se receta y en un régimen más laxo: no hace falta la receta oficial de estupefacientes, sino que se dispensa como un medicamento normal.

Sin embargo, como explica el blog psiquiatrianet en su post Cómo nos drogan:

Si uno lo prueba, lo entiende: no vale para nada y tiene muchos efectos secundarios. Sin duda han dado con el analgésico ideal. A casi todos los ancianos reumáticos acaban recetándolo, pero les sienta tan mal que lo dejan”.

Y leo en una publicación del Instituto Catalán de Farmacología que ojo con el tramadol:

a pesar de que muchos lo consideran seguro para el tratamiento del dolor por artrosis, parece incrementar la mortalidad“.

En este estudio se halló que en consumidores de tramadol para el tratamiento del dolor por artrosis, la mortalidad es más alta que en usuarios de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) que son un grupo de medicamentos muy usados usados para tratar el dolor, la inflamación y la fiebre como Aspirina, ibuprofeno, diclofenaco o piroxicam.

Y no deja de ser paradójico porque el tramadol se usa en ocasiones como alternativa al ibuprofeno.

El estudio, de carácter observacional, se desarrolló en el Reino Unido. Se identificaron 88.902 pacientes mayores de 50 años (edad media de 70,1 años) con artrosis de rodilla, cadera o mano, que consumían tramadol, naproxeno, diclofenac, celecoxib, etoricoxib o codeína. Se excluyó a los pacientes con cáncer y a los que tenían antecedentes de trastorno por consumo de opiáceos.

Los consumidores de tramadol tenían mayor edad, mayor peso y mayor duración de la artrosis, comparados con los consumidores de los demás fármacos. Se examinó la mortalidad en el año siguiente a la primera prescripción de cada uno de los fármacos. La mortalidad en los consumidores de tramadol fue de 24 a 36 por 1.000 y año (278 fallecimientos), mientras que las tasas correspondientes a los consumidores de los cuatro AINE fueron más bajas (de 13 a 19 por 1.000 y año).

La diferencia de mortalidad del tramadol en comparación con naproxeno, por ejemplo, fue de 9,7 por 1.000 personas y año. La mortalidad en los consumidores de codeína fue similar a la de los de tramadol.
Posibles mecanismos por los que tramadol podría aumentar la mortalidad son delirio, interacciones con alcohol y otros depresores de sistema nervioso central y el mayor riesgo de caídas.

El problema es que sobre los medicamentos analgésicos, tan usados en nuestro país y en todo el mundo, hay cada vez más sombras por su falta de seguridad. Acabo de citar el naproxeno. Los institutos de salud de Estados Unidos advierten:

Las personas que toman medicamentos antiinflamatorios sin esteroides (diferentes a la aspirina) como el naproxeno pueden tener mayor riesgo de tener un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, que las personas que no toman estos medicamentos. Estos casos podrían ocurrir de forma imprevista y hasta causar la muerte. Este riesgo puede aumentar en las personas que toman estos medicamentos durante mucho tiempo“.

Y esta es otra clave, por lo general los tratamientos farmacológicos para el dolor son bastante eficaces pero no han de usarse de manera prolongada pues por ahí pueden llegar los efectos secundarios graves (lo sensato es que si tenemos un dolor muy prolongado busquemos las causas para tratarlas pues abonarnos a la pastilla calmante a la larga nos puede provocar daños).

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