La OMS denigra ahora el fármaco Tamiflu, de referencia en las “epidemias” de gripe

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce ahora que el medicamento Tamiflu no es tan eficaz como se suponía y lo degrada en su lista de medicamentos esenciales. Lo hace tras considerarlo esencial en 2009 para enfrentar la pandemia de gripe A que luego no fue tal. Se confirma pues el pelotazo económico de Roche, su fabricante.

El Tamiflu (oseltamivir), el famoso medicamento antiviral del que tantos países compraron millones de dosis para la epidemia de gripe aviar de 2005 y la no pandemia de gripe A de 2009, es el pelotazo que sabíamos.

Tamiflu oseltamivir gripe antigripal medicamento pandemiaEscribo así porque teníamos sobradas pruebas de su baja eficacia -en abril de 2014 publicamos un post titulado Caso Tamiflu (ineficaz y peligroso): La mayor estafa sanitaria de la historia-, pero ahora la OMS ha degradado al oseltamivir de la lista de medicamentos esenciales. Éstos son aquellos fármacos que satisfacen las necesidades prioritarias de salud en la población.

La selección viene dada por pertinencia para la salud pública, prueba de su eficacia y seguridad y su eficacia comparativa en relación a su costo. Tamiflu baja ahora (¿un pelín tarde no?) de una calificación de “principal” a “complementario”, categoría reservada para los tratamientos que son menos coste-eficaces.

Vaya que su fabricante dio un buen pelotazo económico al vender caro lo que tiene baja eficacia y por lo tanto no es un buen producto.

El comité de expertos de la OMS actualiza la lista cada dos años y añadió el oseltamivir en 2009, de manera paradójica el año en que el mundo se despertó alertado de una pandemia que iba a causar millones de muertes y que por fortuna resultó que no fue así (pero el marketing del miedo resultó y se acumularon vacunas y medicamentos tipo Tamiflu que luego hubo que tirar a la basura porque se caducaban).

Ahora, la organización supranacional, concluye que hay pruebas adicionales sobre los efectos del oseltamivir en la pandemia de gripe que nos muestran que la magnitud del efecto real en variables clínicamente relevantes es menor que lo estimado previamente.

gripe a vacunas tamiflu medicamentos tratamiento médicoParte de la nueva evidencia procede de un análisis realizado por investigadores de la Cochrane y publicado en el British Medical Journal (BMJ) en 2014, después de una campaña realizada por la revista durante cuatro años y medio para que la compañía Roche accediese a publicar los resultados de varios estudios clínicos sobre este medicamento.

La ¿conclusión?: El medicamento disminuye los síntomas de la gripe medio día pero no reduce los ingresos hospitalarios ni las complicaciones graves.

El comité de expertos de la OMS concluyó que el uso de oseltamivir debería restringirse a “casos graves de infección por virus de la gripe en pacientes hospitalizados en estado crítico”.

Pero el negocio está ya hecho, el pelotazo se consumó. Gran Bretaña, por ejemplo, gastó 560 millones de libras en antivirales desde 2006-07 hasta 2012-13. De ellos, 424 millones se gastaron en oseltamivir y 136 millones en zanamivir (Relenza, fármaco fabricado por GlaxoSmithKline que también está rodeado de polémica).

Además, en 2014, se gastaron 49 millones de libras adicionales para reemplazar las reservas de Tamiflu que estaban a punto de caducar.

relenza gripeTodo esto era conocido. La agencia de medicamento de USA, la FDA, aprobó la comercialización de Tamiflu en 1999, con ensayos clínicos que habrían probado la disminución de la duración del cuadro gripal pero que arrojaban un dudoso impacto sobre las complicaciones y muertes.

Fue muy criticada su relación beneficio riesgo. La situación se complicó en 2006 a raíz del acaecimiento de 39 muertes de adolescentes y niños en Japón asociadas al uso del Tamiflu y a sus efectos adversos neuropsiquiátricos (que incluyó suicidios).

Las revisiones científicas Cochrane al respecto concluyeron en 2006 que los beneficios clínicos de ambos antivirales (Relenza y Tamiflu) no justificaban su uso en condiciones epidémicas habituales ni en pacientes sin problemas graves de salud y que su utilización no disminuía la transmisión del virus.

La necesidad de reevaluar la efectividad y seguridad de los antivirales ha permitido descubrir y denunciar los problemas de transparencia respecto a los datos de los ensayos clínicos. Ello ha abierto puertas al acceso público de sus hallazgos, a resulta de la presión ejercida por periodistas, científicos y profesionales sanitarios críticos, por la buena voluntad de algunas compañías farmacéuticas y finalmente, por la aprobación de nueva legislación al respecto.

Deja un comentario

Los comentarios de este blog están moderados y han de tener la sana intención de fomentar el debate sobre lo que se plantea en las informaciones y opiniones de la página. Intente ajustarse al texto sobre el que comentar. Utilice un lenguaje correcto: claro, conciso y si va a realizar afirmaciones rotundas documéntelas. Los comentarios insultantes y/o que falten al respeto a los lectores del blog no serán publicados.

Recuerde que el titular de esta página es periodista no médico por lo que el blog tiene fines informativos no de consultorio sanitario. El editor no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.

El editor no tiene por qué compartir con los comentaristas sus puntos de vista.