No es sano y las #EnfermedadesPijas

No es Sano es una campaña promovida por Salud por Derecho, Médicos del Mundo, Organización Médica Colegial, OCU, SESPAS, CECU y No Gracias, y que cuenta con el apoyo de ISGlobal y Oxfam Intermón. En los últimos años pacientes y sistemas públicos de salud de países desarrollados sufren para pagar facturas de cientos de miles de euros por nuevos medicamentos para la hepatitis C o el cáncer.

En 2014 en España, 2,4 millones de ciudadanos tuvieron que interrumpir al menos uno de sus tratamientos a causa del precio de los medicamentos. Mientras, en el mundo, existen todavía enfermedades que afectan a miles de millones de personas, ignoradas por la industria por falta de perspectivas de beneficio, dejando a los afectados con ninguna o pocas opciones terapéuticas.

La campaña No Es Sano, en el contexto de las próximas elecciones generales, busca conseguir el compromiso de los partidos políticos por un cambio en el modelo de innovación de medicamentos a través de la incorporación de medidas concretas en sus programas electorales. A la vez, que promover un debate público y político informado sobre los problemas del sistema actual de I+D e innovación médica, y su impacto en el acceso a los medicamentos y en la sostenibilidad de los sistemas públicos de salud.

Hay un perfil en twitter denominado @ClubMedicamento, también una página web www.clubpremiumdelmedicamento.com y un vídeo protagonizado por Arancha de Benito que irrumpieron el pasado miércoles 28 de octubre incomodando a todo el que lo veía. Un Club Premium del Medicamento se anunciaba como la solución, previo pago de una cuota “al alcance de unos pocos”, al actual problema de acceso a medicamentos para tratamientos de enfermedades como la hepatitis C o el cáncer.

Imagen de previsualización de YouTube

La indignación ciudadana no se hizo esperar: fotografías del local se difundieron por las redes sociales, el vídeo no dejó de reproducirse y el público, incrédulo, se preguntaba si este negocio era real. El hashtag #EnfermedadesPijas que acompañaba sus mensajes de disconformidad en twitter, se convirtió en los más visto en Twitter en menos de media hora tras su lanzamiento.

En el vídeo de campaña, Arancha de Benito, madrina de este Club Premium del Medicamento, sonríe orgullosa porque ella sí puede permitirse pagar esta cuota que garantiza su salud y la de los suyos:

Da igual que no haya suficientes medicinas para todos, que sean muy caras o que tengan lista de espera, con el Club a mí no me faltan. Y es que cuando hablamos de medicamentos para salvar tu vida, ¿qué más da el precio? ¿verdad?”.

Hoy un vídeo de la misma protagonista desvela todo: si el modelo de innovación de fármacos no cambia, seremos testigos de situaciones tan extremas como la representada por el Club Premium del Medicamento.

Detrás del Club Premium se encuentra No Es Sano, una alianza de más de una decena de organizaciones de diferentes ámbitos que trabaja para conseguir, como os he contado, el compromiso de los partidos políticos por una reforma del actual sistema de innovación de fármacos, que asegure el acceso de la ciudadanía a los medicamentos que sean necesarios, efectivos y seguros a un precio asequible, como parte indispensable del derecho a la salud.

Un Comentario a “No es sano y las #EnfermedadesPijas”
  1. Alredol

    Los mercados farmaceuticos son mercados perversos y una de las propuestas que algún partido político debería incorporarae en este respecto en su programa es la creación de industrias para la investigación, desarrollo y comercialización de medicamentos.
    Esto lo han dicho al menos dos premios Nobel.
    Es absurdo pretender que una compañía de Wall Street va a permitir medicamentos a paises que no pueden pagarlos o medicamentos que curan una enfermedad o que incluso alivian de manera efectiva. El propósito de esas compañías es mantener y maximizar beneficios, por lo tanto aumentar la enfermedades reales o imaginarias en los paises desarrollados y cronificarlas. Y los mecanismo reguladores, se ha visto una vez tras otra, no son suficientes para controlar esto:Incluso la OMS ha estado siendo influenciada en las dos últimas décadas más y más por las farmaceuticas. Los departamentos académicos, incluso aquellos en apariencia no-médicos, de “ciencias de conducta”, están indirectamente dominados por ellas.

    La noción de que el Estado es siempre un lastre para el desarrollo de la economía brotó con fuerza en los setenta, despues de un cuarto de siglo en el que, contrariamente a lo que se dice, la economía mixta socialdemócrata, hoy abandonada incluso por partidos de izquierda, produjo un periodo de crecimiento económico enorme. Ante los cambios macroeconómicos (Bretton Woods y todo eso), la emergencia de la produccion industrial de los “tigres asiáticos” y la deslealtad de clase de los sindicatos, ese modelo entró en crisis. En lugar de buscar adaptaciones a las nuevas circunstancias se optó por un modelo diferente, neo-liberal con el “progresismo” estatal y la TV, aliviando las penas, Hoy es hora de reconsiderar esto y empezar con industrias públicas como las que sugiero.
    En todod caso la noción del Estado-no-intervencionista se ha ido a pique pues ha sido el estado en sus varias formas el que ha creado o desarrollado empresas para los amiguetes o rescatado a la banca, y todo con dinero público. El dogam neo-liberal es como todo los dogmas ignorado por los sumos sacerdotes si les conviene.

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