No quieren que sepamos qué nos venden para comer

A finales de la década de los años 90 el abogado Don Barrett consiguió una victoria judicial contra las compañías tabaqueras. Su campaña contra el tabaquismo se saldó con una indemnización de 240.000 millones de dólares, repartida entre los cuatro principales fabricantes de tabaco, por daños y perjuicios a los fumadores enfermos de cáncer.

El equipo de abogados coordinado por Barrett ahora ha demandado a una treintena de multinacionales que, en conjunto, controlan casi la totalidad del mercado alimentario. Entre ellas se encuentran Nestlé, Unilever, Procter & Gamble, Kraft, Coca-Cola o PepsiCo.

La principal estrategia jurídica del bufete, especializado en grandes pleitos colectivos, no consiste en demostrar que ciertos alimentos son perjudiciales para la salud o que su publicidad es engañosa, sino que su etiquetaje es falso o ilegal.

Mientras, aquí in Spain, el Gobierno quiere que no tengamos información independiente sobre los alimentos. Alo afirma la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El Ministerio de Agricultura prepara el denominado Proyecto de Ley de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria

La OCU lo explica así:

-El Gobierno pretende que no se publique información sin que el fabricante o distribuidor del producto bendiga lo que se dice de él. Esto es tan ridículo como si se obligara a un periodista a que, antes de opinar sobre alguien, sometiese su texto a la persona en cuestión, otorgándole así derecho de veto. Esto se llama censura.

-La nueva norma pretende dotar de muchos más privilegios a la industria alimentaria.

-Esta maniobra ha sido promovida por la industria alimentaria.

-Este tipo de regulaciones no existen en ningún país europeo. En ellos sí que se respeta a los consumidores.

-Es cierto que OCU se reunió con el Ministerio, pero es falso que pidiera una regulación en estos términos.

-El Gobierno ataca de pleno uno de los derechos fundamentales consagrados por la Constitución: la libertad de expresión.

-Se está menoscabando el derecho a la información de los consumidores.

9 Comentarios a “No quieren que sepamos qué nos venden para comer”
  1. Jose

    Estimado Miguel primero que todo deseo felicitarte a ti y tus asociados por tu excelente blog.Ahora deseo preguntarte si sabes si en España los cientificos del CSIC estudian tecnopatogenologia?(technopathogenology)Por que lo que hasta ahora se en USA no se estudia y se larga todo al mercado alegremente si la evaluacion por pares le dio el visto bueno.

  2. Ander

    Solo recomendarle a Ana Rosa que pase de edulcorantes artificiales. La estevia endulza de forma natural y puede tomarse en infusión endulzando con ella sus cafés mañaneros. Es una planta con beneficiosas propiedades.

    enhorabuena por el artículo Miguel Jara. Hago difusión del mismo. Saludos!!

  3. Txu

    Veo interesante a destacar el desacuerdo de la OCU. En general suele estar bastante calladita con estas cuestiones que afecten a la industria alimentaria. ¿Será que con el nuevo proyecto de Ley puede perder cancha?

    ¿Qué diferencias hay entre la OCU y FACUA? Conozco bastante menos a esta última pero da la impresión de estar más cercana a las preocupaciones de los consumidores. ¿Es así o sólo lo parece?

    • Miguel Jara

      Txu, caliente caliente, no se me escapan tus observaciones.

  4. Elias

    Artículo sobre el libro de Marie-Monique Robin: “Las cosechas del futuro. Cómo la agroecología puede alimentar al mundo” muy interesante, con datos tremendos: “El aumento de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y el cáncer está directamente relacionado con los alimentos que comemos…”, asi empieza el texto. El enlace es este: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/06/11/comemos-veneno-el-cancer-la-infertilidad-y-la-diabetes-son-por-la-comida-122753/ Salud.

  5. Ana García

    Hola Miguel:

    Muchas gracias por el trabajo y la información que compartes día a día con nosotros. Te escribo hoy por algo que me está ocurriendo. Como la mayoría de mujeres entraditas en años, también estoy entradita en kilos. Y como otras muchas decidí sustituir el azúcar por un edulcarente bajo en calorías…. a pesar de saber que no son sanos. El sabor de la mayoría de los edulcorantes me echa para atrás, y los usaba bajo mínimos. Hasta que un día, hace unos meses, descubrí la sucralosa, con sabor a azúcar. Picada por la curiosidad de cómo era posible un edulcorante con un sabor tan similar al azúcar de toda la vida, he mirado en internet qué es la sucralosa. Me he encontrado con que es un producto sintético relativamente nuevo, y según parece muy poco estudiado en personas, a pesar de lo cual ha sido aprobado.

    Hay un buen número de quejas de consumidores, que le achacan reacciones alérgicas y de otro tipo, muy variadas, algunas extremas. Pero se trata de “quejas” personales, sin datos ni estudios que las respalden, y sin relación causa-efecto clara e incuestionable. ¿Por qué entonces estoy escribiendo este comentario?: Porque resulta que yo misma llevo unos meses con una persistente “mucosidad” en mi garganta, una especie de faringitis crónica, “moquilleo en la nariz”, y en ocasiones dificultad para respirar fluida y relajadamente. Hace un mes acudí al otorrino para que lo mirase, me indicó que no ve ninguna afección, y me recetó vitaminas A y E, y Pectox!!!!!!!!!!. No vamos ahora a entrar en esta respuesta. El caso es que mi garganta no presenta ninguna afección, ni tengo ninguna infección, y en realidad los síntomas que yo siento son claramente alérgicos, y yo no he tenido nunca antes una alergia a ningún alimento ni medicamento. Estas sensaciones son generalmente peores por las mañanas que por las tardes (por la mañana es cuando tomo la sucralosa, con el café)…. y ahora mismo estoy relacionando mis propios síntomas con los que muchas de las personas que han tomado sucralosa indican en sus quejas (falta de aliento, problemas en la garganta…). Si no hubiese sentido esa curiosidad científica por conocer de qué esta hecho ese edulcorante jamás hubiese relacionado su ingesta con mis síntomas, y de hecho voy a dejar este edulcorante (y los demás) y ver si en un par de meses desaparecen mis síntomas completamente, o mis síntomas se deben a otra cosa..

    Entiendo que en Almodóvar & Jara os dedicáis a los medicamentos, y los edulcorantes no lo son, pero tampoco son un alimento, tampoco son un producto natural, sino sintético, de laboratorio, más cercano a una medicina que a ninguna otra cosa. Una buena indagación en el tema de los edulcorantes y su aprobación (qué tipo de pruebas exigen para ser aprobados, y en base a que estudios nos los cuelan como seguros) creo que arrojaría mucha luz acerca de sus riesgos reales. Así que si os véis con fuerzas y tiempo, es un tema que puede estar afectando a la salud de un número grande de personas.

    Un saludo.

  6. Miguel

    Muy bueno el artículo sobre todo tambien el comentario de que uno “debe llevar la lupa” para poder saber lo que contiene cada alimento. Lo peor es que los nombres de los productos son cifrados y hay que tener un grueso volumen del Codigo alimentario u otro similar para poder saber que es lo que contiene. Sustancias que ya sabemos que son nocivas como los colorantes artificiales o endulzantes como el aspartamo, se siguen usando alegremente. El problema mayor es que todo esto es una bola de nieve que se ha echado a rodar y no se puede detener y mucho menos hacer retroceder. Pero una bola de nieve empieza con una pequeña piedrecilla. Aqui la piedrecilla es el grupo de cientificos que descubre las propiedades del producto quimico (endulza, colorea emulge, conserva, etc) o de la transgénesis (lo hace mas resistente a plagas a la sequia aguanta mejor almacenaje etc etc)y le susurra al oido a los managers de la industria que con eso sepuede hacer mucho dinero. Es decir el veradero culpable es el que “descubre” o “inventa” el uso de la sustancia con alto riesgo para el ser humano y omite tomarse el riesgo en serio.Esto esta claramente indicado en el libro “Technopathogenology” de Peter Lang. Los managers de la industria son menos culpables que los cientificos que no estudian tecnopatogenología.

  7. Cristina

    Aparte de las marcas citadas en el artículo puedo dar muchas mas marcas transgenicas pues cuando hicieron practicas en laboratorio me sorprendi buscando en la lista de alimentos trangenicos la cantidad de marcas que están en la lista negra.
    Starlux, una pastilla para dar sabor a las comidas. Analizando en el laboratorio bajo mocroscopio encontre que la mayoria de su contenido se compone de todos los residuos que las gallinas dejan. Es decir, uñas de ave, estiercol de la misma ave, etc….. señor@s lo que comemos hoy en día es mierda…….que a largo o corto plazo provocan graves problemas en nuestro organismo que acaban matandonos y en una poblacion cada vez mas joven.

  8. Javier Herraez

    Queremos la composición de los comestibles que venden en letras grandes. Queremos que se pene la omisión de ingredientes y aditivos en las etiquetas. Queremos que lo que no sea natural y biológico figure como OGM o cualquier otro tipo de manipulación en letra bien visible. Queremos que pongan las cantidades de cada ingrediente y aditivo. Queremos que quiten la palabra “natural” de productos que no lo son por sus ingredientes. Que especifiquen todo el proceso de producción, manipulación, obtención (y origen) etc., etc., etc.

    Queremos tantas cosas que da asco intentar buscar lo que queremos porque actualmente es prácticamente imposible saber lo que estás comprando aunque te lleves la lupa para leer las etiquetas.

    Quiero saber como cultivan esas zanahorias que saben a cartón o esas manzanas que puedes tener 2 meses en la encimera de la cocina y apenas cambian de aspecto.
    Muy bueno el artículo. Saludos.

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