J. Peteiro: "El cientificismo es la creencia en que la Ciencia es la única posibilidad de conocimiento" (I)

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16 de diciembre de 2011Sin categoría88 Comentarios

Me ha gustado mucho el libro El autoritarismo científico, escrito por el Doctor en Medicina y jefe de la sección de Bioquímica del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, Javier Peteiro. Creo, como le expuse en mi correo de contacto para hacer esta entrevista, que va a marcar un antes y un después en el ámbito de la divulgación científica. Me ha parecido honesto que critique lo que denomina “pseudociencias” y al mismo tiempo y sobre todo el cientifismo que él llama cientificismo.

“Acabo de estar viendo su blog -me explicó- y me parece muy interesante el planteamiento genérico subyacente a él de ‘dudar de todo’. Esa es o debiera ser la postura del método científico. No tanto como duda absoluta, como duda -creencia-, sino como planteamiento abierto al debate razonado y a la fuerza de los hechos. Y esa debiera ser la postura de cualquier ciudadano, un moderado escepticismo inicial hasta que suficientes elementos de juicio orienten el planteamiento propio“. Como veis, ya desde nuestra primera toma de contacto se nota que es un hombre de ideas claras, limpias y dispuesto para el debate. “Creo que vivimos en una época que hace necesario más que nunca el debate, especialmente en el contexto del ataque que se está haciendo a la educación y especialmente a la humanística“.

De acuerdo con él, le mandé unas preguntas que ha respondido con tanta pasión y profusión que sus respuestas voy a publicarlas en dos días consecutivos dada la extensión de las mismas.

-Comienzas tu libro tratando sobre lo que denominas las falsas ciencias o “pseudociencias” ¿cuales son estas y por qué no son ciencias?

Son pseudociencias aquellas creencias o afirmaciones que se presentan como científicas pero que no se sostienen en el método científico. Con frecuencia se revisten de modo inadecuado de términos científicos: “energía” de los cristales o sanación “cuántica”, por ejemplo. A veces la carencia de base empírica se trata de suplir por la autoridad de científicos involucrados en muy escasos experimentos realizados y no reproducidos (tal sería el caso de Benveniste o incluso del premio Nobel Luc Montagnier en apoyo de la homeopatía). Las pseudociencias abarcan un amplio espectro, desde los supuestos rastros arqueológicos de alienígenas hasta numerologías extrañas o terapias alternativas.

No basta con una teoría aparentemente coherente de lo observable; se necesita el aval empírico. La Ciencia auténtica se basa en un método insensible a prejuicios por lo que no basta con que alguien descubra algo; lo observado, lo experimentado, ha de ser reproducible, comprobable por otros. Y es desde esos datos como se destruyen, modifican o construyen teorías. Por el contrario, las pseudociencias suelen mantener un anacronismo dogmático en la esperanza infundada en que avances científicos futuros probarán su hipotética verdad.

En el caso de pseudociencias médicas, se oye habitualmente la expresión “a mí me fue muy bien con tal producto o con tal práctica”. Eso es creíble, pero es anecdótico. Para que un medicamento sea reconocible como tal es preciso que funcione mejor que nada o, dicho de otro modo, que sea superior al placebo. Eso supone la prueba estadística, el contraste de hipótesis en forma de ensayo clínico que revelará o no su pretendida eficacia. Algo análogo ocurre con los factores de riesgo; no basta con asumir, por ejemplo, que los móviles son perjudiciales, hay que probarlo y, en caso afirmativo, estudiar la magnitud del efecto potencial. Hay que tener en cuenta, no obstante, que la Medicina no es mera ciencia aplicada; supone una relación clínica y no es descartable que en ciertos casos una relación diagnóstica sea a la vez terapéutica. La palabra puede ser curativa aunque la acompañe un medicamento ineficaz. En ese sentido, médicos que practican terapias alternativas pueden obtener, según los casos, resultados beneficiosos. Hay también una cuestión de grado; nadie en su sano juicio intentaría tratar un cáncer con productos homeopáticos.

Lo irracional y lo fantástico mantienen su atractivo, sigue habiendo gente que visita a astrólogos y hay quien se comunica con muertos o es abducido por naves extraterrestres. Creo que era Shermer quien afirmaba que la existencia de fenómenos extraordinarios requiere de pruebas extraordinarias. Tal sería el caso, por ejemplo, de potenciales visitas de alienígenas o la comunicación con muertos. No basta con testimonios aislados de pilotos aéreos, ni con afirmaciones de mediums por muy serios y honestos que sean.

Me gustaría llamar la atención sobre una actitud pseudocientífica pretendidamente escéptica, el negacionismo, consistente en ver oscuros intereses por todas partes. Ocurre en el caso de las vacunas. Es cierto que se han dado tristes exageraciones e incluso abusos en esta cuestión (la gripe A ha sido un buen ejemplo), pero es innegable el efecto beneficioso que los programas de vacunación han tenido en la lucha contra las grandes epidemias que asolaban a la humanidad. La creencia en la asociación entre vacunación y autismo, por ejemplo, refutada científicamente, ha privado a niños de defensas contra enfermedades potencialmente terribles y no ha influido en la prevalencia del autismo.

-¿Qué es el cientificismo -es lo mismo que cientifismo-?

Creo que podemos considerar sinónimos los términos cientismo, cientifismo o cientificismo. Elegí este último porque es el recogido por la Real Academia, con varias acepciones. El cientificismo es, desde mi punto de vista, una exageración, la creencia en que la Ciencia es la única posibilidad de conocimiento y la única fuente de esperanza. Hay cientificismo cuando se hace una extrapolación injustificable, acientífica, desde el conocimiento científico en un campo. Quizá el caso más obvio sea la creencia en Dios. Hay científicos ateos, agnósticos y teístas. Un gran escéptico como Martin Gardner se confesó creyente; no tiene que ver una cosa con la otra. Lo que no es honesto, desde mi punto de vista, es avalar una creencia personal con argumentos científicos. Hay dos ejemplos claros, Dakwins predicando su ateísmo y Tipler haciendo lo contrario, pero Dios no es un observable científico; dicho de otro modo, su interés científico es sencillamente nulo.

Pero hay un cientificismo mucho más peligroso, el de un reduccionismo simplista de todo lo humano, el ver en la depresión o en cualquier estado de ánimo sólo un balance de neurotransmisores, el de tratar de resucitar una frenología al confundir correlatos de imagen cerebral funcional con relaciones causales locales, el de un geneticismo extremo. No es nuevo; ya hace años se asoció la dotación XYY a la criminalidad. Ahora que se han descartado en general asociaciones monogénicas con comportamientos complejos, persiste el intento de buscar asociaciones mediante aproximaciones de “fuerza bruta” tipo “genome wide”. Si bien es legítimo tratar de encontrar componentes bioquímicos o alteraciones neurobiológicas subyacentes a un trastorno psíquico, no lo es asumir sin más una causalidad simple no comprobada, un “no es más que…”

Sin embargo, desde postulados biologicistas no fundamentados, asistimos a una medicalización injustificable de la conducta y a una esperanza ciega en que se acabarán encontrando los genes responsables o regiones cerebrales afectadas aunque no exista una base real que lo haga previsible.

En ese cientificismo naïf subyace la negación de la libertad y de la responsabilidad de cada cual. Uno sería como es por sus genes, por sus neuronas o por sus neurotransmisores y así sería visible, comprensible, incluso predecible, mediante la imagen cerebral funcional o el estudio genético.

En realidad, aunque compartan rigor metodológico, hay Ciencias en plural más que Ciencia. No es lo mismo la Física con capacidad de predicción, que la Biología, más bien narrativa. Hay quien diferencia, precisamente por esa posibilidad predictiva, entre ciencias duras y ciencias blandas. Es importante, porque, si bien el comportamiento de una estrella es predecible desde sus condiciones iniciales y de contorno, el comportamiento de un ser humano no lo es desde el conocimiento de sus genes y su entorno.

-¿Cuales son las manifestaciones actuales más peligrosas del cientificismo y por qué escribe sobre un autoritarismo -¿un fascismo?- científico?

Creo que el ataque a la libertad. Si creemos que estamos determinados por nuestros genes, que somos manipulables mediante psicofármacos o terapias conductistas, y que la imagen cerebral da cuenta de lo que nos pasa y de nuestras creencias, de cómo sentimos, sufrimos y gozamos en una palabra, no somos responsables de nuestros actos. Esto ya ocurre. Se está dando una demanda de diagnóstico y tratamiento a médicos o psicólogos en situaciones que no son propiamente clínicas, algo facilitado por la proliferación de etiquetas para todo, como muestra el DSM, y por la creencia de que cualquier perturbación de nuestro estado de ánimo ha de ser tratable en un contexto de obligación de ser felices.

Si pasamos de ser una biografía a una mera biología, ya todo estaría dicho. Es la vía a la alienación del ser humano. Se asume en general que Ciencia equivale a verdad y bondad. Y en nombre de la Ciencia asistimos a auténticas aberraciones. No es lejano el tiempo de las lobotomías generalizadas (premiadas con el Nobel en 1949).

La Ciencia se ha convertido en el oráculo moderno. La cantidad de tests prenatales disponibles aumenta progresivamente induciendo a una selección negativa, es decir, a abortos; no es descartable en absoluto a corto o medio plazo una selección positiva de los mejor dotados genéticamente. La tentación eugenésica es evidente y recuerda claramente las aspiraciones de mejora racial nazi.

Se intenta predecir el comportamiento criminal (casi como en “Minority Report”) mediante tests actuariales y técnicas de imagen cerebral funcional (hay quien recorre las prisiones de EE.UU. con un sistema de NMR y la imagen cerebral ya se ha admitido como prueba en algunos juzgados americanos). En nombre de la Ciencia, por el bien de la sociedad, por nuestro bien, podremos ser juzgados como probables criminales futuros. No parece posible una mejor realización de la fantasía orwelliana.

Los tests psicométricos, con su perversión de la metodología estadística, han servido hace años para impedir la entrada de determinadas personas en EE.UU. Los hay para todos y para todo: felicidad, autoestima, inteligencia, estabilidad de pareja, violencia… sirviendo en nombre de la Ciencia para posicionar y segregar al sujeto, sea para un proyecto profesional, para un empleo o para una póliza de seguro de vida.

Si la Ciencia deja de estar al servicio del ser humano, convirtiéndose en su amo, en su única referencia, la posibilidad de un autoritarismo científico es obvia. Estamos viviendo ahora una situación en la que la orientación política queda aparcada frente al tecnicismo económico neoliberal. Viene a ser un ejemplo de cómo el conocimiento técnico, dudoso por otra parte, prima sobre cualquier debate político. La Ciencia no es sólo un conocimiento puro; lo es para alguien. Ya sucedió en las guerras mundiales y sucede ahora. El acceso elitista a la Ciencia y a sus aplicaciones puede esclavizar literalmente a muchos.

Además, ocurre de modo aparentemente paradójico que el cientificismo es nocivo para la propia Ciencia porque trata de hacerla más “científica”. Parece un juego de palabras pero no lo es. Los investigadores profesionales viven de eso, de su trabajo científico. Ahora bien, no todo el mundo puede investigar lo que quiere; hay proyectos financiables y hay finalidades políticas y económicas que influyen en esa financiación. Y todo eso es regido en última instancia por criterios pretendidamente científicos por medibles: calidad, excelencia, impacto, eficiencia… La canalización “científica” de las ayudas a proyectos, con sus comités de expertos, cercena en no pocos casos la libertad y la creatividad que facilitan el propio avance científico. La gente acaba así metida en líneas “productivas”, es decir que conducirán a publicaciones en función de las cuales serán financiadas, cerrando el círculo. La afirmación de Kornberg de que el mejor proyecto es no tener ninguno quedó en el olvido. El cientificismo asfixia a la Ciencia.

En la creencia de que la Ciencia es el único saber, estamos asistiendo a un desprecio de lo humanístico y a una pérdida de la universalidad que caracterizó alguna vez a las universidades. Los efectos de esa ignorancia de un saber fundamental como la Historia, la Literatura o la Filosofía serán sin duda negativos. Lo triste es que se adoptan políticas educativas deshumanizadoras a sabiendas, en la creencia de que lo rentable en realidad es formar a técnicos flexibles y no a personas críticas.

 

Bueno ya ven que no tiene deperdicio este hombre y que podría subrayar o poner en negritas casi todo. Mañana la segunda parte de la entrevista. Espero que les haga pensar y aprender a ser aún más críticos.


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88 Comentarios a “J. Peteiro: "El cientificismo es la creencia en que la Ciencia es la única posibilidad de conocimiento" (I)”
  1. Belén

    Sr. J. Peteiro:
    Ha pasado un año de este artículo y supongo que hace un año no conocía usted al Dr. Hamer ,pero supongo que algo de curiosidad le entraría.
    Como persona curiosa que le supongo,seguro que por lo menos,se interesó un poco por el tema.
    Me gustaría que nos diera su opinión.
    Gracias

  2. Txu

    Como continuación a mi comentario anterior (2 enero) en relación con los adyuvantes de aluminio en las vacunas, decir que aparte de su neurotoxicidad, otra cuestión, tan importante o más, estaría en que al ser un potente estimulante de la respuesta inmune hay riesgo de sobrecarga del sistema y esto puede conllevar riesgo de autoinmunidad. En condiciones normales existe lo que se denomina una barrera de autoinmunidad, pero esta puede saltarse mucho más fácilmente con un sistema inmune hiperactivado. Por otra parte el sistema inmune funciona de manera natural en un balance finamente regulado y de forma conjunta con el denominado sistema neuro-endocrino. Aunque parezca sorprendente, alteraciones en cualquiera de los tres sistemas (inmune, nervioso y endocrino) pueden afectar finalmente al eje conjunto de los tres. Hay varios ejemplos, pero como de esto hay gente que sabe más, lo dejo por si alguien quiere comentar sobre ello.

    Enlace a un artículo reciente sobre los adyuvantes de aluminio donde lo explican bien. http://lup.sagepub.com/content/21/2/223
    Por último, dejar claro que no soy antivacunas, o eso creo. Más bien, comparto el slogan “Safe, Necessary and Effective Vaccines“.

  3. Visitador

    No entiendo por que el Sr. Javier solo denostó la evidencia. Le parezca o no absurdo la idea de los infinitesimales o el principio de similitud, esto se vuelve irrelevante al contrastar las pruebas experimentales que le dejo Mª Jesús Pita Conde.
    Le puedo decir Javier que muchas veces en la ciencia las cosas parecen irracionales o ilógicas, cuando un examen minucioso puede demostrar que el sentido común (vrg. el agua no puede recordar tal o cual cosa) falla.
    Ahora el Sr. Javier dice que:

    Hasta tal punto difere que yo considero a la homeopatía pseudociencia por mostrar un anacronismo dogmático y ausencia de experimentación reproducida que avale una teoría tan estrafalaria como la de la memoria del agua.

    Le respondo que importa poco la apelación al dogmatismo, lo que importan son las evidencias. Y no Sr. Javier se equivoca rotundamente hoy en día existe la investigación experimental en modelos y cultivos in vivo/ in vitro y ex vivo. Basta buscar las referencias o la información para refutar su punto no fundamentado. La experimentación “reproducida” ya se dio en un informe del 2009 se reprodujo un trabajo del 2004 en Inflammation Research, sin dejar de mencionar que es lo que se esta planteando poco a poco. Y sobre la memoria del agua existen evidencias experimentales recientes: Rey Louis, Montaigner, Tyler, Chaplin…. y van en aumento.

  4. Espía

    Estrafalarias me parecen aquí algunas cosas que tengo que leer.
    Tampoco contesto a alguien que le dijo, “si es agua ¿porque tanta inquina?”
    Convendría leer los experimentos con animales. Le sigo diciendo que como la gente tape los síntomas con los medicamentos tan eficaces, vamos bien. Escriba solo sus hallazgos no para denostar nada, que le repito NO HACE DAÑO A NADIE, LA HOMEOPATÏA NO HACE DAÑO A NADIE. En cambio los chemtrails sí, ¿porque no escribe algo sobre ellos? a mi es q, ahora se tendrá que oponer a los sectores más poderosos, a ver que tal le va.

    A mi es que cuando me critican cosas inocuas, ya que son agua y plantitas (curiosamente de donde salen todos los principios activos) saco a los CHEMTRAILS, que curiosamente toda esta gente dice que eso es mentira jajajaja.
    Aparte de una posición científica, hay que estar abierto a cierta postura buena para el alma, la naturaleza cura, también la ciencia, y ciencia señor no es todo lo que se mide, sino lo que tiene un método, una aplicación y unos resultados. Hay que estar más abierto a las cositas, y no pretender salir airosa, siempre en nombre de la ciencia, que ni Einstein hablaba tanto de positivismo, vamos él nunca.

  5. Mª Jesús Pita Conde

    Javier
    Gracias también por sus comentarios.

  6. Javier

    Mª Jesús Pita Conde,

    Pensaba haber concluido, pero sus últimos comentarios me inducen a aclarar algo. Indica Vd que “Entiendo por ciencia lo mismo que usted. No me parece que tenga que responder a preguntas cuya respuesta es la misma para todos los que hemos pasado por la universidad y somos médicos”.
    El pasar por la universidad y ser ambos médicos no implica que nuestras concepciones sean las mismas. Es evidente que nuestro concepto de lo que es ciencia difiere sustancialmente y por eso le planteé aquellas preguntas, que es Vd. muy libre de responder o no. Hasta tal punto difere que yo considero a la homeopatía pseudociencia por mostrar un anacronismo dogmático y ausencia de experimentación reproducida que avale una teoría tan estrafalaria como la de la memoria del agua.
    En cuanto al principio de curar por lo semejante (aunque como principio activo no haya nada más que agua con tanta dilución, cosa en la que incide en su último comentario) no deja de ser una afirmación tan gratuita como infundada en lo empírico, exceptuando el caso de las vacunas (que sí comprenden más que agua), tan denostadas por otra parte por otros comentaristas de este blog.
    También son gratuitas sus afirmaciones sobre lo que yo sé o dejo de saber.
    Por todo ello, concluyo definitivamente mis comentarios sobre la homeopatía, tema que tiene para mí tan escaso interés como cualquier otra creencia pseudocientífica, reiterando que en mi opinión, no aislada precisamente, es una práctica que, al margen de pseudocientífica, puede ser beneficiosa como placebo y es inocua a no ser que aparte a pacientes de terapias realmente eficaces propias de lo que Vds. llaman la medicina convencional o alopática.
    Por supuesto, siendo Vd. médico, no dudo en absoluto de su buen criterio como profesional a la hora de diagnosticar y tratar a sus pacientes y en ese sentido le deseo los mayores éxitos.
    Les agradezco a Vd. y a Miguel Jara la información que me han aportado.

  7. Mª Jesús Pita Conde

    http://www.homeopathyeurope.org/Research/basic-research

    Basic research

    The mechanism of action of homeopathy has been the subject of basic research experiments carried out by biologists, physicists and chemists. Several groups in physics, biology and immunology have shown consistent effect of high dilutions.

    Basic science research in homeopathy has been conducted in two main areas:

    (1) in-vitro or in-vivo biological models of the action of ultra-molecular dilutions and their potential mechanisms of action, including the similia principle (the concept of treating like with like);

    More about biological models…

    (2) physical research on ultra-molecular dilutions.

    More about physical models…

    Although biomedical research indicates that very low concentrations, as low as 10^-22 M, can be biologically active (Eskinazi) and concentrations from 10^-6 to 10^-22 M lie in the range of homeopathic dilutions used in practice – there is overlap of active concentrations used in conventional biomedicine and homeopathy –, the main cause of scientific scepticism surrounding homeopathy is its use of very high dilutions, including ‘ultra-molecular dilutions’ that are diluted beyond the point at which theoretically any molecule of the starting substance is present (Avogadro’s number).
    Eskinazi D (1999). Homeopathy re-revisited – is homeopathy compatible with biomedical observations? Archives of Internal Medicine, 159:1981–1986 [PubMed]

    The Homeopathy Basic Research Experiments (‘HomBRex’) Database, a comprehensive database of basic research in homeopathy, contains information on experiments on biological systems in-vivo and in-vitro, in healthy or diseased states, ranging from the intact organism to the subcellular level, with measures of effect ranging from viability to molecular processes; and research on physico-chemical effects of serially agitated homeopathic preparations. It contains over 1,500 experiments in more than 1,000 original articles.

    About 100 researchers from different universities and institutes in Europe are working in this domain and are members of the GIRI = Groupe Internationale de Recherches Infinitisimales = International group of researchers studying the effects of serially agitated high dilutions.

    Some of the peer-reviewed literature in basic science research is listed here.

    More about biological models…

    More about physical models…

  8. Mª Jesús Pita Conde

    Provings or homeopathic pathogenetic trials

    Homeopathic provings, also known as homeopathic pathogenetic trials (HPTs), are a fundamental principle of homeopathy. In homeopathic provings, a homeopathically prepared substance is tested on healthy volunteers in order to reveal, through recording the effects, the state of ill-health that the substance induces. Provings are not about ailments or even about symptoms, although symptoms can point to a certain state.

    Provings and treatment are two sides of the same coin that is homeopathy. Treatment addresses states of ill-health – provings induce states of ill-health. Recognising the state of ill-health of an individual subject and matching them with the state of ill-health induced by a homeopathic proving is considered to be a key element in the successful practice of homeopathy.

    A considerable number of HPTs have been conducted in the past 60 years and have been systematically reviewed. Methods have varied considerably and there have been efforts more recently to incorporate relevant contemporary research methods into homeopathic provings.

    The ECH Provings subcommittee has established quality standards for the conduction and documentation of provings. These guidelines, the Homeopathic Drug Provings Guidelines, comprise a protocol for provings, taking into consideration both homeopathic principles and ICH-guidelines.

    As more and more provings have been conducted during recent years, the documentation and availability of this important material has become a major issue. The ECH Provings subcommittee has worked out criteria for provings that fulfil the quality standards of the ECH and drawn up a checklist for assessing the minimum quality of provings. Currently, the ECH Provings subcommittee has started to make provings documentation available from this website.

    Observational studies

    To date several observational studies have been conducted and these studies consistently show real-world effectiveness of homeopathic treatment. Although one cannot attribute causality to interventions studied using this type of design, these studies can make a valuable contribution to essential developmental research in homeopathy and suggest areas where it might be effective. They may even have several advantages over randomized controlled trials, including lower cost, greater timeliness, and a broader range of patients.

    Papers in respected conventional medical journals such as the New England Journal of Medicine, have shown that well-designed cohort or case-controlled observational studies do not overestimate treatment effect sizes.
    Benson K, Hartz AJ (2000). A comparison of observational studies and randomized, controlled trials. New England Journal of Medicine, 342:1878-1886 [PubMed]

    Concato J, Shah N, Horwitz RI (2000).Randomized, controlled trials, observational studies, and the hierarchy of research designs. New England Journal of Medicine, 342:1887-1892 [PubMed]

    Several good-quality observational studies in single medical conditions suggest that homeopathy may be useful in averting the need for other, undesirable treatment, such as antibiotics for acute otitis media and methylphenidate (Ritalin) for ADHD. In 230 children with acute otitis media treated with homeopathy, 72% were pain-free within 12 hours, a resolution rate that is 2.4 times faster than reported in other series. No complications were observed, and there are potential cost savings. In a study of similar design, but in a less acute situation, 115 children with ADHD received an individual homeopathic treatment. After an average treatment time of 3.5 months, 75% of the children had responded sufficiently not to require methylphenidate, with a mean clinical improvement rating of 73%.
    Frei H, Thurneysen A (2001). Homeopathy in acute otitis media in children: treatment effect or spontaneous resolution? Homeopathy, 90:180–182 [PubMed]
    Frei H, Thurneysen A (2001). Treatment for hyperactive children: homeopathy and methylphenidate compared in a family setting. Homeopathy, 90:183–188 [PubMed]

    A prospective documentation study sponsored by a German health insurance company examined the effects of acupuncture and homeopathy in terms of quality of life, doctors’ rating of change and work absenteeism. Over 900 patients were treated with homeopathy; most had chronic complaints. Treatment had ‘middle to large-sized’ effects on patient-assessed quality of life, and there were highly significant reductions in work absenteeism.
    Güthlin C, Lange O, Walach H (2004). Measuring the effects of acupuncture and homoeopathy in general practice: An uncontrolled prospective documentation approach. BMC Public Health, 4:6 [PubMed]

    A prospective, multi-centre cohort study included 103 primary care / homeopathy practices in Germany and Switzerland. Data from all patients (age > 1 year) consulting the physician for the first time were recorded: 2,851 adults and 1,130 children. The main outcome measures were patient and physician assessments and quality of life at baseline, and after 3, 12, and 24 months. Ninety-seven percent of all diagnoses were chronic (average duration 8.8 years). 95% of patients had received conventional treatment prior to the start of the study. Disease severity decreased significantly (P < 0.001) between baseline and 24 months. For adults and young children, major improvements were observed for quality of life, whereas no changes were seen in adolescents. Disease severity and quality of life demonstrated marked and sustained improvements following homeopathic treatment.
    Witt CM, Lüdtke R, Baur R, Willich SN (2005). Homeopathic medical practice: long-term results of a cohort study with 3,981 patiënts. BMC Public Health, 5:115 [PubMed]

    An observational study at a public sector homeopathic hospital in the UK included over 6,500 consecutive patients with over 23,000 attendances in a 6-year period. 70% of follow-up patients reported improved health, 50% major improvement. The most common diagnostic groups were Dermatology, Neurology, Rheumatology, Gastroenterology, Psychiatry and Ear, Nose & Throat. The best treatment responses were reported in childhood eczema or asthma, and in inflammatory bowel disease, irritable bowel syndrome, menopausal problems and migraine. The main weakness of this study (apart from those inherent to non-controlled designs) is the crudeness of the outcome measure; the strength of the work is in its size and comprehensiveness.
    Spence D, Thompson EA, Barron SJ (2005). Homeopathic treatment for chronic disease: a 6-year university-hospital outpatiënt observational study. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 5:793–798 [PubMed]

    A 500-patient survey at another UK public sector homeopathic hospital showed that many patients were able to reduce or stop conventional medication following homeopathic treatment. The size of the effect varied between diagnoses: for skin complaints, for example, 72% of patients reported being able to stop or reduce their conventional medication, but for cancer patients there was no reduction. The study also showed that many patients seek homeopathy because of their concerns about the safety of conventional treatment.
    Sharples F, van Haselen R, Fisher P (2003). NHS patiënts’ perspective on complementary medicine. Complementary Therapies in Medicine, 11:243–248 [PubMed]

    Experimental studies

    Rigorous research projects of the highest scientific standards have been conducted and published in leading international medical journals over the last few decades. In many controlled clinical trials homeopathic treatment has proven its effectiveness.
 A number of reviews have evaluated the homeopathy research literature, the most important of them are described below.

    Up to the end of 2010 a total of 156 randomised controlled trials (RCTs) in homeopathy have been published in good quality scientific journals: positive effects have been reported in 64 (41% of the total) and negative findings have been reported in 11 (7%), while 81 (52%) have not been conclusively positive or negative. That research is spread rather thinly over 75 different medical conditions. In 36 of those conditions, there has been replicated research (i.e. there have been two or more trials); for each of the other 39 conditions, there are singleton RCTs. Differing study designs and the small size of many trials means that there are few conditions where there has been an opportunity to achieve consistent results. An overview of all RCTs can be found here.

  9. Mª Jesús Pita Conde

    Entiendo por ciencia lo mismo que usted. No me parece que tenga que responder a preguntas cuya respuesta es la misma para todos los que hemos pasado por la universidad y somos médicos. Su comentario me demuestra que efectivamente opina sobre homeopatía sin conocer los principios que sustentan este método terapéutico, si no sabría que experimentación pura o proving es uno de los principios homeopáticos. No tiene nada que ver con puro o impuro. La pretensión no era comparar la experimentación homeopatica y la de la medicina convencional, sino que era darle a conocer un principio de la homeopatía que se basa en la experimentación en personas, experimentación que es reproducible en todos los sujetos sometidos al Proving. Y en caso de que suscitase su curiosidad participar en alguna de estas experimentaciones, pero entiendo que es mas facil opinar sobre un sistema del que poco o nada conoce.

    “Su último y extenso comentario parece llegar a sugerir incluso la generación espontánea, haciendo en él una mezcla extraña de los experimentos de Montagnier con los de Venter y con lo “cuántico”, término muy querido por las pseudociencias, por su aire de modernidad, a pesar de que ya tiene sus años.
    Habla de un viaje fascinante. Tal vez en el ámbito de la ciencia – ficción.
    Lo siento. Respeto sus creencias en la memoria del agua, pero precisamente por eso, porque son creencias y no ciencia (de momento, al menos), sobran ya más comentarios por mi parte al respecto”.

    Respecto a esto, decirle que es un artículo sobre una investigación de la Doctora Mae-Wan Ho, sobre trabajos de Luc Montaigner publicado el 20 de julio de 2011. No tiene nada que ver con creencias mías y los comentarios no son míos. Yo simplemente reproduzco artículo.

  10. Javier

    Mª Jesús Pita Conde,

    Mis preguntas a Vd. eran pertinentes, especialmente teniendo en cuenta que habla Vd. de “Experimentación pura o Patogenesia”. No sé si quiere decir que la experimentación científica no homeopática es impura o a qué se refiere Vd. Es decir, no sé qué entiende Vd. por Ciencia. Eso era lo que le preguntaba y que no me ha respondido.

    Lo extraordinario necesita pruebas extraordinarias, decía un tal Shermer y creo que lo sustentaría cualquier persona mínimamente crítica. Es decir, no basta con que alguien fotografíe fantasmas o narre que ha sido abducido a una nave alienígena. Han de darse pruebas.
    En un tiempo, se creyó en la posibilidad de la fusión fría. La repetición de experimentos mostró que de fusión fría, nada de nada. Eso es Ciencia, llegar a hacer evidente algo, mediante la observación y la experimentación replicables, y no sólo limitarse a construir teorías fantásticas.
    Su último y extenso comentario parece llegar a sugerir incluso la generación espontánea, haciendo en él una mezcla extraña de los experimentos de Montagnier con los de Venter y con lo “cuántico”, término muy querido por las pseudociencias, por su aire de modernidad, a pesar de que ya tiene sus años.
    Habla de un viaje fascinante. Tal vez en el ámbito de la ciencia – ficción.
    Lo siento. Respeto sus creencias en la memoria del agua, pero precisamente por eso, porque son creencias y no ciencia (de momento, al menos), sobran ya más comentarios por mi parte al respecto.

  11. Mª Jesús Pita Conde

    ¿La secuencia de ADN se reconstruye por la memoria del agua?
    Por la Doctora Mae-Wan Ho, 20 de julio de 2011
    leer el articulo original en español

    El agua que solamente lleva la firma electromagnética de la secuencia de ADN, puede hacer una réplica a partir de los componentes básicos, dice el Premio Nobel que investigó sobre los virus del SIDA.

    Cuando el Premio Nobel investigador del virus del SIDA. Luc Montagnier, descubrió que ciertas secuencias del ADN bacteriano y viral disuelto en el agua emitían señales electromagnéticas en ultradiluciones, pensó que algo estaba mal (ver [1, 2] ‘Homeopathic’ Signals from DNA and Electromagnetic Signals from HIV, SiS 48). Ahora, los nuevos resultados obtenidos en su laboratorio parecen indicar que la secuencia de ADN se podría reconstruir a partir de señales electromagnéticas. Esto sorprendió a la comunidad científica, de modo que un científico comentó: “Luc es un genio o está loco”. Sin embargo, algunos físicos cuánticos se lo han tomado en serio, y están relacionado los resultados de Montagnier a las investigaciones llevadas a cabo que demuestran la sensibilidad de los organismos a los campos electromagnéticos muy débiles.

    Es una historia que se remonta a hace diez años

    Luc Montagnier cuenta la historia que comenzó hace 10 años cuando descubrió el extraño comportamiento de una pequeña bacteria, Mycoplasma pirum, un compañero muy frecuente de los virus de inmunodeficiencia humana (VIH), y como el VIH, tiene especial afinidad por lo linfocitos humanos (glóbulos blancos de la sangre) [3]. Estaba tratando de separar a las bacterias de un tamaño de unos 300 nm de las partículas virales de su alrededor, de un tamaño de 120 nm, utilizando filtros de un tamaño del poro de 100 nm y 20 nm, a partir de cultivos puros de la bacteria en los linfocitos.

    El filtrado obtenido ( solución que pasó al filtro) era estéril, y ninguna bacteria creció en un medio rico que favorecía su crecimiento. Además, las reacciones en cadena de polimerasa (PCR) a partir de secuencias mínimas obtenidas de la adhesina bacteriana, un gen de una bacteria que había sido clonada y secuenciada, no se pudo detectar su ADN en el filtrado obtenido.

    Pero para sorpresa de Montagnier, cuando en el filtrado se incubaron los linfocitos que no estaban infectados con Mycoplasma ( de acuerdo con las pruebas más estrictas), la bacteria fue observada con regularidad.

    Por lo tanto, ¿había alguna información que era la responsable de dirigir la síntesis de la bacteria en el filtrado obtenido? Esto marcó el comienzo de una larga serie de investigaciones sobre cómo el ADN se comporta en el agua, lo que llevó al descubrimiento de que el ADN de M. pirum emite ondas electromagnéticas de baja frecuencia en algunas de las soluciones diluidas del líquido filtrado en el agua, y esta propiedad de M. pirum se extendió pronto a otro ADN bacteriano y viral [1,2].

    El instrumento utilizado para detectar el electromagnetismo (EM) consistía en un solenoide (una bobina de cable) que detecta el componente magnético de las ondas producidas por la solución de ADN en un tubo de plástico, ya que induce una corriente eléctrica en el cable. Esta corriente es amplificada y analizada por una computadora con un software especial, y las señales resultantes aparecen gráficamente en la pantalla del ordenador.

    La señales electromagnéticas reproducen la secuencia de ADN

    En resumen, se detectaron señales electromagnéticas de muy baja frecuencia (500-3000 Hz) en ciertas diluciones del filtrado obtenido de cultivo de microorganismos (virus, bacterias) o desde el plasma de personas infectadas por estos agentes. Los mismos resultados se obtuvieron a partir del ADN extraído. Las señalas electromagnéticas no se correlacionan linealmente con el número inicial de células bacterianas antes de la filtración. En uno de los experimentos, las señales electromagnéticas fueron similares en concentraciones de E. coli desde 109 hasta 10. Se trata de un fenómeno de “todo o nada”. Las señales electromagnéticas se detectan sólo en algunas ultra diluciones obtenidas del filtrado, por ejemplo 10-9 hasta 10-18 en algunas preparaciones.

    En el caso de M.pirum, un único gen aislado, adhesina (previamente clonado y secuenciadas 3,435 pares de bases) podía inducir una señal electromagnética, lo que sugiere que una secuencia corta de ADN es suficiente para inducir la señal. Del mismo modo, una secuencia corta del ADN del VIH de 104 pares de bases es suficiente para producir señales electromagnéticas.

    Algunas bacterias no producen señales electromagnéticas ( al menos en el rango detectado por el instrumento), como es el caso de la bacterias probióticas, como Lactobacillus, y también algunas cepas de E. coli obtenidas en el laboratorio y utilizadas como vector de clonación.

    Estos estudios se han ampliado a los virus, pero no todas las familias de virus se han investigado. Similares señales electromagnéticas se detectaron en algunos retrovirus (VIH, FeLV,) virus de la hepatitis (VHB,VHC) y en los cultivos de la gripe A. En general, las señales electromagnéticas se producen en un filtrado de 20nm de las suspensiones de virus o del ADN extraído. En el caso del VIH, el ARN no es una fuente de señales electromagnéticas, sino más bien, las señales electromagnéticas son producidas por el material de ADN presente en las células. En las bacterias, sin embargo, las señales electromagnéticas se producen en un filtrado de 100 nm y no en los filtrados de 20 nm. El equipo de Montagnier ha sugerido que las nanoestructuras de agua son las portadoras de la información. Aunque se utilizó agua muy purificada, la presencia de nanoestructuras contaminantes no se puede descartar. La producción de las señales electromagnéticas resiste el tratamiento con enzimas desoxirribonucleasas (DNasas) y ribonucleasas (Rnasas), proteasa o con detergente. Sin embargo, es sensible a un temperatura superior a 70 º C y a la congelación (-80ºC). Esta sensibilidad se reduce cuando se trata de secuencias cortas de ADN purificado. Para producir las señales electromagnéticas, es necesario una agitación vigorosa, así como una estimulación por un fondo electromagnético de muy baja frecuencia, ya sea de fuentes naturales (resonancia de Schumann, que comienza en 7,83 Hz) o de fuentes artificiales, como la red eléctrica.

    Secuencia de ADN obtenida a partir de su huella electromagnética en agua pura

    En los nuevos experimentos, un fragmento del ADN del VIH (virus de inmunodeficiencia humana) fue utilizado para la generación de señales electromagnéticas. Este fragmento fue amplificado mediante reacciones en cadena de polimerasa (PCR) de 487 pares de bases (bp) y 104 bp. Se hicieron las diluciones del ADN y se detectó un fondo de señales electromagnéticas.
    En una de las soluciones ultradiluidas (es decir, del orden de 10-6) apareció una señal positiva, se colocó en un contenedor blindado de mu-metal de 1 mm de espesor (una aleación que absorbe las ondas electromagnéticas). Junto a él, se colocó otro tubo que contenía agua pura. El contenido del agua de cada tubo se había filtrado a través de un filtro de 450 nm y 20 nm con una dilución de 10-2 to 10-15, como se había hecho con la solución de ADN. Un solenoide de cobre se colocó alrededor de los tubos y fueron expuestos a una corriente eléctrica de baja intensidad que oscilaba a 7 Hz, producido por un generador externo. El campo magnético producido por el generador externo se mantuvo durante 18 horas a temperatura ambiente. Se registraron las señales electromagnéticas procedentes de cada tubo. El tubo que solamente contenía agua pura también empezó a emitir señales electromagnéticas como en las diluciones correspondientes a los tubos que contenían originalmente ADN y emitían señales electromagnéticas. Este resultado demuestra que las señales electromagnéticas que provienen del ADN, plasmadas en las nanoestructuras del agua, de pueden transferir al agua pura en 18 horas. No se produjo transferencia de señales electromagnéticas cuando el tiempo de exposición era inferior de 16 a 18 horas, o cuando no existía el solenoide, o cuando el generador mangnético se apagaba, o cuando la frecuencia de excitación era de menos de 7 Hz, o cuando el ADN estaba ausente en el tubo “donante”.

    Ahora el experimento más importante: ¿pueden las señales electromagnéticas transmitidas al agua pura, que no había estado en contacto con el ADN, recrear la secuencia de ADN? Para hacer la prueba, todos los ingredientes necesarios para la síntesis del ADN mediante reacciones en cadena de la polimerasa (PCR) -nucleótidos, bases, la enzima polimerasa- se añadieron al tubo de agua pura al que se había transmitido la señal electromagnética desde el “donante”. La amplificación se llevó en condiciones normales, y el ADN producido fue examinado mediante electroforesis en gel de agarosa.

    Una hélice de ADN del tamaño esperado (104 pares de bases) fue encontrada. Era en un 98% idéntica a la secuencia de ADN de donde se originó las señales electromagnéticas (sólo 2 de los 104 pares de bases son diferentes).

    Este experimento se volvió a reproducir, obteniendo los mismos resultados las 12 veces, y también se repitió con otra secuencia de ADN de la bacteria Borrelia burgdorgeri, el agente de la enfermedad de Lyme.

    ¿Una bacteria que se reconstruye a partir de las señales del ADN?

    Esto sugiera una explicación de las observaciones de Montagnier de hace 10 años, que la bacteria podía ser reconstruida a partir de un filtrado estéril incubado con linfocitos humanos. Las señales electromagnéticas del ADN de la bacteria se encontraban en el filtrado estéril. Las nanoestructuras inducidas por el ADN de M. pirum en el filtrado llevaba la información de los diferentes segmentos del ADN de su genoma. Cada nanoestructura, al entrar en contacto con los linfocitos humanos, dirige la síntesis del ADN procedente del ADN polimerasa de la célula. Existe un cierta probabilidad de que cada pieza del ADN se recombine en la célula para reconstruir el genoma entero del ADN de Mycoplasma. A partir de ahí, la síntesis del resto de la bacteria -los lípidos de la membrana, los ribosomas y las proteínas, podrían formarse a partir de las células huésped. Una sola bacteria Mycoplasma reconstruida es suficiente para infectar a los linfocitos. “ Todos los pasos asumidos en la regeneración a partir del agua pueden ser analizados y consultados para su verificación. ” Escribieron los investigadores [3].

    Esto nos recuerda que, en efecto, el grupo de Craig Venter afirmó haber creado la vida volviendo a armar el genoma de Mycoplasma a partir de piezas cogidas de las estanterías (ver [4] Synthetic Life? Not By a Long Shot, SiS 47). Así que ese paso al menos no es imposible.

    Este hallazgo también encaja con la evidencia de que las moléculas se intercomunican por medido de señales electromagnéticas, lo que las uniría para las reacciones bioquímicas (ver [5] The Real Bioinformatics Revolution , SiS 33). Sin embargo, se plantea la cuestión fundamental de cómo el agua puede almacenar y recibir información electromagnética de tal precisión de modo que una secuencia de ADN puede ser reproducida sin una plantilla, que es como se hace normalmente.

    La respuesta nos lleva a un viaje fascinante a través de décadas de investigación sobre la gran sensibilidad de los organismos a los campos electromagnéticos muy débiles, y a la teoría cuántica del agua ([6] Quantum Coherent Water, Non-thermal EMF Effects, & Homeopathy, y otros artículos relacionados, SiS 51).

    Referencias
    1. Ho MW. ‘Homeopathic’ siganls from DNA. Science in Society 48, 36-39, 2010.
    2. Ho MW. Electromagnetic signals from HIV. Science in Society 48, 40-43, 2010.
    3. Montagnier L, Aissa J, Del Giudice ED, Lavallee C, Tdeschi A and Vitiello G. DNA waves and water. Journal of Physics: Conferences Series, 2011, in print arXiv:1012.5166Ms
    4. Ho MW. Synthetic life? Not by a long shot. Science in Society 47, 16-17, 2010. Science in Society 33, 42-45, 2007.
    5. Ho MW. The real bioinformatics revolution. Science in Society 33, 42-45, 2007.
    6. Ho MW. Quantum coherent water, non-thermal EMF effects, & homeopathy. Science in Society 51 (por aparecer).

  12. Mª Jesús Pita Conde

    Sr Peteiro
    Me hace una serie de preguntas que puede encontrar la respuesta en cualquier texto. Sin embargo no me ha respondido a la posibilidad de participar en un Proving para hablar de homeopatia sobre una base de experiencia no de opinión.
    Maria Jesús Pita.

  13. Javier

    Elías,

    aclarado queda y estoy de acuerdo con lo que dice en su último comentario.
    Aunque en estos posts hemos ido derivando por el debate ciencia-pseudociencia, y casi exclusivamente concretándolo en la homeopatía, creo que el problema de la involución al que Vd. apunta se debe principalmente a una crisis ética, a una falta de debate ideológico; es cierto que la exageración cientificista ha contribuido y contribuye a un proceso de deshumanización. La ciencia facilita las cosas (regulada éticamente); la exageración cientificista, creer que basta con la ciencia, no.

    El debate político es muy pobre y el filosófico casi no se percibe en los medios; está como ahogado por otro tipo de discursos.
    No sé si en los contenidos concretos lo estaremos, pero comparto con Vd. que parece intentarse someter a la población a un miedo generalizado (algo así como pensar que todo aun podría ser peor), a partir del cual se admitan las consecuencias de la crisis y, especialmente, de quienes se enriquecen o se hacen más poderosos con ella, llevando con ingenierías financieras a la miseria de muchos. Es una situación propicia a revoluciones pero también a “salvaciones”.
    En cuanto a la defensa de la libertad “de todos en todos los ámbitos”, creo que es necesario establecer matices (por ejemplo en el caso de fundamentalismos que justifican cualquier cosa).

  14. Espía

    Claro que se refiere a mi comentario, porque bien sabe en que tengo razón en que gente que puede crear ideología, líneas de pensamiento o miedo, han de ser contestados en afirmaciones a la ligera como que la homeopatía no sirve, es agüita, o Hamer es un charlatán. Como usted dice “en la desesperación uno puede acudir a cualquier cosa”, y bien sabemos que la población ha sido sometida sí o sí a la quimioterapia, en la desesperación, aun sabiendo que ni cura, ni alarga la vida, pero si cuesta mucho dinero y la gran mayoría de los ensayos clínicos van en esa línea. Me parece intolerable que diga que Hamer es un charlatán. Freud también dijo que cuando a algo se le critica tan fervorosamente, es porque hay una resistencia, (ante algo reprimido incapaz de ser aceptado).

    Evidentemente si la homeopatía cura, uno se tiene que hacer cargo de que como sujeto algo tiene que ver en su proceso de enfermar, pero de la misma manera tendrá que ver en su proceso de curación. Lo que yo me pregunto es porqué no buscamos seguidores y no detractores de aquello que está taponado (lo reprimido también está taponado) y testimonios de gente que ha llevado la enfermedad que padece, con medicinas alternativas por ejemplo. Las revistas sometidas a revisión por pares, es un termino muy positivista, que da sentido de científico, pero ya sabemos todos lo poco científicos que son todos los estudios sobre medicamentos. Pero están bien sujetaditos con hilos. Vivimos en un mundo donde lo difícil es lo que saca un verdad del sujeto, es por definición, es dificil de aceptar, crea resistencias. El problema del hombre, o la diferencia, siempre ha sido “el aceptar” o la manera de renunciar a ciertas cosas, renunciar al pensamiento médico imperante (que se hace llamar científico pero que todos sabemos que para nada incluye la psique…) pues es que aun estamos a años luz, de saberes que ya fueron a lo largo de la historia de la humanidad. Para mi todo lo científico que no incluya lo psíquico (y la oncología convencional no lo incluye) está sesgado, y es hasta peligroso. La homeopatía incluye lo psíquico, la medicina de Hamer también, las medicinas alternativas, y sólo por eso merece mis respetos. Ahora si son todas medicinas basadas en los descubrimientos de Freud, aunque no lo quiera admitior ni el mismo Hamer. Atentamente.

  15. Elias

    Javier, aclaro malentendidos, cuando me refiero a castas me refiero a quienes se apropian del poder y lo utilizan para sus propios fines, arrebatando la libertad de los demás, sea con la excusa que sea. Sean nazis o supuestos “demócratas”, políticos, banqueros, ingenieros o médicos. Yo no critico por criticar al estamento sanitario o científico, del cual, por cierto, formo parte y del que admiro y respeto a muchos profesionales que son auténticos ejemplos de humanidad, humildad y profesionalidad. Solo critico a quienes ensucian y arrastran sus principios por el lodo como la mayoría de la profesión sanitaria y científica en general (no solo médicos) de la Alemania nazi, por supuesto con heroicas excepciones, como usted dice. Son acciones concretas en un tiempo determinado causadas por quienes despreciaron a sus semejantes, con las consecuencias que todos conocemos, es cierto. Pero aquí y ahora hay que continuar en la brecha de la defensa a ultranza de la libertad de todos en todos los ámbitos. No cedo ni un milímetro de la mia a nadie sean políticos, abogados, ingenieros, médicos o banqueros, es por ello que defiendo la de los demás. Buena falta hace, por cierto, en este tiempo de involución y campañas de miedo prefabricado tenerlo claro y no olvidar la historia. Salud.

  16. Belén

    Heredando creencias estúpidas: dedicado a aquellos que no paran de repetir sin cuestionarse los dogmas de la ciencia

    Igual mi comentario anterior fue un poco duro pero es que el comentario anterior me enfadó un poco, a las personas hay que tratarlas bien, y los cometarios no merecian ese desprecio, otra cosa es que no fueran contestados, que estaría en su derecho de no hacerlo.

    Pero Dr. Javier no se lo tome así, cómo quiere que estemos las personas normales que no tenemos estudios científicos, despues de los engaños de las gripes aviar, A, las vacas locas, los transgénicos, etc.
    Pues muy decepcionada.

    Debemos plantearnos igual que los monos, cuales de las creencias que tenemos son reales y cuales debemos descartar.
    Abramos los ojos

  17. Elias

    Desde luego, coincido con Javier en que hay comentarios que no merecen un comentario (valga la redundancia), solo que, posiblemente, no coincidamos en los que son o no “merecedores de tal honor”. Cada cual es libre y dueño de si mismo, de sus palabras y sus acciones. El asunto está en respetar la opinión y las palabras de los demás también y no en adoptar una pose de supuesta superioridad despectiva, sea del tipo que sea (que eso está muy feo y es de mala educación, añado). Que luego pasa lo que pasa con los “seres superiores” merecedores de decidir por las ignorantes masas… A la historia me remito (algunos ejemplos he dado). Salud.

  18. Javier

    Elías,

    mi comentario anterior no se refería a Vd. Con respecto al suyo, sé de lo que me habla. Insisto en que un programa de exterminio masivo fue sostenido por creencias pseudocientíficas bajo el amparo de un régimen totalitario. Creencias, no castas. Las generalizaciones siempre son malas, principalmente porque suponen despreciar a quien discrepa valientemente como ha sucedido con claros ejemplos bajo el régimen nazi. Por otra parte, hablar de castas para referirse a profesiones no me parece en absoluto oportuno y, si se refiere a la mía, como creo que sí, lo considero intolerable.

  19. Espía

    De mezclas nada:
    En el momento de la Alemania Nazi había una masa que se movía acompasada por una idea en referencia a la raza aria, encabezada por una persona -lider- que tenía poder (político, económico, etc) creando así ideología (y miedo obviamente). Y quizá sobre ese líder ejercían influencia también gente con poder (por ejemplo los médicos) y no ya económico, sino en aquello que le comentaba antes, lo que nos afecta a todos, enfermedad, salud, muerte.
    En los momentos actuales cualquier idea veáse “la homeopatía no sirve” u otras mucho peores como “los tratamientos alternativos aceleran la muerte, puesto que no sirven” liderada por alguien con determinado poder, veáse políticos, médicos, etc, etc, que salga en un medio de comunicación -tv, internet, prensa- (que regentan de manera fáctica el poder) es filtrada a una gran masa, que se moverá igualmente acompasada simplemente (valga la redundancia) porque es dispersada dicha información por los medios que regentan el poder (poderes fácticos), creando de esta manera ideología (y miedo).
    Freud respondió a una crítica que le hicieron a un trabajo suyo, aclarando en el primer párrafo con mucha elegancia, que lo hacía porque esa persona que escribió esa crítica tenía poder y una gran influencia en la sociedad, pudiendo así crear ideología, línea de pensamiento, digamos, no porque en sí la crítica mereciera respuesta. Atentamente.

  20. Javier

    Miguel,

    Qué mezclas tan curiosas…

    Sin comentarios a estos… ¿¿¿comentarios???

  21. Elias

    Javier, yo tambien estoy de acuerdo con Txu. Solo añado datos. Como el tema es tan importante es dificil cerrarlo como ya se ve. En cuanto a los médicos en la Alemania nazi y su apoyo entusiasta al nazismo, pues no me lo invento en absoluto. Fueron el colectivo con mayor número de afiliados, en proporción, entre todos los profesionales de Alemania, incluyendo magistrados y militares por ejemplo. Y es cierto que quisieron implementar la puesta en marcha de los programas eugenésicos incluso antes de que Hitler diera su visto bueno, que preferia: “esperar al comienzo de la guerra” como él mismo decía y fue, en efecto poco antes de la misma cuando en Alemania comenzaron los asesinatos “compasivos”, (entre 200.000 y 275.000 personas).

    Antes, con la “Ley de la Prevención de la Descendencia” se dio “marco legal” a las posteriores esterilizaciones forzosas entre los alemanes “con defectos”, que eran decididas sin apelación posible por dos médicos y un magistrado y afectaron aproximadadamente a 400.000 alemanes. Mucho trabajo para el colectivo médico, que luego aumentaría áun más en los campos de concentración. Desde luego eran eficientes… Por supuesto no nacio la eugenesia en Alemania nazi, fueron solo alumnos aplicadillos, pero no los primeros ni los únicos y tampoco los últimos. En democracias? como EEUU por ejemplo: “En Estados Unidos, después de Idaho, hasta 29 estados aprobaron leyes de esterilización y discriminación por eugenesia. En 1949 habían realizado unas 50.000 esterilizaciones “oficiales”. Ya antes de 1935 se hicieron unas 10.000 de ellas en California, mil en Minnesota, otras mil en Oregón, dos mil en Virginia, unas 1.500 en Michigan… El Acta de Inmigración de 1924 imponía cupos muy restrictivos a los inmigrantes de raza “no-nórdica” y programas de esterilización para estos inmigrantes. En 1948 Estados Unidos impuso una ley eugenésica en el Japón ocupado que implicó hacer miles de abortos. Como ha estudiado el historiador Philip Reilly, de la Universidad John Hopkins de Baltimore, Estados Unidos llevó a cabo uno de los programas más vastos de esterilización forzosa que se conoce”. De este enlace: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=9965 y esta otra: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=12923 ue plantea cuestiones éticas muy actuales y para mi interesantes.

    En suma como ya dije en otro comentario: “solo dejo estos apuntes para la reflexión de lo que puede pasar si se les da un ápice de nuestra libertad a algunas castas” sean las que sean y es acicate para la lucha por la libertad no olvidarlo para que no se repita. Recordemos: Tienen (o tendrán) unas vidas desgraciadas, son “vidas indignas de ser vividas”, son una “carga para la sociedad” estas fueron las razones con las que los nazis convencieron a la población alemana para que apoyara estos crímenes. Rudolf Hess dijo que el nazismo era “biología aplicada”. (Pues a mi no me “aplican” ni inyectan ni antes ni ahora). La Libertad no es un lujo, era y es cuestión de supervivencia. Salud.

  22. Espía

    Aludiendo a la psique, sí, hasta el Führer puede ser afectado, ¿dónde? en los temas que a todos nos afectan, enfermedad, muerte, sexo (que también es la dimensión de la muerte), incluso amor (aunque ya sabemos que hay amores que matan. ¿Cómo no? podríamos decir que es una de las pocas cosas, que un ser así (humano, aunque nos duela) puede ser “afectado”, “tocado”. Me creo lo que dice Elías y más. Cualquiera que tuviera poder, y sobre todo que tuviera el poder de crear ideología, (actualmente son los tecnócratas y los poderes fácticos veáse los medios de comunicación) puede afectar, convencer (aunque nadie es convencido de nada, si no está afectado de ello previamente) hasta a un Führer. Por eso siempre me gustaron los discursos de los grandes filósofos, porque rompen con todos los ideales vanales, sobre la bondad y la maldad del ser humano. A mi más que Hitler, me preocupa la gran masa que se dejó manejar, o ¿podríamos decir? que alimentó con la aparente manipulación de ese “Führer” (que todo lo puede, y nada le afecta) su deseo de venganza, de muerte, de poder, su pulsión sádica. Y en referencia a esa masa, por eso a veces aludo a ese expresión animal, porque creo que es muy pero que muy peligroso hacerlo todos a la par. Pero bueno. Todo es explicado en la historia, y si no recurramos a los poetas que son los que cuentan la verdadera historia. Atentamente

  23. Espía

    Y soy un gran amante del psicoanálisis, que conozco bastante en profundidad, nunca dejo de estudiar, pero no por ello cualquier adulación al psicoanálisis me gusta. Por si usted confunde términos.

  24. Espía

    Lo que está claro Sr. Javier es que a usted la homeopatía, ni le iba a ayudar, ni a curar nada. Y no porque no sirva, sino porque es la manera de ser fiel a su convicción. Hay gente que no se cura, no porque el medicamento no cure, sino porque es incapaz de ser infiel a su convicción o prejuicio, y ya decía Einstein que “es más fácil descomponer un átomo que un prejuicio”. Y le aseguro señor Doctor que a usted mismo le va a curar más una palabra o frase acertada dicha en el momento necesario, que un buen medicamento. Se lo explico mejor: si usted tiene una infección, (veáse porque le han intentado manipular y tratar mal, entiendo que no entienda esto) a usted le va a curar más las palabras bondadosas de una persona querida que el mismo antibiótico. Y eso sí hasta a usted mismo, porque la palabra es la única que hunde convicciones. Veo que usted tiene un gran interés por el oscurantismo, la charlatanería, y similares, porque son palabras que sólo ha pronunciado usted. Y le recuerdo que algo no deja de existir porque se le rechace, y según el psicoanálisis, el hecho que se le rechace hace que exista más y más fuerte.

  25. Elias

    Txu, me refería, no exactamente, a la función de las sales de aluminio y el timerosal en si, más bien era a las “virtudes” neurotóxicas que comparten y en las que “compiten”, no se quien tendrá el nº1 en ese tipo de toxicidad. Gracias por la información, aprecio muchísimo tu esfuerzo por tratar temas tan importantes con rigor. Permiteme un apunte final sobre este importante tema: “Ya en 1999 la Academia Americana de Pediatría y los Servicios de Salud Pública de los Estados Unidos recomendaron que se eliminase el mercurio de todas las vacunas porque probablemente estaba causando daño cerebral en los niños…” En: http://www.terapiaclark.es/vacunas.htm .Salud.

  26. Javier

    Elías,

    aunque dimos el tema por concluido, estoy de acuerdo con lo que indica Txu sobre las vacunas.

    En cuanto a médicos nazis, creo necesario concretar lo siguiente. Esos médicos (no todos eran idénticos), aunque en su mayoría pensaran en la bondad de la pureza racial, no podrían hacer lo que hicieron si no vivieran en un régimen que permitía e impulsaba tales prácticas. En un sistema democrático, Mengele no podría hacer sus salvajadas. Por otro lado, no sólo los médicos alemanes en general apoyaron el nazismo, también los jueces y amplios sectores de la población. Incluso muchos ciudadanos “normales”. Y no sólo en Alemania; la “normalidad” de la caza al judío también se dio de forma virulenta en Polonia y curiosamente en Austria, una vez que la anexión nazi abrió la veda.
    Por otra parte, las ideas eugenésicas no surgieron inicialmente en Alemania; ya habían florecido en EEUU y en Inglaterra. Y a eso me quise referir: las pseudociencias (y la idea de pureza racial lo es; ignora la posibilidad de homocigosis recesiva entre otras cosas) son favorecidas por regímenes totalitarios.
    En cuanto a una afirmación suya sobre presiones de médicos, no creo que Hitler consintiera en presiones ni de médicos ni de científicos en general (el caso de Max Planck en sentido contrario es un claro ejemplo) ni de nadie. Siendo cabo, cuadró a todos sus generales. Era el Führer. ¿Se iba a dejar presionar por alguien? Eso era lo que creían algunos políticos e industriales, que pensaban que lo podrían manejar; ya se vio.

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