Los niños a los que les cuestan las "mates" y acaban medicados

Hace unos días me escribió una maestra de Primaria, Carmen Ávalos, que ejerce en Molins de Rei (Barcelona). Está preocupada por el aumento de casos de Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) entre niños y la receta de los mismos con peligrosos medicamentos como metilfenidato. Su propia hija está diagnosticado de ello y cuenta algunos casos significativos que muestran bien a las claras el actual panorama y cómo en ocasiones son los propios maestros los que están enviando a los pequeños a psicólogos y psiquiatras:

Quiero explicar cómo he llegado a formar parte de una situación que para mí era inexistente tanto a nivel profesional como personal. Puedo escribir sobre varios casos muy cercanos a mí. El primero que conocí fue el de una amiga con su hijo diagnosticado con TDAH. Lo llevó a un psiquiatra. El pediatra, que era el mismo que llevaba a mi hijo, me hizo el comentario de este caso sin saber que yo conocía a la madre. Sólo quería mi opinión como maestra. Le comenté que el niño era un niño normal y corriente como cualquier otro y lo que se debía de hacer era terapia con los tres implicados ya que la figura del padre no aparecía por ningún lugar y la madre era un agobio constante para el niño. El crío medicado desde los 5 años, con 13 internado en psiquiatría juvenil del Clínico de Barcelona… ni les cuento la medicación que toma… aparecieron tics, luego se le dijo que tiene el síndrome de Tourette… Que quieren que les cuente era un niño normal, inquieto, agobiado por la madre… y lo han estropeado.

Segundo caso. Un compañero de mi hija, un niño alegre, vivo, tranquilo y feliz. Era un encanto conmigo, se desenvolvía con una vitalidad y una alegría que te hacía sonreir. Simplemente tenía dificultades de aprendizaje (Lengua y Matemáticas) igual que la mía. La madre lo llevó a unos especialistas para saber qué tipo de problemas de aprendizaje tenía. Diagnóstico: TDA y dislexia; a tomar Concerta y a ser visitado por una psicopedagoga. Este niño tenía 7 años. Antes de cumplir los 8 lo vi y el alma se me cayó al suelo. No había alegría, ni vida, ojos tristes, callado… ¿Dónde estaba el niño que yo había conocido, dónde estaba su alma vivaracha…? Completamente anulada. La madre me comentó que cada pastilla que le daba era como una puñalada en su propio corazón.

Tercer caso. Mi propia hija. Invertía sílabas al hablar, ninguna maestra se había dado cuenta, ella era consciente de sus propias dificultades así que optó por pasar inadvertida en las clases y no participar. Los problemas de aprendizaje aparecieron y a finales del Primer curso lo identifiqué así que empecé mi búsqueda. En 3º la cambié de escuela. La profesora fue quien me envió a un Centro Sanitario muy conocido de Barcelona. Te cobran un pastón, estás tres horas pasándole unas pruebas que ya le habían hecho con anterioridad y sin pensar que había nada y el diagnóstico fue TDA y dislexia. Lo mismo que su a compañero. La diferencia fue que si le daba la medicación la dislexia le desaparecería. En mis años que llevo de maestra es la primera idiotez que he oido. ¿La dislexia desaparece con un estimulante? Fui al pediatra que después de explicarle lo sucedido se mantuvo al margen. Eso sí, me dio tres recetas de Concerta, que evidentemente no compré y no le dí nada.

Después de enseñar hasta que el cuerpo me ha dicho basta -estoy de baja por problemas de reuma- el sentido común que me ha llevado a la conclusión de que yo jamás he tenido ningún niño medicado en 27 años de trabajo. ¿Qué ocurre? ¿Qué está pasando con nuestros alumnos e hijos? Tuve varias entrevistas con la maestra de mi hija la cual parecía ejercer de ayudante aférrima de la dra neuropediatra. Le llegué a preguntar si tenía algún interés económico con ella porque consiguió hundir a mi hija con tan sólo 9 años. Hay maestros que envían a sus propios alumnos a ser unos futuros enfermos. Espero y deseo que sean los mínimos, como digo, de repente aparecen como setas.

No hay escaners, ni ningún tipo de prueba para detectar el supuesto TDAH, apenas unos test, que me diga que ciertamente mi hija no tiene conexiones neuronales y tengo creer a un neuropediatra y darle un “estimulante“, como ellos dicen. ¿Quienes de nosotros en algún momento de nuestra vida por circunstancias emocionales, de enojo, personales o de carácter no hemos estado dentro de estas características? Mi hija es una niña normal y corriente como cualquier otro niño. ¿Que le cuestan las matemáticas? Sí, ¿saben cuántos niños he tenido que les costaban las mates hasta que me dí cuenta que es el maestro el que tiene la clave? La experiencia me ha enseñado que cuando un niño no va bien en un área es el maestro quien falla. No le gusta aquello que da y su falta de interés se extiende a la comunidad infantil con la que está trabajando. Siempre existen salidas y estrategias para enganchar a un niño a tu propio carro y es la seguridad que demuestras y que le haces ver que él también la tiene la que puede arreglar el asunto. Es un camino a la par, sin olvidar a los padres.

Nuestros niños deberían ir felices a la escuela, no tener miedo a ningún profesor, ser considerados como son. No olviden que nuestros niños son EMOCIONES VIVAS, DESPREOCUPADAS Y FELICES que es lo que les toca vivir hasta que paguen hipotecas.

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118 Comentarios a “Los niños a los que les cuestan las "mates" y acaban medicados”
  1. Asier Olea

    Este es uno de los artículos más “estimulantes” que he leído nunca.

  2. Emma

    Simplemente estoy ASTIADA, CANSADA MOLESTA, ¿Como es posible que si no soy maestra mi hijo me comprende la explicación, porque el ir hablar con la señora empeoró la situación. Pregunté hablar con la directora; aquí estoy esperando. Mi hijo trae todo imcompleto, faltó por estar enfermo le pedí enviará la materia no envió nada. Ya no duermo bien, porque va solo sino supervision ni guía de la señora. Sólo espero conseguir un abogado experto en este caso, es una necedad se vea uno afectado por culpa de un maestro que irrespeta soy la madre no niñera y es obligación pedir información sobre tu hijo.

  3. Carmen Laura

    Estoy de acuerdo con el artículo, mi hija estaba en un colegio en el que se desarrolló muy bien, casi excelente, cometí el error de cambiarla porque según yo era lo mejor, y lo hice a un colegio con una metodologia de enseñanza distinta. Y ocurre que los leves problemas de aprendizaje en mate se ahondaron y surgieron otros, en áreas en las que antes se encontraba bien. ¿?. Si bien es cierto son los padres los que educamos a los hijos, los maestros también están involucrados. Y coincido en que su labor como tales es lograr que sus alumnos se motiven ante la materia que imparten y en consecuencia se encuentren en las condiciones óptimas (de acuerdo a sus capacidades) para aprender. Estoy convencida que todos los alumnos tienen potencial, El maestro hábil (el maestro eficiente) debería lograr alta motivación en sus alumnos. Por lo tanto, el maestro que tiene en sus aulas un alto porcentaje de alumnos que no cumplen las tareas y no salen bien en las pruebas, no cumplen las tareas, debería hacer una alto y reflexionar como está realizando sus actividades de enseñanza y hacer un replanteamiento de las mismas para mejorar. Disculpen de repente me salí del tema.

  4. Lourdes

    Hola.
    Soy mamá de una niña autista, post vacunal.
    También mi hijo de 15 años, fué diagnosticado a los 14 de TDAH,a mi hijo no le gustan las “mates”y sólo habìa pasado tiempos difíciles familiares…
    La CONCERTA,después de tres pastillas, le subió la PA,por lo que desistí absolutamente con cualquier “cosa química ” …. pensando aún así en una conexión con alguna vacuna, puesto que al mismo tiempo habìa desarrollado una alérgia del tipo rinitis, tratada con medicina natural.
    Por lo del TDHA,frecuenta una nueva academia con un buen profesor el cual ha hecho que entienda las mates, y una gran parte del problema se ha solucionado.
    Espero que siga adelante el proceso que menciona para finalmente poder hacer justicia a nuestros hijos afectados gravemente por las vacunas.
    Saludos.

  5. Ramón Mandado

    Buenas tardes

    Enhorabuena a Miguel por su certera información, pues esta confusión de TDA-H y Dislexia y su medicalización excesiva es necesario denunciarla.

    En http://www.saludyaprendizaje comentamos las peligrosisimas consecuencias para el cerebro de estos niños. Además explicamos con detalle (películas incluidas), lo fácil que es resolverlo cuando se dominan las causas reales de estos problemas.

    Estos problemas no se deben a una disfunción (como cree la ciencia oficial) sino a una maravillosa pero descontrolada IMAGINACIÓN y es muy sencillo resolverlo.

    Saludos!

    Ramón Mandado

  6. Natrummur

    Para el TDAH los tratamientos nutricionales suelen dar muy buenos resultados. La dieta GAPS es una de las dietas especialmente diseñada para personas con problemas de comportamiento, neurológicos y psicológicos. Fue diseñado por una neuróloga que tenía un hijo autista, el cual sanó completamente con la dieta.
    Para saber más: http://www.gemmacalzada.com/es/especialites/gaps

  7. Helena

    Soy madre de 3 niños, el mayor de 7 va al colegio; soy la única entre cientos de padres que no pago por los servicios psicológicos del centro! Una vergüenza el fraude mortal de psicólogos y psiquiatras! Quieren y están entrando en todo tipo de instituciones! Hospitales, colegios, centros sociales, penitenciarías a drogar para cobrar!!! No hay nada peor que anular a los seres! Pero lo que mejor se les da es niños y ancianos!! Basta! Salud pública si!! Salud mental??? Hay muchas otras salidas!

  8. MARIA

    Muchas gracias por todos los comentarios compartidos… Carlos aunque ganes menos y no tengas una estabilidad laboral tu trabajo es igual o mas valioso que el de cualquier profesor con plaza… Mas profes como tu necesitan todos los niños, niñas, padres y madres… Este mundo nos está volviendo tan locos que ya no sabemos distinguir lo bueno de lo malo y pensamos que las pastillas milagrosas arreglaran las cosas o que un niño traquilito es un niño sano y feliz… tantas medias, tantos niños “normales” o “anormales”… todos somos diferentes cada uno con nuestra especialidad ni mejor ni peor, todos tenemos un talento único y la educación debería servir para descubrirlo y hacerlo brillar. Os recomiendo un libro que estoy leyendo Educar en el Asombro http://apegoasombro.blogspot.com.es/p/novedad-quiero-comprar-el-libro-educar.html

  9. eBa Informa

    Hay un cuento que me contó un profesor en la universidad que me dejó pensando más que el 80% de las asignaturas de la licenciatura de Psicología, no por culpa de las asignaturas se entiende…

    Con el tiempo supe su título y autor y quería ofrecéroslo hoy, se titula “El portero del prostíbulo”, de Jorge Bucay.

    No habi­a en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prosti­bulo. Pero que otra cosa podria hacer aquel hombre?

    De hecho, nunca habi­a aprendido a leer ni a escribir, no teni­a ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque sus padres habi­a sido portero de ese prostibulo y tambien antes, el padre de su padre.

    Durante decadas, el prosti­bulo se pasaba de padres a hijos y la porteri­a se pasaba de padres a hijos.

    Un di­a, el viejo propietario murio y se hizo cargo del prosti­bulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidio modernizar el negocio.

    Modifico las habitaciones y despues cito al personal para darle nuevas instrucciones.

    Al portero, le dijo: A partir de hoy usted, ademas de estar en la puerta, me va a preparar una planilla semanal. Alli­ anotara usted la cantidad de parejas que entran di­a por di­a. A una de cada cinco, le preguntara como fueron atendidas y que corregirian del lugar. Y una vez por semana, me presentara esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes.

    El hombre temblo, nunca le habia faltado disposicion al trabajo pero…..

    Me encantaria satisfacerlo, señor, balbuceo, pero yo… yo no se leer ni escribir.

    AAh! Cuanto lo siento! Como usted comprendera, yo no puedo pagar a otra persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto…

    Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabaje en esto toda mi vida, tambien mi padre y mi abuelo…

    No lo dejo terminar.

    Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Logicamente le vamos a dar una indemnizacion, esto es, una cantidad de dinero para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Asi que, lo siento. Que tenga suerte.

    Y sin mas, se dio vuelta y se fue.

    El hombre sintio que el mundo se derrumbaba. Nunca habi­a pensado que podri­a llegar a encontrarse en esa situacion. Llego a su­ casa, por primera vez desocupado. Que hacer?

    Recordo que a veces en el prosti­bulo, cuando se rompi­a una cama o se arruinaba una pata de un ropero, el, con un martillo y clavos se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Penso que esta podri­a ser una ocupacion transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo.

    Busco por toda la casa las herramientas que necesitaba, solo tenia unos clavos oxidados y una tenaza mellada.

    Teni­a que comprar una caja de herramientas completa.

    Para eso usari­a una parte del dinero recibido.

    En la esquina de su casa se entero de que en su pueblo no habia una ferreteri­a, y que debi­a viajar dos di­as en mula para ir al pueblo mas cercano a realizar la compra. Que mas da? penso, y emprendio la marcha.

    A su regreso, trai­a una hermosa y completa caja de herramientas. No habi­a terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su vecino.

    Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme.

    Mire, si­, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar… como me quede sin empleo…

    Bueno, pero yo se lo devolveri­a mañana bien temprano.

    Esta bien.

    A la mañana siguiente, como habi­a prometido, el vecino toco la puerta.

    Mire, yo todavi­a necesito el martillo. Por que no me lo vende?

    No, yo lo necesito para trabajar y ademas, la ferreteri­a esta a dos di­as de mula. Hagamos un trato, dijo el vecino. Yo le pagare a usted los dos di­as de ida y los dos de vuelta, mas el precio del martillo, total usted esta sin trabajar. Que le parece?.

    Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro di­as…

    Acepto. Volvio a montar su mula.

    Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.

    Hola, vecino. Usted le vendio un martillo a nuestro amigo?

    Si­..

    Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros di­as de viaje, y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos podemos disponer de cuatro di­as para nuestras compras.

    El ex-portero abrio su caja de herramientas y su vecino eligio una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pago y se fue.

    No todos disponemos de cuatro di­as para compras, recordaba… Si esto era cierto, mucha gente podri­a necesitar que el viajara a traer herramientas.

    En el siguiente viaje decidio que arriesgari­a un poco del dinero de la indemnizacion, trayendo mas herramientas que las que habi­a vendido. De paso, podri­a ahorrar algun tiempo de viajes. La voz empezo a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje.

    Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Pronto entendio que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las herramientas, podri­a ahorrar mas viajes y ganar mas dinero. Alquilo un galpon.

    Luego le hizo una entrada mas comoda y algunas semanas despues con una vidriera, el galpon se transformo en la primer ferreteri­a del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la ferreteri­a del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. El era un buen cliente.

    Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños mas lejanos preferi­an comprar en su ferreteri­a y ganar dos di­as de marcha.

    Un di­a se le ocurrio que su amigo, el tornero, podri­a fabricar para el, las cabezas de los martillos.

    Y luego, por que no? las tenazas… y las pinzas… y los cinceles.

    Y luego fueron los clavos y los tornillos…..

    Para no hacer muy largo el cuento, sucedio que en diez años aquel hombre se transformo con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas.

    El empresario mas poderoso de la region. Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidio donar a su pueblo una escuela.

    Alli­ se enseñari­a ademas de lectoescritura, las artes y los oficios mas practicos de la epoca.

    El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguracion de la escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el alcalde le entrego las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazo y le dijo:

    Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primer hoja del libro de actas de la nueva escuela.

    El honor seri­a para mi, dijo el hombre. Creo que nada me gustaria mas que firmar alli­, pero yo no se leer ni escribir.Yo soy analfabeto.

    Usted?, dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo.

    Usted no sabe leer ni escribir?, usted construyo un imperio industrial sin saber leer ni escribir?

    Estoy asombrado. Me pregunto, que hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir?

    Yo se lo puedo contestar, respondio el hombre con calma.

    Si yo hubiera sabido leer y escribir… seri­a portero del prostibulo!.

    • Rosa

      eBa Informa, me ha encantado tu cuento. Gracias por compartirlo con todos!

  10. Marta

    Hola:
    Soy dislexica, me lo diagnosticaron con ¡¡16 años!!, cuando, un buen dia, se me olvido escribir. Podia leer pero era incapaz de escribir porque se me olvidaron las letras. Era como si me mandaran escribir en chino. Mi madre, asustada, me llevo a un psiquiatra y fué él el que hizo el diagnostico. Hasta esa fecha, me habian visto psicologos en el colegio y les decian a mis padres que no rendia porque tenia celos de mis hermanos, o que en casa eran bastante blandos conmigo, otros al contrario, que en casa eran muy rigidos, en otras ocasiones les dijeron que es que no me sobraba inteligencia.
    Gracias a este psiquiatra sali adelante. Me receto unas pastillas (ahora no recuerdo su nombre) que me ayudaron a centrarme y a cambiar mis esquemas y formas de estudio.

    Ahora, despues de los años, tengo una carrera, una especialidad en esa carrera, un master, acabo de sacarme el grado que exige la UE sobre las nuevas carreras. Y todo esto con una nota mínima de notable en cada asignatura.
    Por tanto, ni era tan tonta, ni tan torpe, ni me faltaba inteligencia. Unicamente necesitaba un buen diagnostico y un mejor apoyo y seguimiento por parte del psiquiatra.
    Mi dislexia sigue ahí, pero he aprendido a convivir con ella y a buscarme mis metodos para poder seguir formandome academicamente.
    Ahora tengo un hijo de 8 años y desde los 4 estoy detras de los profesores y de psiquiatria infantil porque sé que tiene algo en esa cabecita y ellos insisten en que no le pasa nada.
    Le he llevado a un centro psicologico especializado en niños y le han diagnosticado TDAH, dislexia y un cociente intelectual de 134. El psiquiatra de la Seguridad Social sigue insistiendo en que no tiene nada y que la que se inventa la enfermedad de mi hijo soy yo.
    Sé que es muy inteligente, pero suspende los examenes, es muy despistado y cada dia está mas decaido y con ansiedad.
    No quiero que pase por lo que yo pasé de niña.
    Algunos decis que es malo el medicarle. Os puedo decir que, el que realmente tiene algun tipo de patologia (dislexia, TDAH….) la medicacion les hará bien y les ayudará.
    Unicamente al niño que no tiene nada, simplemente es movido o inquieto, y se le medica, es a ese niño al que la medicacion le atonta.
    Por favor, deberia haber más profesionales (sanitarios y docentes) formados en este tipo de patologias. Saber distinguir quien tiene y quien no el problema. De lo contrario, el que saldrá perdiendo es el niño y su futuro.

  11. Fatima

    Escalofriante articulo!
    Para Carlos, el profe que escribió el 6 de marzo.
    Como podria ponerme en contacto contigo para unas consultas, tengo una niña con dislexia!

  12. Mmera

    Me ha gustado mucho este artículo. Mi hijo tb le han diagnosticado con deficit de atención, y la verdad es que, aunque no me gusta nada darle pastillas, creo que sería peor no dárselas, porque se porta mucho peor, y al final acabamos con su auto-estima. Pero estoy de acuerdo en que cada vez se “etiquetan” a mis niños como TDAH porque los profesores quieren que los niños estén calladitos y que se porten fenomenal, pero son niños, y no pueden estar callados todas las horas que dura el colegio. También pienso que es muy importante el profesor que les toque y desgraciadamente no todos son buenos, los hay muy buenos y los hay regulares. Si todos trabajaran de profesores por vocación, seguramente serían todos muy buenos. Gracias por el artículo.

  13. felicidad

    Buenas noches,

    Empiezo ahora con este calvario. En el colegio me han dado un informe de mi hijo de 8 años para que lo vea el neuropediatra porque aunque es un niño muy tranquilo y obediente, tiene falta de atención y es muy despistado. El especialista sólo viendo el informe lo ha diagnosticado de tdah combinado y me ha dado tratamiento con Concerta para un año, revisión en seis meses si las notas no van bien. He pedido una segunda opinion con otro Neurologo (privado), y sin ver el informe, sólo con unas preguntas me dice que sí, que tiene tdah y que el tratamiento es Concerta, pero mas dosis; lo he comentado con mi pediatra y me ha dicho que si estos doctores me han dicho que hay que medicar a mi hijo, es lo mejor para él.

    Ninguno de todos me ha ofrecido alternativas a la medicación, ni le han hecho pruebas medicas (analisis, electros, etc, etc… para descartar otras posibles causas; ni me han dicho nada de seguir terapias psicopedagógicas. Sí, el pediatra me dijo que me comprara un libro de TDAH para conocer la “enfermedad”.

    Por el momento no he hecho nada, pero si que tengo claro que antes de darle medicación a mi hijo voy a buscar todas las alternativas que puedan existir, guiada por el sentido común y prestándole más atención si cabe a mi hijo.

    Me ha gustado mucho lo que he leido y me gustaría tener en mi entorno personas como Carmen y Carlos, cuyos valores y principios son un ejemplo a seguir en esta sociedad tan desgastada.

    Gracias.

  14. Carmen Ávalos

    Hola Carlos, quiero agradecerte la sinceridad de tu comentario y ojalá en Educación tuvieramos más maestros como tú. Respaldo con tristeza todo lo que dices. Siempre he dicho y mantengo que si los padres pudiesen ver por un agujerito las dinámicas de las clases en dónde se encuentran nuestros hijos, ahí empezaría un cambio drástico en esta sociedad educativa. Rodarían sistemas educativos y personajes antivocacionales y antiprofesionales.
    Ya sé que en todos los trabajos se cuecen habas pero NO es ÉSTE.

  15. Montse

    Hola,soy dislexica y madre de tres soletes, uno de ellos dislexico. Toda su escolaridad ha sido un calvario, le han llamado de todo (sobretodo vago) y que es muy listo pero no rinde. Este verano descubrí un centro en Madrid que se llama la llave del don (lallavedeldon.com) y diagnostican y tratan la dislexia con cariño y kinesiologia. Busqué una buena kinesiologa en Mataró donde vivo y la vida me ha cambiado. Soy feliz y mi hijo tambien!!!!sin fármaco alguno solo kine y flores de Bach.
    suerte

  16. Carlos

    Me llamo Carlos y soy un maestro de Primaria de 30 años. Joven. Acabé la carrera hace apenas 5 años. Por circunstancias, aún no he conseguido plaza en un colegio así que me voy ganando la vida dando clases particulares a alumn@s de Primaria y Secundaria. Sin embargo, no he dejado de ejercer desde que salí de la universidad y tengo ya algo de experiencia. Quiero exponer mis circunstancias profesionales antes de mostrar mi acuerdo a la conclusión del artículo.

    Las clases particulares, como todo, tienen sus ventajas e inconvenientes.
    Inconvenientes: El alumnado al que atiendo tiene graves problemas de seguridad y motivación(que no de inteligencia), tengo que desplazarme constantemente, gano poco dinero y vivo en casa de mis padres.
    Ventajas: Tengo un apoyo y una colaboración total con los padres y madres, tengo autonomía para organizar mis clases, por lo que no hago grupos de más de cuatro personas, en caso de que solo necesiten apoyo. Para los chicos que tienen trastornos de atención o dificultades en el lenguaje, mis clases son individuales y personalizadas. No quiero hacer publicidad ;) Solo quiero poner el caldo de cultivo para hablar de los resultados, que son la gran ventaja: mi satisfacción personal. ¿Por qué?

    Resultados: Los profesores que en el instituto mandaron a una de mis niñas a un aula de diversificación porque le habían formado un bloqueo con las matemáticas, ahora dicen que se han equivocado, que la niña podría estar en su curso correspondiente sin ningún problema. Lo que pasa es… que ya no se puede hacer. Así que la chica, se va a tener que fastidiar y perder un año porque somos demasiado incompetentes.

    Cuando cogí a esa chica de 15 años, la niña estaba asustada y no era capaz de coger un libro para leer ni un boli para escribir. Ahora, tengo que llamarle la atención para que no cante mientras hace su trabajo.

    A otras dos niñas que, casualmente, estaban en el mismo instituto, les ofrecieron la misma solución porque eran chicas habladoras, rebeldes y “problemáticas”. Gracias al cielo, eran demasiado rebeldes como para entrar en un programa de diversificación. Y las madres las cambiaron de instituto.
    Bien, pues resulta que las chicas rebeldes y problemáticas ahora son líderes en sus respectivas aulas y destacan en su trabajo. Siguen siendo habladoras, que se les va a hacer, nadie es perfecto. ¡Y no sé que les pasa a estas adolescentes, que les da por cantar mientras trabajan!

    A otro niño, éste de Primaria, le habían diagnosticado dislexia y tartamudeo. Con este chico, mantengo atención personalizada y sus problemas en el lenguaje (que los tiene), han menguado considerablemente. Mi medicina: todos los cuentos que aún conservo de cuando era niño y ejercicios de comprensión y de pronunciación y atención, mucha atención y motivación.

    Como he dicho al principio, soy un maestro joven por lo que aún conservo recuerdos de mis años de carrera. Y conservo el recuerdo de una clase de Acción Tutorial, en la que se había planteado que hacer con ese tipo de niños y como uno de mis compañeros, al que espero no volver a ver nunca más, sentenció: “Pues si el maestro no puede con ellos, se les manda al psicologo”, a lo que mi admirado profesor comenzó replicándole: “Si usted piensa así, le haría un favor a las futuras generaciones si se marchara de mi clase y abandonara magisterio”. A esto le siguió un largo discurso. Por desgracia, para algunas personas, la palabra dignidad es solo una palabra. Así que no se fue de la clase, no se fue de la carrera, como hicieron algunos, aprobó la oposición (porque hay que reconocer que el chico, aunque tuviera mala fe, era listo) y está ejerciendo como interino en algún colegio.

    Los niños están enfermos. Claro que están enfermos. Pero es porque la sociedad también está enferma. Porque los chicos pasan poco tiempo con sus padres porque tienen que trabajar, a veces los dos a la vez, porque hay maestros a los que lo único que les interesa es tener dinero y vacaciones, otros a los que se les va de las manos y pierden los nervios y las ganas y se van a vivir del cuento. Y para los que quedan buenos, está nuestro querido gobierno (no voy a molestarme en escribirlo con mayúscula) para asfixiarlos. Le agradezco mucho señor Wert, que haya aumentado el ratio de alumn@s por aula, como también le agradezco que haya nacido. Sin duda, para usted, la dignidad es más que una palabra.

    En fin, a los padres, madres y maestr@s que lean esto aconsejo que les mediquen con atención, con ilusión y con el máximo tiempo posible. Si padre y madre trabajan, seguramente puedan permitirse el lujo de contratar un tutor personalizado y colaboren con él en todo lo que puedan. Pues una educación y una enseñanza buena y estable es la mejor medicina para cualquier niño.

  17. Lucía

    Me parece abusivo lo que están haciendo de medicar a los niños. Más terapia mejores profesores y menos deberes para cas para qué los niños puedan jugar.

  18. Laura Renacuajos

    Muy de acuerdo con Sorina, más que TDAH se trata de que le pedimos peras al olmo, a los niños que no sean niños y se adapten a nuestra vida de locura, sin sus padres más que al final del día y cansados de trabajar, sin que se respeten sus ritmos y etapas evolutivas ni siquiera en el colegio, sin poder jugar de modo sano, pegados a la TV para que no molesten. Es así de triste. Como decía Konia, es más fácil criar a un niño domesticado que a uno autorregulado con criterio. Esos niños crecen y se convierten en los adultos fáciles de manejar en esta sociedad enferma, que a lo sumo protestan en las redes sociales y poco más.

  19. Laura Renacuajos

    Me ha encantado la entrada, gracias por escribirla. Yo soy psicóloga infantil, madre de un niño de 3 años que ha tenido la suerte de comenzar su vida escolar en un colegio donde tienen en cuenta su individualidad y les tratan con respeto (pedagogía Waldorf) y de que yo como psicóloga infantil actualizada y bien formada (no como la mayoría, que se quedan con el conductismo -más parecido al adiestramiento canino- que nos enseñan en la facultad y no se molestan en formarse verdaderamente) sepa que efectivamente la moda de las etiquetas y la medicación en los niños está haciendo muchísimo daño.

    Porque mi hijo presentaba síntomas de autismo, y si yo no estoy ahí, si en su colegio nos remiten a un “profesional” de estos con recetario en mano y que sólo se preocupan de ofrecer un resultado rápido a los padres que son los que pagan y de poner fin a los síntomas, que no a la causa (el síntoma es nuestro aliado, señores)…a mi hijo le hubieran robado su vida. Afortunadamente no ha sido así, está en buenas manos y en la edad en que se puede solucionar. Cuando empezábamos el tratamiento escribí esta entrada en mi blog, por si alguien quiere leer la historia:

    http://tiendarenacuajos.blogspot.com.es/2012/10/parto-instrumentalizado-etiquetas.html

    Ahora, tras detectar observando al niño cuando repetía cuentos de memoria como entrecortaba las palabras y junto con la neuropsicóloga ver que podía tratarse de algo auditivo, modificamos la terapia auditiva enfocándonos en eso. Porque podía ser algo tan tonto como que a causa del fórceps en el parto y las malformaciones craneofaciales que a veces causa, se hubiese causado una lesión y una otitis crónica serológica.

    En 6 días de tratamiento mi hijo ha comenzado a cantar, a construir frases, a estar más presente. Hace un par de noches mientras dormía (esperando a la cita con el otorrinolaringólogo que tiene mañana)y gracias al tratamiento auditivo, expulsó por su oreja izquierda una masa marrón-negra con líquido que no era ni cera ni sangre. Tanto el otorrino como la neuropsicóloga nos confirmaron lo que pensábamos, que estaba saliendo aquello que no debía estar ahí, que era algo buenísimo. Y era cierto, desde ese momento mi hijo cambió aun más a mejor.

    A mi hijo no le ocurre nada más que ha tenido la mala suerte de topar con varios “profesionales” ineptos. El primero el obstetra que le sacó con tanta violencia. Después los pediatras y enfermeras que le hicieron mil revisiones tras nacer y durante sus primeros dos años y no vieron nada, incluso revisando supuestamente su audición. Por fortuna, tras esos “profesionales” vinieron los de verdad, y no se ha condenado a mi hijo a perder vivir su vida. Si no escuchaba, no hablaba, no comprendía, y su realidad estaba distorsionada, así como su desarrollo.

    Gracias por dar esto a conocer, no es sólo una entrada de opinión, puede salvar a muchos niños de perder su vida en aras de una etiqueta.

    • Miguel Jara

      Laura, conmovedor tu comentario y el relato publicado en el enlace que citas y que recomiendo leer.

  20. Sorina

    Y ya puestos, menos mal que esta moda estúpida de inventarse enfermedades no existía en los tiempos de Leonardo da Vinci, seguro que hoy en día estaría pudriéndose en su casa medicado y sin pensar en nada… de la otra forma, creciendo en libertad, estudiando a su aire, viviendo en el campo y recibiendo los estímulos adecuados ¡ideó y descubrió e inventó tantas cosas que nos dejó una herencia enorme a la que todavía la estamos digiriendo hoy en día!

    Todos los que hablan de medicación y de lo bien que funcionó con su hijo no tienen en cuenta que unos de los factores estresantes que provocan comportamientos perturbados (y me niego a llamar enfermedad a este tipo de estrés por el mismo motivo por el que me niego a calificar como enfermedad el estrés que padece el león en la jaula) y compulsivos es la escuela -el horario, los deberes, la obligación de ir a un sitio donde no aprendes nada de lo que te interesa, te hacinan con otros 30 o 40 iguales que tú, y la posibilidad de VIVIR simplemente es nula porque lo único que te dejan hacer es escuchar lo que dicen otros sobre cómo está organizado el mundo- ni siquiera te dejan descubrirlo tú por ti mismo, ni encontrar tus propias respuestas, ni explorarlo según tus necesidades y madurez… ¿Y luego se extrañan que los niños tienen comportamientos compulsivos y los califican como “enfermedad”? Si el tema no fuese tan serio y tan triste, me entraría la risa de lo idiotas que podemos llegar a ser, padres, médicos y profes… y profesionales de la industria farmacéutica, of course.

    • Miguel Jara

      Estoy muy de acuerdo en lo que comentas Sorina. El sistema educativo no fomenta la libertad de aprendizaje de los niños y si su domesticación.

    • Aurora

      No puedo estar más de acuerdo contigo.

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