Vacuna contra el papiloma: Un ejemplo de violencia institucional, de género, de maltrato y abandono

A finales de agosto de 2014 -sí hace ya ocho años- un suceso conmovió al mundo y lo publicamos así: 200 chicas hospitalizadas por la vacuna del papiloma en Colombia ¿cuál es la causa? El caso de El Carmen de Bolívar (Colombia) -pueblo epicentro de la catástrofe sanitaria- y la vacuna del papiloma humano (VPH), fue una intervención de salud pública dirigida a las mujeres que se convirtió en un ejemplo de violencia institucional y de género, de maltrato y abandono.

Así lo recogen algunos de los trabajos publicados hasta la fecha. Desde el año 2014, centenares de niñas y mujeres adolescentes de un municipio rural de Colombia desarrollaron una enfermedad de causa desconocida que atribuyeron a una campaña de vacunación escolar contra el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Las autoridades sanitarias, tras descartar una relación de causalidad entre la vacuna y los síntomas, trataron el caso como una sugestión colectiva, pero esta respuesta fue rechazada por las afectadas y sus familiares.

El caso saltó a los medios de comunicación, se desencadenó una controversia médica y legal y la cobertura de vacunación con este fármaco descendió drásticamente en todo el país.

Este artículo presenta los resultados parciales de una investigación llevada a cabo sobre terreno con la comunidad afectada entre 2015 y 2021. Los autores, con los datos recogidos, concluyen que estamos ante un problema de salud pública singular.

Un asunto vinculado a la aplicación de una vacuna que evidencia cómo una intervención de salud pública dirigida a las mujeres se convirtió, paradójicamente, en un ejemplo de violencia institucional y de género.

Sobre este mismo caso, más y previo: Vacuna papiloma. Epidemiología y factores de riesgo del conglomerado de casos de etiología desconocida y frecuencia inusitada en niños y adolescentes de El Carmen de Bolívar, Bolívar, Colombia, 2014. Se trata de un vídeo de casi dos horas de duración de la Academia Nacional de Medicina.

A ello hay que añadir el trabajo, muy similar al citado, de una estudiante del doctorado en Antropología Médica en Ámsterdam, titulado Convirtiendo el sufrimiento en efectos secundarios: Respuestas a la vacunación contra el VPH en Colombia.

La autora de este estudio argumentas que el diagnóstico oficial fue influenciado por el estatus marginal de los sujetos que padecieron secuelas tras la vacunación del papiloma.

También por una proyección del pasado violento de la región sobre sus habitantes; por el compromiso de los profesionales de la salud con una noción restringida de la evidencia (desvalorizando los propios relatos de los pacientes); y por una incapacidad o falta de voluntad institucional para oponerse al «consenso global», que considera que el VPH es seguro.

Deja un comentario

Los comentarios de este blog están moderados y han de tener la sana intención de fomentar el debate sobre lo que se plantea en las informaciones y opiniones de la página. Intente ajustarse al texto sobre el que comentar. Utilice un lenguaje correcto: claro, conciso y si va a realizar afirmaciones rotundas documéntelas. Los comentarios insultantes y/o que falten al respeto a los lectores del blog no serán publicados.

Recuerde que el titular de esta página es periodista no médico por lo que el blog tiene fines informativos no de consultorio sanitario. El editor no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.

El editor no tiene por qué compartir con los comentaristas sus puntos de vista.