Vacunación Covid-19: ¿Dictadura global corporativa por nuestra salud?

La última entrada de mi blog –La represión de los NO vacunados y la inutilidad de los pasaportes de vacunación– ha sido muy leída y ha suscitado un buen montón de comentarios. Casi todos son respetuosos, que no es poco, y provocan el deseado debate. Basándome en las ideas de algunos de los firmantes construyo esta entrada que abunda en la idea del triunfo del autoritarismo sanitario y corporativo.

La discusión está en marcha y parece que desgraciadamente no acabará nunca, porque ni siquiera entre los profesionales de la medicina se ponen de acuerdo aunque muchos no se atrevan a manifestarse públicamente por miedo a ser señalados con el dedo. Esto, de por sí ya es muy grave.

Todos sabemos que las vacunas Covid-19 se desarrollaron en un año, cuando en realidad, por protocolo, se necesitan unos cuantos años para que un producto como ese salga al mercado. Primera conclusión, la están probando directamente con nosotros.

En poco tiempo, varias farmacéuticas informan que ya tienen desarrollada la vacuna y una dice que la eficacia de la suya es de un 90% (no recuerdo el número exacto), luego sale otra con un 92% y entonces de manera inmediata la primera dice que la suya tiene un 93%.

Esto denota un mercadeo entre las propias farmacéuticas que en nada ayudó a la confianza de los ciudadanos.

Se habló desde el principio de que la inmunidad de grupo se conseguiría con un 70% aproximadamente de vacunados, cuando la inmunidad de gurpo no existe, dicho por especialistas en la materia, pero se sigue insistiendo. Otro punto que indica que nos mienten descaradamente.

Aún hoy, se habla de la inmunidad de grupo cuando se sabe con certeza que un vacunado puede contagiar con la misma carga viral que un no vacunado.

Se vacuna a todos los ancianos de las residencias y ya se dice que están inmunizados pero resulta que a los dos meses surgen de nuevo los brotes y casos graves entre vacunados, luego nos justifican que los anticuerpos duran unos pocos meses. De película de terror.

Cuando un vacunado acaba en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o se muere, se dice que «es que tenía patologías previas». Pero bueno, eso está en el historial, no se puede decir que no se sabía. Vale, que no hay tiempo para ello, pero podía preguntársele en el momento de vacunarle o informar públicamente a través de los medios de vacunación los que no se pueden vacunar por ese motivo.

Pero no interesa, lo que interesa es vender las vacunas prioritariamente sobre los derechos de los ciudadanos. Siempre hay una justificación para disculpar a la vacuna.

Sin embargo, cuando el que se muere o ingresa en la UCI es un no vacunado, ahí sí, se saca toda la artillería para menospreciar y meter el miedo a los no vacunados. Aquí, en ningún caso se dice que tenía patologías previas.

Si hablamos de los medios de comunicación más importantes, todos podemos ver que la campaña de hostigamiento sutil hacia los no vacunados es extremadamente fiera, no permiten el menor resquicio a la duda. No hay nada en el mundo que ofrezca la verdad absoluta; estamos entrando en una dinámica absolutista, totalitaria.

En las últimas semanas se decía que la mayoría de los ingresados en los hospitales eran no vacunados, y yo me preguntaba.

¿Por qué no dan los datos concretos?, porque no es lo mismo que los vacunados ingresados fuesen un 51% que un 99%.

Pues bien, en los últimos días se dice que el 70% de los ingresados son no vacunados. Suponiendo que esa cifra sea cierta, ¿porqué no dicen que el 30% de los vacunados, mal llamados inmunizados, están en la UCI? y ¿dónde está ese noventa y pico de eficacia de las vacunas? Esto da mucho que pensar.

Otro dato falto de rigor. Nos dicen que los vacunados están inmunizados. La Real Academia Española (RAE), define la palabra inmunizar como:

Hacer inmune a una persona, un animal o una planta contra una enfermedad o un daño».

Claramente se nos miente y nos mantienen cautivos.

Al hilo de lo anterior, ¿cómo se puede decir que los no vacunados ponen en riesgo a los vacunados? En qué quedamos, ¿los vacunados están inmunizados o no? Las vacunas Covid-19 tienen su eficacia, algo hacen, pero no tanto como nos cuentan.

Ahora en España parece ser que somos el ejemplo a seguir en Europa, porque en Austria, Alemania o Reino Unido, están incrementándose considerablemente los casos de Covid en comparación con nuestro país.

Pero yo, ¿no será que en la Europa septentrional ya está el invierno más adelantado que en España? Esperemos a Navidad o a enero a ver qué ocurre y así podremos comparar.

Una conclusión de todo esto, es que imposible saber la verdad de lo que está sucediendo… Y eso es lo más trágico de todo esto. Actualmente, la vacunación nada tiene que ver con una acción de verdadera prevención. La inmensa mayoría de la población se vacuna por miedo, que no es lo mismo que atender y valorar los peligros y riesgos o beneficios.

Esto está más claro aún en el caso de la vacunación Covid infantil. No hay ni ha habido verdaderamente prevención ni prudencia en ningún momento de la pandemia.

Los gobiernos son poco creativos, ya que toda la evidencia está diciendo que una de las causas de la reticencia vacunal reside en una ruptura social con quienes gobiernan (en todo el mundo) y también con el sistema de salud (gobernados por las empresas). Por eso no funciona el sólo dar datos. La gente busca relatos. Los datos solo sirven a los que ya están convencidos.

Ha podido el relato del miedo y represivo. Con la excusa de conjurar no sé qué riesgo de los no vacunados, se cercenan libertades y derechos cívicos fundamentales, el principio de autonomía de los usuarios de la sanidad, la libertad de conciencia, de opinión y de prescripción facultativas y lo que se le ponga por delante, con tal de forzar la vacunación masiva e indiscriminada de productos experimentales.

¿Dictadura global corporativa por nuestra salud?

13 Comentarios a “Vacunación Covid-19: ¿Dictadura global corporativa por nuestra salud?”
  1. Malatesta

    Buen artículo Miguel.

  2. Enric

    Los jueces parece que van a aplicar el pasaporte covid para muchas actividades, dejando a los no vacunados al margen de la sociedad. Esto no debería ser asó ya que NO se cumple con DOS de los juicios de proporcionalidad que los jueces esgrimen: (primero) SÍ existe otra medida mucho más moderada que la terapia genética (mrna o vector viral) y es mucho más eficaz en la reducción de ingresos y muertos como se ha comprobado en muchos países/regiones, por ejemplo en Uttar Pradesh (India) con más de 250 millones de personas y casi sin covid a día de hoy, siendo una pastilla ya conocida y mucho más barata como la ivermectina más algunas vitaminas. Si los jueces esperan que el lobby medico-farmacéutico y sus entidades regulatorias de puertas giratorias cambien su discurso, que sigan esperando… Y (segundo) NO es ponderada ni equilibrada ya que coacciona/obliga a colectivos jóvenes a ponerse una vacuna que no sabemos que efectos tendrá a largo plazo, pero que en el corto plazo, como se reporta en Eudravigilance, tiene riesgos mayores que los beneficios, aparte que se lesiona las libertades fundamentales. Con ivermectina y demás vitaminas a la que uno empieza a tener síntomas, nunca se hubiera llegado a estos extremos de poner inyecciones arriesgadas de dudosos beneficios para el interés general, claramente inferiores a los perjuicios que causa sobre otros bienes/valores en conflicto.

    https://www.thedesertreview.com/opinion/columnists/indias-ivermectin-blackout/article_e3db8f46-f942-11eb-9eea-77d5e2519364.html

  3. Marino

    El relato dominante: la palanca que mueve el mundo.

    En él, la “ciudadanía” (ese fetiche del poder) está ya convenientemente trabajada, es decir, “formada”, concienciada o atemorizada, lo que mejor convenga a cada objetivo, o todo ello. Y es lo suficientemente “responsable” y solidaria como para no fallar (so pena de suspensión de sus derechos y libertades) en obedecer y aceptar lo que determine la “ciencia”. La mala ciencia, diseñada, financiada e impuesta por el Negocio, y trasladada a la población como credo exclusivo y excluyente mediante todas sus correas de transmisión, poderes legislativo y ejecutivo incluidos. Y lo hace a través, precisamente, de la construcción de un relato dominante.

    Los ministerios de la Verdad, de la Protección de la Libertad de la Ciudadanía, de la Gestión Pública de Derechos Individuales y algunos otros que no deben ser nombrados en vano, están plenamente operativos. Nada es gratis. Cuanta más atención consigan concitar agentes de “la verdad”, “cazadores de bulos”, rastreadores de “hechos”, “analistas de datos”, señaladores de “negacionistas”, azotes nosinevidencialistas, denunciantes de no-vacunados-ergo-potenciales-homicidas… peor para el usuario pegado a la pantalla, que se entretiene por delante mientras se le vacía de conciencia y de voluntad por detrás.

    Un selecto grupo de “expertos” de a pie (expertos en el relato dominante, ¿quién demonios necesita ciencia?), con permanente acceso a megafonía, se encarga diariamente de las tareas de mantenimiento del relato.

    La sociedad necesita espacios donde generar y madurar contra-relatos a partir de sus auténticos intereses, motivaciones y necesidades, también los referidos a la sanidad. No porque el relato dominante sea totalmente falso, sino porque ni es el único ni tiene que ser necesariamente el verdadero.

    De nuevo, la realidad supera a la ficción. Cita obligada, la perorata de senador a policía en el film Sin City. Si se asomara por un momento a la actual narrativa, al senador aspirante a presidente le entraría un complejo de nenaza de agárrate y no te menees:
    https://youtu.be/Os9TU3e0kMo

    SaLuz.

  4. Jose Ignacio

    Hola Miguel,

    He encontrado una lista de declaración de intereses del SAGE (El comité de expertos en el área de inmunología de la OMS) con fecha del 29 de Abril del 2021.

    https://cdn.who.int/media/docs/default-source/immunization/sage/2021/april/summary_doi-_sage_extraordinary_29april2021.pdf

    Me parece sorprendente que muchos de ellos han trabajado en el desarrollo de las vacunas COVID19. De hecho está entre las filas el considerado «padre» / «director» de la vacuna de Astrazeneca, Andrew Pollard.

    Mi pregunta es: ¿Cómo puede ser que los mismos que han desarrollado las vacunas Covid estén aconsejando a la OMS? ¿No debería la OMS elegir a gente limpia de intereses económicos?

    No me entra en la cabeza. Esto cada vez me huele peor.

    Un saludo.

    • Miguel Jara

      Muchas gracias, lo publicaré.

    • Malatesta

      La OMS ya está subvencionada. Qué quieres…

  5. Cristina

    La pregunta que se formula Miguel Jara del artículo es muy pertinente porque ya son muchos meses de falta de transparencia absoluta en la gestión de la pandemia, de medias verdades cuando no de mentiras descaradas de unas autoridades a las que cabría exigir un mayor rigor en el tratamiento de la crisis. Miguel Jara ha ido detallando a lo largo de todo el artículo los aspectos que considera más relevantes. Lo de la incitación al odio hacia los no vacunados está siendo azuzado por periodistas, conductores de programas y demás personajes a los que habría que explicar que vacunarse no es un acto de fe y que es legítimo tener muchísimas dudas, sobre una vacuna hecha de prisa y corriendo, como señala el autor, por unos laboratorios no precisamente libres de toda sospecha y aprobada de urgencia por alguna gente con claros conflictos de intereses, etc… unas dudas que, por cierto, conforme pasa el tiempo, se van multiplicando a la vista de sus resultados, también se van multiplicando las incoherencias e incongruencias de unos cuantos expertos consultados. Lo que me resulta cuando menos «chocante» es la actitud de aquellos médicos que, «por miedo a ser señalados con el dedo» ,como apunta el autor, prefieren guardar silencio. Creo que, lo mínimo que se espera de un médico es aquello de «Primum non nocere», lo primero es no hacer daño. Tampoco creo que ignoren que la vacuna, al igual que otro acto médico, requiere de un consentimiento informado que, se supone ha de dar el médico.

  6. Jordi

    Un gran paso más hacia el nuevo modelo de dominación social, político, económico y sobre el pensamiento moral y ético. Pensamiento único, recuerdan.

    Eliminar el pensamiento crítico en la sociedad, supongo que para abrir paso al big data y biotecnología donde los individuos deben dejar de ser trabajadores creadores de productos para acabar siendo, propiamente ellos, el propio producto.

    Nuevos tipos de individuos útiles no como trabajadores sino para analizar sus datos sin intimidad nutriendo la IA, y al que aplicarán toda innovación biotecnológica para aumentar su valor añadido (supuestamente).

    Para ello, quizá, el nuevo modelo necesario que nos están inoculando en la sociedad es el neofascismo global.

    https://omal.info/spip.php?article8802

    Quizá por esto, y cada vez en mayor medida, hay muchas cosas en nuestras vidas que no les encontramos coherencia.

  7. Emilio

    Ante todo, gracias. En el noveno párrafo creo que donde dice «…no vacunados…» debería decir «…. vacunados.. «. Nuevamente gracias por tus artículos.

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