Muertes por la vacuna del dengue Dengvaxia: Homicidio imprudente ¿evitable?

Lo cuenta British Medical Journal, el periódico de la asociación británica de médicos, la farmacéutica Sanofi y funcionarios del Gobierno de Filipinas serán acusados por lo penal en un caso de muertes de niños por la vacuna del dengue. Se considera probable que haya habido homicidio imprudente en el fallecimiento de diez niños que recibieron la inmunización con el producto Dengvaxia.

El laboratorio francés Sanofi reveló en noviembre que Dengvaxia, la primera vacuna contra el dengue en el mundo, podría aumentar el riesgo de enfermedad grave en personas que nunca habían estado expuestas al virus. La noticia provocó un escándalo en Filipinas, donde más de 800.000 niños en edad escolar habían sido vacunados en 2016.

El Ministerio de Salud filipino detuvo las inmunizaciones con Dengvaxia. Formó un panel de expertos para determinar si el medicamento estaba directamente relacionado con la muerte de catorce niños.

Se descubrió que tres casos tenían una asociación causal entre el uso del fármaco y su muerte. Murieron de dengue incluso aunque se les dio Dengvaxia. La vacuna falló.

Y todo apunta a que no se hicieron las debidas comprobaciones clínicas antes de ponerla en el mercado porque como explicaron las autoridades sanitarias filipinas, se necesitarían entre tres y cinco años para saber si puede provocar otras reacciones adversas graves.

Sanofi explica que ha hecho ensayos clínicos durante diez años y ha suministrado más de un millón de dosis de su medicamento y que no se ha registrado ninguna muerte. Claro que el pasado de este laboratorio farmacéutico no avala su credibilidad.

El caso Agreal le persigue. Durante decenios Sanofi comercializó un fármaco para los sofocos de la menopausia, un potente neuroléptico que fue retirado en 2005 del mercado en España porque causaba graves daños físicos y secuelas psíquicas crónicas en las mujeres que lo tomaron.

Pero el fabricante sabía desde hacía muchos años que no podía tomarse durante más de tres meses.

Aún así siguió vendiéndolo y miles de mujeres quedaron dañadas de por vida.

En el Bufete Almodóvar & Jara conocemos bien el caso porque representamos a un nutrido grupo de mujeres que litigan con la compañía y que consiguieron un informe confidencial de Sanofi en el que se reconocían esos datos.

De hecho este escándalo de ocultaciones por el laboratorio no cesa. Lo último es que las afectadas por el tratamiento de Sanofi se han querellado contra la Real Academia de Medicina y el doctor Esteban Morcillo por delito de estafa, falsedad en la narración de los hechos, cohecho, tráfico de influencias, falso testimonio y de delito relativo al ejercicio de los derechos fundamentales.

Morcillo intervino como perito en un juicio por los daños a siete mujeres y no se molestó ni en mirar el informe citado que es la prueba clave para entender que Sanofi sabía que su fármaco podía causar daños y no hizo nada al respecto.

Sanofi también fue el comercializador de la vacuna más polémica hasta la fecha por sus posibles daños, Gardasil contra el virus del papiloma humano.

Un caso en el que también se observan ocultaciones de sus reacciones adversas, autoridades sanitarias que también miran para otro lado en vez de investigar, como es su obligación, las notificaciones de posibles efectos secundarios (muchos de ellos graves incluidas muertes), etc.

Lo cierto es que el caso de la vacuna del dengue pone de nuevo sobre la mesa la enorme responsabilidad que tienen los laboratorios (y las autoridades sanitarias que les amparan) en la buena imagen de las vacunaciones o escrito al revés, episodios de muertes como efecto secundario de una inmunización arrojan mala imagen sobre estos medicamentos en un momento sensible.

Existen quienes hacen responsables a los ejecutivos de Sanofi:

Hay indicios de que la compañía, que podría beneficiarse de tener un producto de gran éxito, debería haber dado menor relevancia a sus intereses corporativos”, escribían en Statnews a finales de diciembre de 2017.

La tragedia estaba “anunciada”.

2 Comentarios a “Muertes por la vacuna del dengue Dengvaxia: Homicidio imprudente ¿evitable?”
  1. Rafael Domínguez Losada

    En esta recomendable obra de arte se denuncia lo que suele haber detrás de los intereses farmacéuticos: https://www.inkapelis.to/el-jardinero-fiel/

  2. Rafael Domínguez Losada

    Vean estos dos trabajos (del segundo, en inglés, doy un extracto traducido):
    >
    “Tiranía en nombre de la industria farmacéutica: Aumenta la censura de los daños que ocasionan las vacunas”: https://es.sott.net/article/65486-Tirania-en-nombre-de-la-industria-farmaceutica-Aumenta-la-censura-de-los-danos-que-ocasionan-las-vacunas ¿Podría haber sucedido que alguno o todos los infectados no vacunados de que hace mención ese trabajo hubiera sido infectado, en realidad, a causa del virus contra el sarampión transmitido a ellos por los vacunados? Afortunadamente los así infectados quedarían realmente inmunizados y con otros beneficios inherentes al haber pasado la enfermedad de forma natural, entre otros motivos porque no se les daña el sistema inmune con los tóxicos incorporados a las vacunas.
    >
    “Vacunas: conocer los riesgos”: https://www.nvic.org/vaccines-and-diseases/Vaccinations–Know-the-risks-and-failures-.aspx. Al igual que la primera vacuna contra la viruela, todas las vacunas autorizadas por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de los EE.UU. y recomendadas por los funcionarios de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y las asociaciones comerciales médicas conllevan un riesgo de complicaciones graves, como la inflamación cerebral, que pueden provocar daño crónico al cerebro y al sistema inmunológico o la muerte. Existe un amplio espectro de complicaciones de la vacuna, que han sido identificadas y reconocidas en la literatura médica y por el Instituto de Medicina (IOM), Academia Nacional de Ciencias, que incluye:
    • Inflamación cerebral/Encefalopatía aguda.
    • Disfunción del sistema nervioso crónico.
    • Anafilaxia.
    • Convulsiones febriles.
    • Síndrome de Guillain-Barré (SGB).
    • Neuritis braquial.
    • Artritis aguda y crónica.
    • Trombocitopenia.
    • Infección por cepa de la vacuna contra la viruela, el polio, el sarampión y la varicela.
    • Muerte (vacuna contra la viruela, polio y sarampión).
    • Choque y “estado de shock inusual”.
    • Llanto prolongado, inconsolable.
    • Síncope.
    • Bursitis deltoidea.

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