Vacuna meningococo B: «mi hija, de deportista a estar parapléjica e inactivada intelectualmente»

Hace ya tiempo que Maribel Fernández-Oliva contactó desde Canarias con nosotros, el Bufete Almodóvar & Jara, porque su hija había sufrido graves daños tras una vacunación. Ella es profesional de la salud, defensora y usuaria de las vacunas y conoce nuestro trabajo de investigación en ese ámbito de las inmunizaciones. Os ofrezco esta entrevista que por su interés y extensión voy a publicar en dos entregas. No os la perdáis pues investiga y obtiene datos y llega a conclusiones nada tranquilizadoras.

Es usted farmacéutica y de manera paradójica ha sufrido en su familia, en concreto en su hija, graves efectos secundarios relacionados con una vacuna, Bexsero, la del meningococo. Cuéntenos qué es lo que ocurrió, qué daños provocó pues estuvo a punto de morir ¿no?

-Lo primero que quisiera aclarar es que efectivamente soy farmacéutica colegiada y NO SOY ANTIVACUNAS sino afectada por vacunas. Considero necesario puntualizarlo porque es habitual la reacción de muchos sanitarios de rechazo a escuchar cualquier comentario donde haya sospecha de RAM (reacción adversa a medicamento) de vacunas.

Se olvida que las vacunas son formas farmacéuticas que pasan por un proceso de fabricación en los laboratorios y que el sistema de Farmacovigilancia de la Agencia de Medicamentos (AEMPS) está para controlar estas RAM (una labor necesaria para garantizar calidad y eficacia terapéutica).

Nos olvidamos que hay de forma habitual alertas de retirada de lotes de medicamentos pero cuando hablamos de vacunas, no parece que sean tratadas con el mismo criterio.

El día 30 de noviembre de 2016 fui a buscar a mi hija de 14 años a un entrenamiento de baloncesto a las 20:00h para ponerle la vacuna en el centro hospitalario donde trabaja su pediatra. A las 8 de la mañana empezó a sentirse indispuesta, como si tuviera una gripe muy fuerte y a las 11 cuando fui al colegio, la encontré tumbada en el suelo, sus piernas le habían fallado y no la sostenían de pie, podía oírme pero no podía verme.

Tenía un dolor de cabeza tan fuerte que le impedía hablar bien. El cuadro era francamente feo y fue trasladada en ambulancia a un centro del Servicio Canario de Salud (aplaudo el protocolo aplicado en el momento del ingreso que fue ponerle la cefotaxima intravenosa por sospecha de meningitis y el aciclovir intravenoso por sospecha de encefalitis).

-Supongo que a partir de ahí empezaría su calvario.

-Sí. Ante el resultado negativo de las pruebas realizadas donde se descartaba que hubiera bacteria o virus, fuimos a ver a nuestra hija a la UVI y tenía la mirada fija en el techo como si no controlara sus ojos y se comportaba de manera muy diferente a como es ella.

El médico responsable nos dijo que había sido un shock confusional (crisis de ansiedad) y con ese diagnóstico fue trasladada a planta. A los dos días volvió a sufrir una crisis de desconexión con la mirada hacia arriba y diciéndome cosas sin sentido. Estuvo 17 días hospitalizada y, al cabo de ese tiempo, dejamos el centro hospitalario con una niña de 14 años en silla de ruedas, «a efectos de movilidad» parapléjica, sin poder leer más de tres minutos porque el dolor de cabeza era insufrible y dependiente para todo porque no podía ni llegar a la silla de ruedas por sí misma.

No me voy a detener en las situaciones desagradables vividas en los hospitales por el desafortunado hecho de que hubiera una vacuna implicada en este desastre.

Desde que vi a mi hija desplomada en el suelo no tuve la más mínima duda de que la vacuna era la responsable de ese cambio tan radical.

Sólo habían pasado 12 horas y mi hija pasó de ser deportista y tener una cabeza normal a estar parapléjica e inactivada intelectualmente.

Gracias a una amiga médico nos pusimos en contacto con una colega que nos dio la clave para seguir avanzando, le hicimos un análisis de pelo y apareció una tasa de mercurio doce veces el «normal».

Con este diagnóstico que daba por fin una explicación lógica a lo ocurrido entendimos lo vivido en la UVI.

Debíamos buscar la manera más efectiva y segura de sacar todo ese mercurio de su cuerpo, teniendo en cuenta que el metal pesado, al ser liposoluble, se acumulará donde haya más grasa, es decir, en el cerebro. Acabamos de hacerle el último análisis de pelo y rebela que el mercurio ya está casi en los valores «normales».

Lo positivo es que desde hace tiempo puede hacer vida normal.

Las manifestaciones clínicas del mercurio, que en el momento de empezar con el tratamiento eran muy duras (dolor de cabeza muy intenso, sensibilidad exagerada a los ruidos, debilidad muscular sobre todo de piernas, cansancio incapacitante incluso hasta estar en ocasiones de cinco a siete días en cama sin poder hacer nada), han ido reduciéndose conforme hemos ido eliminando el mercurio de su cuerpo.

-En el caso de su hija, se cumplió con rigor con el calendario de inmunizaciones y curiosamente fue acumulando mercurio. Me llama la atención porque se supone que las vacunas ya apenas llevan mercurio como conservante, sólo algunas. ¿Es que no es así?

-La primera sorprendida soy yo que no me podía creer lo que estaba pasando. Era una situación absolutamente grotesca y surrealista. Siempre he predicado con el ejemplo y le he puesto a mi hija todas las vacunas del calendario,tanto es así que la última que le puse (la que nos ha metido en esta pesadilla) ni siquiera estaba en el calendario y fue recomendación de mi pediatra.

Calendario único de vacunaciones de 2019.

Es la Bexsero que previene frente al meningococo B (luego he leído que la prevalencia de meningitis en España no es muy elevada y por eso no está en el calendario). No tuve la más mínima duda en pedirla en la farmacia, me anotaron en una lista de espera y tardaron cinco meses en recibirla pagando unos 200 €.

Con la que sí tuve dudas fue con la del virus del papiloma porque conocía los casos graves ocurridos en Valencia y consulté a mi pediatra antes de ponerle las dos dosis.

Cuando tuvimos el diagnóstico de intoxicación por mercurio lo primero que hicimos fue mirar la composición de la vacuna comprobando que no aparecía el mercurio por ningún sitio y lo segundo fue enviar al laboratorio alemán donde analizaron el cabello de mi hija la segunda dosis que no le pusimos.

Llegaron los resultados y aparecía una cantidad pequeña de mercurio. Empecé a informarme de los problemas que había ocasionado la vacuna del papiloma y me encontré que en muchos de los casos estaba descrita la relación con el mismo metal pesado. Mi hija había recibido también dos dosis de esa vacuna. Si un cuerpo metabolizador lento empieza a acumular mercurio procedente de varias dosis y llega al límite de lo que su cuerpo puede soportar, con muy poca cantidad se puede rebasar esta línea y puede entrar en colapso.

En una próxima publicación ofreceremos más detalles de la investigación de esta farmacéutica y sus conclusiones.

6 Comentarios a “Vacuna meningococo B: «mi hija, de deportista a estar parapléjica e inactivada intelectualmente»”
  1. Rosa Vidal

    Mi hija tiene 25 años es autista leve y tiene diabetes
    he probado muchísimos protocolos
    habría alguna manera de saber cómo ha bajado el nivel de mercurio de su hija? no dejo de investigar y no me rindo

  2. Rafael Domínguez Losada

    Como esto es más bien una cuestión de fe que científica *o empírica* (que para el caso vienen a ser similares), personalmente he de decir que no creo necesarias las vacunas (ni siquiera las del calendario de inmunizaciones).
    – Lo que por el contrario sí que veo como muy necesario sería tener bosques comestibles mediante otra agricultura que no fuese la de los monocultivos, los pesticidas, los agrotóxicos y las máquinas que le quitan trabajo a la gente para que los marranos y mamones que lo rigen intenten acumular capital a expensas de las mayorías mediante este insostenible, inicuo y genocida sistema universal que nos toca padecer (a las mayorías).
    – Estamos convirtiendo el planeta en un enorme basurero donde hasta los peces de los ríos y costas marinas están cambiando de sexo con motivo de tanta química y tanta mierda por doquier: cúmulos de basura impresionante en los océanos, producción descontrolada de todo tipo de bienes y servicios ˗en vez de planificada desde el estado- con la inherente destrucción del planeta y sus recursos de forma acelerada… y todo ello con motivo de este insostenible sistema y la superlativa estupidez de sus gestores de corta mirada (pienso que cegados por el símbolo de las monedas y del brillo del oro).
    – Si producen las máquinas para beneficio de unos pocos, la enorme cantidad de excluidos y sus familiares pierdan capacidad adquisitiva incluso de bienes básicos, enferman y mueren tempranamente y quienes aspiran a hacerse ricos pierden el mercado (asimismo porque no pueden competir con las grandes corporaciones).

    Digamos que esto mío es filosofía auténtica esbozada esquemáticamente (hay datos históricos sobre lo innecesario de las vacunas ya desde mediados del siglo pasado, sobre los que baso mi aserto contrario a su utilización). Espero que no se les indigeste y la puedan digerir.

  3. Concha Argüelles Prendes

    Cuando estudiamos en la Facultad de Medicina, en Pediatría nos enseñaron las «enfermedades eruptivas infantiles» entre las cuales el sarampión, rubeola, varicela, parotiditis, escarlatina, … eran procesos NATURALES del organismo que servían para la inmunización activa, es decir, vacunación natural.
    Se aprovechaba a contagiarse entre los niños para pasar a la vez estos procesos. Yo pasé la parotiditis, sarampión y varicela. incluso recuerdo que nos ponían luz roja cuando teníamos el sarampión, para proteger la vista….. después vinieron las vacunas químicas con lo que se impidió a los niños «pasar» las enfermedades….

    La cuestión no es si «vacuna si» o «vacuna no», lo malo es haber suprimido este mecanismo fisiológico natural del cuerpo y haberlo sustituido por químicos de dudosa eficacia y de terribles efectos secundarios.

    Las vacunas llevan excipientes tóxicos, entre ellos el mercurio y aluminio, formaldehido, etc para poder traspasar las barreras que el cuerpo opone a esta intoxicación. En concreto el mercurio traspasa la barrera hematoencefálica y «quema» literalmente el crecimiento neuronal dejando muñones y «comiéndose» la telomerasa, es decir impide el crecimiento de nuevas células. Sólo por esto debería prohibirse en las vacunas.
    Además ¿a qué viene prohibir los termómetros de mercurio (encerrado en cristal) si luego lo inyectan a bebés cuyo sistema inmunológico está sin formarse?.

    Cuando entra una sustancia extraña al cuerpo, potencialmente peligrosa, pero inactivada, se forman en el sistema inmune lo que se conoce como «redes idiotípicas», es decir, se pegan al extraño (antígeno), un anticuerpo y su complemento, que vigilan constantemente al intruso. Este mecanismo de defensa se va incrementando con la adicción de más anticuerpos con sus complementos, de ahí se forman las redes que permanecen bajo el control de sistema nervioso central, encargado de mantener la vigilancia durante todo el tiempo de vida de la sustancia extraña para que no agreda al portador.

    Ejemplo y pregunta: Imagínate que tienes un bebé recién nacido y que tienes que dejarlo al cuidado de alguna persona porque tienes que ausentarte. Te ofrecen un cuidador que es un violador de bebés «rehabilitado» y te dicen que confíes….. ¿Te marchas tranquilamente o pones unos vigilantes, o cámaras de vigilancia por si acaso?.
    Pues eso mismo hace el organismo vivo, se prepara a defenderse, «por si acaso», de ahí que las vacunas originen una cascada inmunológica de defensa con el consiguiente y aún desconocido proceso autoinmune.

    Esto me lo enseñaron mis maestros de inmunología…. el ejemplo es personal y muy adecuado para comprender que pasa dentro del cuerpo cuando introducimos sustancias potencialmente peligrosas.
    Dra. Concha Argüelles

    • José Mª Viñals Montaba

      Gracias, Dra. Concha Argüelles, por sus interesantes explicaciones sobre cómo reacciona el cuerpo ante tantos estímulos agresivos.

      En cuanto a la vacuna del meningococo B, leyendo La Voz de Galicia, parece ser que la meningitis es “LA ENFERMEDAD MÁS TEMIDA POR LOS PADRES” y exigen que esta vacuna sea incluida también en el calendario oficial español. El mismo diario nos explica que “los datos parten de una encuesta realizada a 1.001 padres y madres con niños de 0 a 15 años para la farmacéutica GSK, que es precisamente quien comercializa la vacuna de la meningitis B…” El diario gallego no duda de que sea la enfermedad más temida por los padres, aunque quien realiza la encuesta sea quien tiene más intereses en que SU VACUNA se incluya en el calendario vacunal. El diario gallego nos cuenta que “Debido a su consecuencias devastadoras, siete países han introducido la vacuna frente al meningococo B en sus calendarios oficiales y los expertos reclaman que se incluya también en España…”

      Hay veces que en vez de noticias parecen ANUNCIOS PUBLICITARIOS…
      https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2019/01/29/enfermedad-temida-padres/00031548777725594392985.htm

    • Vana Colovic

      Estimada Dra Concha,
      leyendo su comentario me acordé que en mi infancia (nací en 1974 en Belgrado, ex-Yugoslavia) también nos juntaban con los niños enfermos para aprovechar «la ola». Nos vacunaban también, pero realmente no sé qué vacunas ponían en aquellos tiempos. Estoy super preocupada por los aditivos tóxicos en las vacunas, llevo un año evitando la vacuna SRP (la de 3 años) de mi hija. El padre ya se está poniendo en contra de mí, y yo estoy en un limbo de miedo y paralisis. ¿Cómo actuar?
      Estoy informandome por internet, ví un documental «The Truth About Vaccines» que pone pelos de punta, leí varios artículos y me asombra hasta que punto la sociedad «scientifica» no tiene ganas de aclarar el tema, descartando y ocultando los casos negativos, y llevando a primer plano «los muertes por NO vacunar», que me parece una tomadura de pelo.
      ¿Hay alguna manera de luchar por la verdad?, ¿podrían existir «vacunas limpias»?, ¿se podría optimizar el calendario da vacunación?
      Cuanto más leo más me entero del montaje, ¿me puede aconsejar, por favor?
      Muchas gracias, Vana

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