Los fármacos Depakine y valsartán de nuevo en el punto de mira por errores de fabricación y sus daños

El medicamento Depakine (valproato), fabricado por el laboratorio Sanofi, se utiliza desde hace más de 40 años para la epilepsia. Entre sus graves efectos secundarios están las malformaciones del feto si se toma durante el embarazo. Es un escándalo pues lo de sus daños es algo que se sabe desde hace dos décadas pero no se ha hecho nada efectivo para reducir su utilización en mujeres en edad fértil y en España puede haber 9.000 mujeres en riesgo).

Resulta que ahora la AEMPS ha lanzado una alerta para que se retiren del mercado las unidades de los lotes 012097 y 013097 del fármaco Depakine 200 mg/ml Solución Oral. La agencia explica que existe la

posibilidad de que se haya incluido una jeringa dosificadora incorrecta en los envases de los lotes afectados”.

Es un fármaco muy utilizado también para las migrañas o el trastorno bipolar, entre otros. El Ministerio de Sanidad ha pedido a las farmacias que dejen de vender el medicamento y devuelvan al laboratorio los lotes citados. Quienes lo usen han de dejarlo de inmediato.

Así que el polémico y dañino medicamento sigue dando problemas. Y no es el último escándalo de medicamento que resucita.  En agosto del año pasado tuvimos conocimiento de algo muy grave. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) informaba de que podría haber un caso de cáncer por cada 5.000 pacientes que han tomado valsartán, un fármaco para la hipertensión arterial. Se retiraron más de cien marcas de medicamentos que contienen ese principio activo.

La evaluación de riesgo de un caso de cáncer por cada 5.000 se basó en enfermos que estuvieron tomando la dosis más alta de valsartán todos los días durante siete años. Ahora la AEMPS ha ordenado la retirada de varios lotes de medicamentos para la hipertensión que contienen el principio activo de irbesartán.

Sólo seis meses después de la retirada de lotes de valsartán. El grupo de los “sartanes” está sin duda en el punto de mira.

¿Por qué la agencia retira este fármaco? Pues porque ha detectado la presencia de nitrosaminas, la misma sustancia cancerígena encontrada en el valsartán.

Ambos han sido fabricados por la farmacéutica china Zhejiang Huahai Pharmaceutical. Los lotes afectados pertenecen a estos dos titulares de comercialización: Aurovitas Spain y Glenmark Arzneimittel.

El supuesto componente cancerígeno encontrado, el NDMA, es de uso común en alimentos que consumimos de manera habitual. Vaya que se encuentra en la dieta, en la carne y diversos productos cárnicos curados, pescado y productos pesqueros, la cerveza, la leche, el queso, el aceite de soja o las frutas en conserva.

La NDMA es una sustancia que cuando ingresa en nuestro cuerpo ataca al hígado y, en algunos casos, se asocia con el cáncer de pulmón y a hemorragias internas. La NDMA se forma involuntariamente durante varios procesos de fabricación, en muchas zonas industriales y en el aire, el agua y el suelo, como consecuencia de reacciones con otras sustancias químicas llamadas alquilaminas.

Las principales fuentes de exposición a la NDMA son el humo del tabaco, el tabaco para mascar, alimentos como los citados, artículos de baño y productos cosméticos (champús y otros limpiadores) y otros productos para el hogar como detergentes, el aire interior de los automóviles y los pesticidas. Ahora también, al parecer, los medicamentos.

En los sartanes retirados hasta ahora se han encontrados dos variantes de estas sustancias nocivas y son: N-nitrosodimetilamina (NDMA) y N-nitrosodietilamina (NDEA). Ambas están clasificados como probables carcinógenos humanos por la Organización Mundial de Salud (OMS).

La forma en que estas impurezas llegaron a estar presentes durante la fabricación de sartanes aún no se ha establecido completamente y se está evaluando en la revisión en curso. En el caso del irbesartán, el laboratorio de Arrow Generics ha detectado la presencia de NDEA por encima de los límites establecidos por la Agencia Europea de Medicamentos.

Las autoridades sanitarias tratan de calmar a los consumidores de estos fármacos pero lo cierto es que estos fármacos que comentamos no paran de causar daños, sea por sus efectos secundarios o por los errores en su fabricación.

Deja un comentario

Los comentarios de este blog están moderados y han de tener la sana intención de fomentar el debate sobre lo que se plantea en las informaciones y opiniones de la página. Intente ajustarse al texto sobre el que comentar. Utilice un lenguaje correcto: claro, conciso y si va a realizar afirmaciones rotundas documéntelas. Los comentarios insultantes y/o que falten al respeto a los lectores del blog no serán publicados.

Recuerde que el titular de esta página es periodista no médico por lo que el blog tiene fines informativos no de consultorio sanitario. El editor no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.

El editor no tiene por qué compartir con los comentaristas sus puntos de vista.