Caso Agreal (IV): La Agencia de Medicamentos calló ante el escándalo

Las irrecdutibles mujeres de Agreal Luchadoras, afectadas por el medicamento de Sanofi Aventis retirado hace ochos años, continúan pidiendo explicaciones a las autoridades sanitarias con diferente suerte. “La Agencia Europea del Medicamento, siempre nos contesta sobre el Agreal (veraliprida) pero aún estamos esperando respuesta de la Agencia Española del Medicamento“, comenta una de las portavoces de esta asociación de personas dañadas por el fármaco para los sofocos de la menopausia.

En esta ocasión, a lo que estas mujeres quieren que los responsables de los medicamentos que tomamos se desdigan de la nota informativa emitida por la Agencia Española del Medicamento el 9 de febrero de 2007. Dichas explicaciones NO se corresponden con todo lo acontecido con el medicamento, como argumentan:

“La Agencia es conocedora de los gravísimos daños ocasionados por Agreal que NUNCA fue indicado en España para lo que se había aprobado y se recetó sin piedad para mujeres totalmente sanas durante más de dos décadas. 

Sin revisar el prospecto, sin que durante los 22 años que se comercializó tuviera la ficha técnica correspondiente (reconocido por el Ministerio de Sanidad español y por el propio laboratorio fabricante Sanofi Aventis en sentencias de la Audiencia Nacional y por diversas demandas).

Más de 45.000 mujeres lo tomamos -sólo entre 2000 y 2005- y destrozó nuestro Sistema Nervioso Central (como ha reconocido la Agencia Europea del Medicamento).

Nuestros daños son severos e irreversibles por la ingesta de ese medicamento, aunque parezca que actúen ustedes en connivencia con los fabricantes para no reconocerlos (somos conocedoras de que dicha nota informativa fue elaborada por Sanofi Aventis).

Han pasado ocho años (desde que conocimos en 2005 que nuestras enfermedades provenían de la toma del Agreal) y el Ministerio de Sanidad -la Agencia de Medicamentos depende de él- no reconoce los hechos.

Por todo lo anteriormente expuesto y más que podemos demostrarles que no se actuado de manera seria con este gran colectivo de mujeres afectadas por el Agreal, les pedimos que de una vez y por todas, el Ministerio reconozcan públicamente los gravísimos daños ocasionados en nuestra salud por la ingesta del medicamento Agreal”.

Ante la queja de estas mujeres y tras la lectura del anterior texto, que hemos resumido, desde el órgano sanitario europeo contestan:

“Lamentablemente la Agencia Europea de Medicamentos no puede ofrecerle más ayuda en este asunto. La responsabilidad de la Agencia es la evaluación científica de medicamentos con el fin de su autorización en la Unión Europea y su posterior supervisión. La Agencia emite recomendaciones basadas en las pruebas las cuales reciben autoridad legal por la Comisión Europea y/o los Estados miembros. La Agencia no tiene autoridad de supervisión ni autoridad legal sobre las agencias de medicamentos de los Estados miembros”.

La Agencia Española calló mucho en el caso Agreal, sobre todo durante la etapa que estuvo dirigida por Cristina Avendaño. Seguiremos informando.

3 Comentarios a “Caso Agreal (IV): La Agencia de Medicamentos calló ante el escándalo”
  1. Gabriela Campos

    Estimado Miguel: Desde México te saludo. Recordarás que desde el año 2008 no he cejado de luchar porque el Aclimafel/Veraliprida se retire del mercado en mi país. No tienes idea la cantidad de mujeres que me han contactado, desesperadas por las pésimas condiciones de salud en que se encuentran a causa de ese veneno. No quiero ni imaginar cuántas más habrá que ni siquiera conocen el origen de sus enfermedades. Las que me llaman es porque encuentran mi testimonio y datos en la web de las españolas. Afortunadamente han cambiado las autoridades de Salud y de la COFEPRIS, que es quien regula las autorizaciones de los medicamentos y alimentos. Me siento alentada, tal parece que están considerando hacer sus investigaciones directamente y mucho le pido a Dios que resulten favorables para que todas aquellas mujeres no sean medicadas con este antipsicótico para contrarrestar las molestias de la menopausia y en consecuencia sufran sus graves efectos adversos.

    Te saludo con afecto y admiración por el trabajo periodístico que realizas, riesgoso por momentos dados los intereses económicos de los laboratorios farmacéuticos.

  2. Alredol

    El Agreal, veralipride, es un neuroléptico, clase de drogas que cuando se usan en psiquiatría se llaman anti-psicóticos. ¿Por qué estas sustancias que ya desde sus primeras utilizaciones deberían haberse usado con extrema precaución incluso en las psicosis, se dan en trastornos que por muy inconvenientes que sean, no es probable que dañen la salud seriamente?, es una pregunta que hay que hacerse. Uno de sus promotores se preguntó públicamente hace unos años si deberían retirarse.

    Los antipsicóticos, dependiendo de dosis y duración, producen con frecuencia enfermedades metabólicas, hormonales y neurológicas, llevan a un atrofia cerebral progresiva con trastornos emocionales y cognitivos graves e incluso a largo plazo demencia. Esto se sospechaba o incluso sabía hace años.

  3. Pilar Remiro

    Me fascina la integridad con la que se mantienen las mujeres de Agreal luchadoras, y me deja sin palabras la actitud de continuidad en seguir negando lo obvio por las autoridades, así que en cada caso se cogen como a un hierro ardiendo a aquello que ellos piensan que les salvará de su propia hoguera, unos casos porque hay evidencia, otros porque la hay y la ocultan; esto es un sin sentido.

Deja un comentario

Los comentarios de este blog están moderados y han de tener la sana intención de fomentar el debate sobre lo que se plantea en las informaciones y opiniones de la página. Intente ajustarse al texto sobre el que comentar. Utilice un lenguaje correcto: claro, conciso y si va a realizar afirmaciones rotundas documéntelas. Los comentarios insultantes y/o que falten al respeto a los lectores del blog no serán publicados.

Recuerde que el titular de esta página es periodista no médico por lo que el blog tiene fines informativos no de consultorio sanitario. El editor no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.

El editor no tiene por qué compartir con los comentaristas sus puntos de vista.