Perdonen mi inocencia pero de lo que se entera uno cuando recibe a diario el boletín informativo de la Organización Médica Colegial (OMC). Resulta que la Asamblea General de la OMC ha acordado reconocer el ejercicio de la homeopatía como acto médico, al tiempo que considera necesario que ésta sea sometida a los mismos criterios éticos y científicos que cualquier otra actividad médica. Faltaría más.

A estas alturas de la “película” la OMC se ha dado cuenta de lo que millones de personas en todo el mundo ya sabían con mayor o menor profundidad (en mi caso con poca profundidad, he de reconocerlo):
•Es una realidad social la progresiva implantación y aceptación de la Homeopatía como terapia entre la población, pero, con excesiva frecuencia, realizada por personas sin ninguna o, en el mejor de los casos, una mínima formación sanitaria.
•La OMC asume el papel que le corresponde en defensa de la sociedad y de la salud de los ciudadanos, partiendo de la premisa fundamental de que toda terapia, convencional o no, alopática, holística u homeopática, es en sí misma un ACTO MÉDICOque precisa de un diagnóstico previo, de una indicación terapéutica y de una aplicación de la misma, y que debe ser realizada, necesaria y obligatoriamente, por una persona cualificada y legalmente autorizada para ello. Es decir, un médico.
•Independientemente de sus resultados, todas las actividades desarrolladas en torno a la salud de la persona son entendidas como actos sanitarios. Si, además, las mismas precisan de un diagnóstico, se convierten en un acto médico. Según la legislación vigente, para poder hacer un correcto diagnóstico es imprescindible un marco de conocimientos acreditado que sólo posee el médico.
•El médico homeópata está formado en Medicina Tradicional y en Homeopatía, y sólo su diagnóstico y, dentro de éste, un diagnóstico diferencial, va a proporcionar al ciudadano la garantía necesaria de un correcto enfoque terapéutico, evitando, sobre todo, el error por omisión y la demora en el tratamiento preciso que, independientemente de su eficacia, pueda poner en riesgo su vida. Ello, en contraposición a las personas que ejercen este tipo de prácticas sin titulación, sin formación suficiente, sin control y sin ninguna garantía.
•La Homeopatía, al igual que otras terapias médicas, sobre la que persisten “grandes incertidumbres” (ISCIII), aunque aceptada en sistemas sanitarios de diversos países europeos, debe estar sometida a los mismos CRITERIOS ÉTICOS Y CIENTÍFICOS que cualquier otra actividad médica. Así, deberá demostrar, científicamente, su efectividad y eficiencia a través de la realización de los estudios pertinentes, elaborados con el suficiente rigor y la adecuada metodología.
Si ayer les escribía sobre la crisis que atraviesa la industria farmacéutica y sobre el cariz de sus medicamentos más vendidos hoy no pudo por menos que contextualizarles, al menos en parte, este reconocimiento tardío de la OMC:
-Está en auge, en efecto, la búsqueda de tratamientos naturales para la salud y menos agresivos que los medicamentos convencionales, lo que representa una pérdida de mercado para los grandes laboratorios multinacionales.
-Los últimos escándalos que han salpicado a la industria farmacéutica tal como la conocemos, la peligrosidad manifiesta de muchos de sus preparados, su baja eficacia y su ansia de abrir nuevos mercados acudiendo al fenómeno de “invención de enfermedades” o al marketing del miedo -gripe A dixit- está ayudando a la ciudadanía a buscar alternativas al sistema sanitario “establecido”.
-Las propias farmacéuticas apuestan por la biotecnología, transgénica o no, para ofrecer en el presente pero sobre todo en un futuro cercano medicamentos menos agresivos, más “naturales” y de acuerdo con el sentir de amplias capas de la población críticas ahora con su actividad. Conste que en el camino está produciéndose una errónea, desde mi punto de vista, apuesta por la trangenia y la biopiratería que no son de recibo.
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Etiquetas: Biotecnología, Homeopatía, Medicina




Creo que ya se ha demostrado que el agua “tiene memoria”….
Por otra parte, recordar que las diluciones bajas conservan moléculas. Y sin embargo, las diluciones altas siendo más “sutiles”…, son las más potentes (y abarcando esfera mental/emocional..y no sólo física…).
De todas formas..”cada maestrillo tiene su librillo”..
Conozco “esos argumentos”.. (estoy casada con farmaceútico.., hemos discutido años.. estas cosas. Ha necesitado experimentarlo… para cambiar el “chip” (Durante añosss..!!)
Y verlo de cerca en cantidad de casos, personas.., pacientes..
No sólo en sí mismo.
La teoría es una cosa y la práctica otra.
Las flores del Dr. Bach o elixires florales.., tambien funcionan.
Algo tan sutil, tan delicado…y tan simple..y ¡funciona!
Pues.. ¡ya lo creo que tiene valor para la “ciencia”!
Es la ciencia la que ha de estudiar estos “fenomenos”… ¿no?
Todo fenomeno tendrá su explicación.., puesto que como tal “existe” y se repite.