Sanidad financia el fármaco «anti Sida» Truvada que apenas evita contagios por VIH

Sanidad ha aprobado la inclusión del tratamiento antirretroviral para prevenir el virus de inmunodeficiencia adquirida, el VIH, conocido como PrEP (profilaxis pre-exposición), en la cartera de los servicios de la Seguridad Social. El polémico Truvada cuya efectividad es muy discutida y su precio alto para lo que ofrece y que viene precedido de varios pelotazos farmacéuticos de su fabricante, el mismo de Tamiflu y Sovaldi.

La PrEP es una combinación entre dos medicamentos tenofovir, marca Viread y emtricitabina (Emtriva) que se llama Truvada. Se supone que consumida a diario evita que personas que no tienen el virus contraigan el VIH. El tratamiento lleva desde 2012 en uso en Estados Unidos. Sobre su eficacia he leído que es superior al 90% pero eso no es lo que cuenta su ficha técnica, el documento oficial según la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Se han hecho estudios que dicen que disminuye la cantidad de VIH en el 80% de quienes lo tomaron mientras que el tratamiento de primera línea lo hace en un 70%.

En otro estudio concluye que aproximadamente dos tercios de los pacientes consiguieron y mantuvieron una viremia inferior a 50 copias/ml después de 48 semanas, que es lo que consideraron correcto los investigadores (ignoro porqué se elige esa cantidad).

Cuando Truvada se ha comparado con placebo (una sustancia que no tiene efecto) En el primer estudio, en el que participaron más de 2.400 varones homosexuales, el 3,9 % de los que tomaron Truvada dieron positivo en las pruebas de detección del VIH-1 frente al 6,8 % de los que tomaron el placebo.

En el segundo estudio participaron más de 4.700 parejas heterosexuales, siempre compuestas por un miembro no infectado y por un miembro infectado por el VIH-1. De los que tomaron Truvada, el 0,8 % dio positivo en las pruebas de detección del VIH-1 al cabo de un año frente al 3,3 % del grupo placebo.

Es decir, si tomas el medicamento has de saber que vas a seguir teniendo VIH, no es un fármaco que «acabe» con el VIH. De hecho, en la ficha técnica se recomienda que aunque se esté en tratamiento se usen medidas protectoras durante las relaciones sexuales, como el preservativo.

Pero ¿cuántos casos de contagio evita la pastilla? Pues sólo dos por cada 100 tratados a lo largo de un año. Es decir, si 100 personas lo toman regularmente a lo largo de un año se evita que dos de ellas se infecten por el virus del Sida. Y es que la buena efectividad de un medicamento puede verse trastocada en muy pobre si diferenciamos entre riesgo relativo y riesgo absoluto.

Explico mejor estos términos técnicos. La pastilla disminuyó el riesgo absoluto un 2% en el conjunto de los once ensayos clínicos realizados que duraron entre cuatro meses y cuatro años. La frecuencia de la infección entre quienes tomaron la pastilla varió según el ensayo clínico del 0% al 5,6% y entre los que tomaron placebo del 1,4% al 7%.

La US Preventive Task Force (Área de Prevención de la Sanidad de USA) dice:

In the other 11 trials, the rate of HIV infection ranged from 1.4% to 7.0% over 4 months to 4 years in participants randomized to placebo or no PrEP, and 0% to 5.6% in those randomized to PrEP. In a meta-analysis of these trials, PrEP was associated with reduced risk of HIV infection compared with placebo or no PrEP (relative risk [RR], 0.46 [95% CI 0.33 to 0.66]; absolute risk reduction, -2.0% [95% CI, -2.8% to -1.2%]) after 4 months to 4 years».

Es decir, el riesgo absoluto es de menos del 2%: de 100 personas tratadas ni dos dejarán de contagiarse (si lo hacen bien, si cumplen la medicación más del 40%). Y tratamos de evitar apenas dos contagios ¡NO MUERTES!

El tratamiento de un mes en España, unos 500 euros. El precio varía según países, pero en España el sistema público lo compra por unos 6.000 euros al año para cada persona (es una cifra parecida a la que cuesta tratar al paciente infectado con el virus del Sida). 100 personas tratadas durante un año cuestan unos 600.000 euros y, por ello, evitar dos casos de infección por el virus del Sida cuesta unos 600.000 euros anuales. Ojo, de infección no de muerte, insisto.

Desde las principales organizaciones de prevención del VIH y centro de diagnóstico alertaban del peligro de hacer uso de este tratamiento sin un control médico. Entre los riesgos se encuentra el uso de la PrEP sin saber que se ha contraído con anterioridad el VIH lo que puede complicar su tratamiento posterior.

Os ofrezco una visión crítica del asunto. Si leemos con detenimiento y con cierto sentido crítico, podemos observar que de lo que estamos tratando es de una campaña de marketing para promover un medicamento entre la población sana usando como coartada el miedo al Sida. Como ha publicado El Mundo, se puede multiplicar por 50 el mercado de Truvada.

Y según cita El País:

Los críticos del medicamento han cuestionado su seguridad, eficacia y precio (13.000 dólares al año, 9.500 euros) y han acusado al Gobierno de conspirar con las grandes compañías farmacéuticas a costa de la salud pública».

Truvada tiene el marchamo de ser el primer tratamiento preventivo contra el VIH destinado a personas sanas con alto riesgo de contraer el virus a través de sus relaciones sexuales. Está fabricado por Gilead Sciences Inc., la empresa que creó el ya famoso por su inutilidad Tamiflu. El éxito económico del mismo por las campañas de marketing del miedo (gripe aviar, 2005 y gripe A 2009) es indiscutible; el mayor pelotazo o estafa sanitaria de la historia.

A lo de Truvada lo llaman «profilaxis pre-exposición». Vaya que en teoría casi todo el mundo puede tomarlo. El negocio de prevenir es mucho mayor que el de curar pues hay más personas «sanas de Sida» que enfermas de Sida. Desde 2004, Truvada se utilizaba como tratamiento para pacientes que ya estaban infectados por el virus del VIH. Un éxito en lo que a ampliación de mercado se trata.

Eso sí, al igual que todos los medicamentos, Truvada puede producir efectos secundarios, aunque no todas las personas los sufran. Pero habrá quien los padezca sin que en su caso sea efectivo. La lista de efectos adversos es larga. En este artículo, su autor, escribe sobre el caso que se puede inducir a error sin tener que mentir y concede especial importancia a los daños que puede provocar Truvada en los riñones. Lo mejor es que leáis la ficha técnica que comentaba arriba.

Quienes lo deseen pueden ver cuáles son las organizaciones «anti Sida» financiadas por Gilead en 2011 a través de «becas de formación sin restricciones» entre otras para dar a conocer la enfermedad, detección precoz del VIH o para mejorar la adherencia al tratamiento. Es decir, para generar el mercado del medicamento.

También es importante que conozcáis algo sobre el marketing que hacen las farmacéuticas y en concreto el fabricante de Truvada para conseguir que su fármaco sea financiado por la sanidad pública. Suele ser muy frecuente y este caso no es diferente que paguen a asociaciones de enfermos o grupos de riesgo e incluso que puedan parecer activistas anti Sida para que den a conocer la enfermedad y su tratamiento.

En la propia web de Gilead tenéis la enorme suma de dinero que gastan en este concepto. Por poner sólo un ejemplo, la asociación Apoyo positivo, que ejerce de líder de opinión en el ámbito del Sida. En 2018 Gilead dio a dicha entidad 42.318,14 euros.

¿Los conceptos de dichas donaciones?: «Checkpoint de VIH y otras ITS»; Proyecto de Pares o educadores de iguales en entorno hospitalario; Servicio de «Atención Psico-terapéutica»; proyecto European Testing Week 2017; MSM steering committee meeting London; y MSM film and photoshoot London.

No es ético olvidar tampoco el gran pelotazo farmacéutico que consiguió Gilead hace unos años con su tratamiento para la hepatitis C llamado Sovaldi. ¿Os acordáis de las estrategias que usó para conseguir que la Seguridad Social lo financiase a un altísimo precio cuando producirlo cuesta un precio irrisorio? La historia de se repite.

Un Comentario a “Sanidad financia el fármaco «anti Sida» Truvada que apenas evita contagios por VIH”
  1. Medicamentos que matan

    Las farmacéuticas estan arruinando los paises y lo mas simpático no curan nada. Todo lo contrario más enfermedades provocadas por los efectos secundarios. Pero el rebaño bien domesticado no se entera

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