Una prueba clínica con el medicamento Briviact le cambió la vida

Le he pedido a Mireia Riera, una enferma de epilepsia que se ofreció a que experimentaran con ella el nuevo principio activo brivaracetam, que me narre su terrible experiencia. El ensayo dejó a esta mujer joven inhabilitada para trabajar y llevar una vida normal. Hoy brivaracetam es el medicamento marca Briviact del laboratorio UCB Bioscience:

En 2012 participé en un ensayo clínico en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. El neurólogo que me atendía en este centro me propuso, como opción terapéutica para intentar controlar mejor las crisis epilépticas que padecía, probar un nuevo principio activo llamado brivaracetam, antiepiléptico de tercera generación en fase de estudio que, según me informó tenía mayor “afinidad”.

Ensayo clínico Mireia

Mireia Riera.

En ese momento valoré los riesgos y acepté. Había la posibilidad de dejar el ensayo clínico en cualquier momento y eso me parecía garantía suficiente.

Lo que nunca pensé fue que perdería el control y me vería atrapada en él, sin poder tomar las decisiones adecuadas para protegerme y que los responsables médicos del ensayo tampoco lo harían.

Durante los cinco meses que estuve tomando brivaracetam me encontré mal. Como no había tenido ninguna crisis durante los primeros veinte días esto me impulsó a seguir adelante. Quienes padecemos epilepsia sabemos que los cambios de medicación son complicados y que el cuerpo tarda un tiempo en adaptarse, por lo que encontrarse mal al principio es algo normal y previsible.

Lo que hay que evitar en cualquier caso es que los efectos secundarios sean de tal magnitud que agraven el estado de salud del enfermo y si eso ocurre debe retirarse el medicamento. En mi caso, como he comentado, desde el inicio del ensayo clínico sufrí efectos adversos muy importantes, las crisis aumentaron y el fármaco me afectó a nivel cognitivo, con lo cual la claridad mental para tomar decisiones estaba totalmente condicionada.

Más tarde, se añadió el agravante de la falta de asistencia médica por parte de los responsables de la citada prueba, que llegó en su grado máximo cuando el médico coordinador no respondió a las llamadas de urgencia que realicé al hospital. Esto pasó cuando me aumentaron a la dosis máxima del medicamento permitida en el ensayo clínico.

Rápidamente experimenté graves efectos adversos y al cabo de seis días fui ingresada en Urgencias del Hospital Vall d’Hebron. La situación era tremenda pero el médico que hacía la prueba del principio activo tardó una semana en verme y ni valoró mi estado ni modificó la dosis del tratamiento en prueba.

Es muy difícil para mí explicar qué me pasó durante y posteriormente al ensayo clínico. Con estas palabras lo describí recientemente: empeoraron las crisis epilépticas, sentí mucha ansiedad, trastornos cognitivos… salí del ensayo clínico con un Trastorno de Estrés Postraumático.

Mejoré un poco al dejar de tomar el brivaracetam y volví al trabajo hasta que mi cuerpo no pudo más. A los diez meses de terminar el ensayo clínico cogí la baja laboral, pero lejos de mejorar continué empeorando. Entré en una espiral en la que cada día estaba peor.Briviact epilepsia

Sentía dolor generalizado en todo el cuerpo, aparte de la ansiedad y los problemas cognitivos que se agravaban: no sabía el día que era, no recordaba el nombre de las personas con las que trabajaba, había olvidado repentinamente el inglés más básico y la ortografía de mi lengua materna, entre otros padeceres.

Se descompensó todo. Aparecieron también episodios recurrentes de agresividad y falta de autocontrol que se manifestaban principalmente en el ámbito de las relaciones interpersonales y afectivas con graves consecuencias en la pareja. Al final apareció la fatiga, física y mental.

Sencillamente no procesaba, no podía leer ni seguir conversaciones. Mi cuerpo no tenía capacidad de respuesta y no toleraba ningún estímulo (un ligero estiramiento podía ser doloroso, el ruido, la radio, la televisión eran insoportables).

Todo era demasiado. Tras el ensayo clínico mi evolución fue en cascada y el momento más agudo llegó un año y medio más tarde cuando apareció la fatiga extrema.

Desde mi punto de vista, existe una relación directa y causal entre el ensayo clínico que realicé con brivaracetam y el grave empeoramiento de mi estado de salud. Amtes de participar en la prueba mi situación estaba estabilizada y las crisis que padecía me permitían llevar una vida personal y profesional sin problemas hasta ese momento. El ensayo clínico irrumpió en mi vida de una forma devastadora marcando un antes y un después.

Causó graves efectos sobre mi salud, con inmediatas repercusiones sobre todas las áreas de mi vida, personal, social y principalmente en la laboral. Tras la imposibilidad de continuar trabajando me llegó, a los 37 años, la jubilación por Incapacidad Permanente.

En la actualidad, todavía estoy en un lento y costoso proceso de recuperación y los problemas de salud sufridos tras los ensayos clínicos aún no se han estabilizado. A lo largo de estos años, he tenido que llevar a cabo tratamientos de psicoterapia, neurorehabilitación, rehabilitación cognitiva y de lenguaje. Cuatro años más tarde, aún sigo en tratamiento.

Con la perspectiva del tiempo y la documentación médica obtenida (tras dos años de batallas legales y aún incompleta…), considero que los responsables del ensayo clínico no tomaron las decisiones necesarias para proteger y salvaguardar mi salud, sino todo lo contrario, dejaron que las cosas llegaran demasiado lejos.

Las recomendaciones del médico, a pesar del incremento considerable de las crisis epilépticas y de los efectos adversos cada vez más graves, siempre fueron de incentivarme a seguir adelante. Por esta razón, considero firmemente que sus decisiones siempre estuvieron condicionadas por intereses que no se basaban en mi bienestar como paciente sino en otros objetivos relacionados con incentivos personales/profesionales o institucionales vinculados al promotor de los ensayos clínicos, el laboratorio UCB Bioscience.UCB epilepsia

Además, se negó la relación entre el fármaco y el cuadro clínico que experimenté (así consta en la documentación médica).

Sólo se relacionó el brivaracetam la somnolencia y el mareo. Así pues, considero que hubo no sólo una clara falta de profesionalidad por parte del equipo médico sino también una mala praxis médica.

Nunca ha habido formalmente, aunque sí en privado, un reconocimiento de lo que me pasó. Ni el Hospital Vall d’Hebron, ni el Institut de Recerca de Vall d’Hebron (VHIR) ni los propios promotores del ensayo clínico han asumido responsabilidad alguna. Más bien todo lo contrario, se cubrió un tupido velo y han obstaculizado repetidamente mi acceso a la documentación del ensayo clínico.

Y en eso estamos, en la lucha para la depuración de responsabilidades para que cada uno de los actores asuma la que le corresponde. Sencillamente, nunca se debe olvidar que existe un mandato muy claro que debería guiar cualquier acto médico: “ante todo no hagas daño”.

A continuación os dejo una traducción al inglés que me envía la propia Mireia por si podéis difundirla entre vuestros contactos de habla inglesa:

El título sería “A clinical trial with Briviact changed her life”

I asked Mireia, an epilepsy patient that volunteered to participate in an experiment with the new active ingredient brivaracetam, to tell me about her terrible ordeal. The clinical trial left this young woman with a permanent disability, unable to work and lead a normal life. Today, brivaracetam is sold under the brand name Briviact by the pharmaceutical company UCB Neuroscience.

In 2012 I took part in a clinical trial in Vall d’Hebron Hospital in Barcelona. My assisting neurologist in this medical centre suggested that, to better control my epileptic seizures, I should try a new active ingredient, called brivaracetam, a third-generation antiepileptic in study phase. He told me that it had a greater “affinity”.

At that time, I considered the risks involved and agreed. I was told I would be able to leave the trial at any time and that seemed good enough for me.

What I never imagined was that I would totally lose control over my actions and become trapped in it, incapable of making the right decisions to protect myself. And especially that the medical professionals in charge of the trial wouldn’t protect me either.

I didn’t feel well during the five months I was taking brivaracetam. As I didn’t have any seizures during the first twenty days I felt motivated to carry on. Those of us who suffer from epilepsy know that changes in medication can be problematic and that the body takes a while to adapt. So, feeling a little bad at the beginning is somewhat normal and predictable.

But what should always be avoided, in any case, is that the side effects end up worsening the patient’s general state of health. And if such a worsening is detected, the medication should be taken away as soon as possible. In my case, as I said earlier, I felt very significant side effects from the beginning of the clinical trial: my seizures rose, and the drug decreased my cognitive function, which meant that my mental clarity, and consequently my capacity to make decisions, was totally impaired.

Later, all these problems were complicated by a lack of medical assistance on the part of the physicians in charge of the trial. These problems peaked when the medical coordinator didn’t answer my emergency calls to the hospital. This happened when I was given the maximum dosage of brivaracetam allowed in the clinical trial.

I rapidly experienced serious side effects and after six days I was admitted to Vall d’Hebron Hospital through A&E. The situation was terrible, but it took the doctor responsible for the brivaracetam clinical trial a week to come and see me. And when he finally saw me he paid no mind to my condition and didn’t change the dosage I was taking.

It’s very hard for me to explain what happened during and immediately after the clinical trial. These were the words I recently used to describe it: the epileptic seizures worsened, I felt a lot of anxiety, cognitive problems… I actually left the clinical trial suffering from post-traumatic stress disorder.

I got a little better when I stopped taking brivaracetam and got back to work, but there came a time when my body couldn’t take it anymore. Ten months after I left the trial I went on sick leave, but far from getting better I kept worsening. I dove into a maelstrom in which I was getting worse and worse every day.

Besides feeling pain all over my body, my anxiety and my cognitive problems got deeper and deeper: I didn’t know what day it was, I couldn’t remember the names of the persons I worked with, I had suddenly forgotten the most basic English and the orthography of my native tongue, amongst other problems.

My whole life was off balance. I also suffered from recurring episodes of aggressiveness and lack of self-control, that mainly affected my personal relationships and took an enormous toll on my sentimental life.

Finally, physical and mental fatigue set in. I simply couldn’t register things. I couldn’t read, or follow a conversation. My body had no ability to respond and I couldn’t stand any stimulus. Every stretching was painful. Every noise, including radio and television, was unbearable. Everything was just too much.

After the clinical trial, I entered a downward spiral, hitting rock bottom a year and a half later, when I was overcome by fatigue.

The way I see it, there’s a direct and causal relationship between the brivaracetam clinical trial in which I took part and the serious worsening of my state of health. Before the trial, my situation was stable and my disease had allowed me to lead a fulfilling personal and professional life. The clinical trial marks a clear turning point that had a devastating impact on my life. It had serious effects on my health, with immediate repercussions on every aspect of my personal, social and especially work life. After the impossibility of continuing to work, at the age of 37, I had to retire with a permanent disability.

Nowadays, I’m still going through a slow and hard process of recovery. My health problems brought about by the clinical trial have yet to stabilize. Over the last four years, I had to undertake several psychotherapy, neurorehabilitation, cognitive and linguistic rehabilitation treatments. I’m still in treatment today.

Looking back, with the medical documentation I have since obtained (after two years of legal battles, still incomplete), I consider that the medical supervisors of the clinical trial didn’t take the necessary steps to protect and defend my wellbeing. On the contrary, they let things go too far.

Although my epileptic seizures had gotten considerably more frequent and the side effects I was experiencing were getting consistently worse, my doctor’s recommendations were always that I stick to the trial medication. For this reason, I firmly believe that his decisions were always conditioned by interests that had nothing to do with my wellbeing as a patient, namely personal and/or professional incentives linked to the clinical trial sponsor, the UCB Bioscience laboratory.

Besides, the connection between the medication and the clinical condition I was experiencing was constantly denied (as the documents from the trial state).

Brivaracetam was only considered responsible for my sleepiness and dizziness. I therefore believe there was not only a lack of professionalism from the medical team, but also a clear case of malpractice.

Although it was acknowledged privately, there was never a formal recognition of what happened to me. Neither Vall d’Hebron Hospital, nor Vall d’Hebron Research Institut (VHIR), nor the clinical trial sponsors have assumed any responsibility. On the contrary, a veil was drawn over the whole affair, obstructing my access to any clinical trial documentation.

So now here we stand, fighting to make people accountable. It should never be forgotten that there is a very clear principle that should rule over every medical action: “above all, do no harm”.

32 Comentarios a “Una prueba clínica con el medicamento Briviact le cambió la vida”
  1. TEPT

    Más que excelente artículo/reportaje. Me he quedado de piedra al ver no solo las consecuencias negativas que tuvo sobre Mireia sino también sobre algunos de los usuarios que han comentado en el post.
    Voy a seguir investigando sobre ello porque me gustaría conocer aun más.

  2. Patty Avila

    Buenas tardes

    Mireia, lamento lo que pasaste con el brivaracetam. Mi hija desde los 3.5 meses esta diagnosticada con epilepsia, le retiraron el keppra por que presento agresividad, depakene porque le bajaron los globulos blancos y ahora toma brivaracetam, no he notado cambio alguno, ella también toma oxcarbazepina, la cual nos ha funcionado muy bien.
    Pero me preocupa leer los comentarios con los reacciones que les ha generado dicho medicamento, tendrás más información de niños ? En México poco se conoce, por lo cual hay poca información.

    Agradezco tu valentía para tratar el tema y alertarnos.
    Un abrazo

    • Mireia

      Hola Paty,
      Desconozco casos con niños, sólo tengo conocimiento de jovenes y adultos. Hay personas a las que el medicamento parece que les va bien, a otras claramente no. Yo reconozco la existencia de ambos tipos de personas y de experiencias. Pero a nivel médico, se niegan muchas veces estos efectos adversos y por eso he decidido hacer público mi caso.
      Con vuestra hija, vosotros la conocéis mejor que nadie y sois vosotros quienes podéis saber si el medicamento le va bien o no.
      Una de las cosas más importantes que he aprendido es que no se debe pagar un precio tan alto, sufriendo fuertes efectos adversos, hay más opciones y se puede vivir incluso teniendo algunas crisis.
      Un fuerte abrazo, deseo lo mejor para vuestra hija.

      • Jesús Sala

        Hola Mireia. Tengo los mismos síntomas que tu. En mi caso era difícil asociar los síntomas al fármaco briviact, debido al numero tan alto de cambios que se realizaron antes y después de tomar este nuevo medicamento, espero que consigas mejorar, te desearía suerte pero no creo que sea una cuestión de suerte. Animo.

        • Mireia

          Hola Jesús,
          Gracias por tus palabras de apoyo. Siento que tu también hayas pasado por lo mismo. La verdad, es que lo único que deseo es que esto termine y otras personas no tengan que pasar por lo mismo. Pero parece que los casos se van repitiendo.
          Tienes razón, no es cuestión de suerte, recuperarse cuesta y mucho. Se necesita tiempo y mucho esfuerzo. Pero todo llega y sin duda es una experiencia de la que se aprende mucho.
          Te deseo también a ti lo mejor.
          Un fuerte abrazo!
          Mireia.

          • Laura

            Hola Mireia,

            Podemos hablar en privado? Me visito por epilepsia en Vall d’ Hebron desde este año justamente, donde me retiraron Keppra y me recetaron Brivacetam…
            Los efectos estan siendo tremendos y desesperadamente tu ayuda creo.

            Creo ser el sustituto sujeto

      • Erika

        Hola Mireia ,precisamente a mi me está sucediendo casi lo mismo con Briviact,cuando le decía al neurólogo que me la cambiara porque ya no aguanto los efectos secundarios y las crisis siguen igual el lo que hizo me aumento la dosis,tuve que cambiar de doctor para que me retiraran ese medicamento espantoso aparte aquí en EEUU es carísimo.

  3. Antonio Villar

    Hola. Soy padre de un adolescente con 18 años que lleva tomando briviact 2 meses considero que como consecuencia de tomar ese medicamento a 50 mg mañana y noche ha empeorado en agresividad y en capacidad de concentración. He pedido nueva cita con el neurólogo y psiquiatra. Tiene la mirada perdida y ha perdido los filtros, falta al respeto a su madre y te reta constantemente.

    • Mireia

      Buenas tardes Antonio,
      Siento mucho que tu hijo esté experinentando estos efectos adversos.
      En mi caso, la agresividad también aparició asi como en otros muchos casos de los que tengo conocimiento.
      A otras personas, el medicamento les va bien, pero este no fue mi caso. A muchos de nosotros nos lo han tenido que retirar, por este y otros motivos.

      Espero que tu hijo mejore.

      Un abrazo,

      Mireia Riera.

  4. JUAN PEDRO

    BUENAS ESTOY TOMANDO DEPAKINE 500 4 AL DIA,EPANUTIN 3 AL DIA,NOIAFREN 1 CADA 12 HORAS Y BRIVIACT CADA 12 HORAS ME GUSTARIA SABER SI DEVERIA TOMAR PROSTETOR ESTOMAGO TENGO A VESES COMO ANCIAS Y HOY TUVE ASTA DIARREA Y EL COLESTEROL UN POCO ALTO QUE ME COMENTA QUE PUEDE SER POR TODOS LOS MEDICAMENTOS, ME PUSIERON ASTA UNA DIETA.

    • Mireia

      Buenos días TEPT,
      Disculpa que no haya contestado antes tu comentario. Te agradezco tu interés. Nuestra voz, la de los afectados por Briviact, no es una voz recogida por la comunidad médica. Se minimiza nuestra experiencia diciendo que son casos puntuales y que “cada paciente es distinto”. Esto cansa, sobretodo porque no se ve un interés médico/científico de dilucidar las causas de por qué esto pasa eso, si es extensible a otros antiepilépticos…. Ni siquiera se recogen datos sobre los afectados para definir perfiles de pacientes que presentan estos efectos adversos graves.
      Evidentemente esta es una situación transnacional y los afectados graves se encuentran en distintos países.
      Con gran tristeza escribo este post por la pérdida de confianza en la comunidad médica, en este caso en relación a la epilépsia.
      Un abrazo,
      Mireia.

  5. Therese

    Hola. Quisiera saber cuanto tiempo se necesita despues de haber parado el briviact para eliminar esta sustancia de tu cuerpo. Mi hijo lo estuvo tomando de 50 mg 3 meses y despues hasta octubre que se lo pare de 100mg porque vi que no estaba bien. No tuvo mas crisis pero estaba revolucionado incontrolable nervioso agresivo sin poder dormir ni descansar. Si algien me puede ayudar. Mi hijo no habla y me es dificil saber como esta. Quiero ayudarlo. Gracias <3

    • Mireia

      Buenas tardes Therese,
      Lamento no haber visto tu mensaje hasta ahora.
      La agresividad y la ansiedad es algo q padecí y me costó mucho recuperarme. Conozco otros casos en que esto es muy frecuente y la mayoría de pacientes al final dejan el medicamento. La verdad es que cuando uno se desestabiliza se pasa mal.
      Deseo que tu hijo mejore.
      Un abrazo!

      • Mariano

        Hola, te podría sugerir que hicieras un test de metales pesados en la farmacia. Según los resultados realizar un tratamiento detox dirigido por un profesional y, en el caso de ser alta la contaminación, iniciar una quelación supervisada. Al final siempre hacer un tratamiento de repoblación de la microbiota, de los intestinos y todo el cuerpo, con probióticos y prebióticos, así como una dieta sin azúcar, baja en hidratos de carbono de rápida absorción (arroz, maíz), sin caseina ni lactosa (fuera leche de vaca, oveja o cabra) y sin gluten. Estoy convencido porque la clínica de otros casos así lo atestigua, en dos o tres años habrás vuelto a ser una nueva persona. En unos siete volverás a estar mejor que antes. El intestino es tu cerebro y los medicamentos no curan, ocultan la enfermedad disfrazando el síntoma.

  6. Therese

    Hola MIreia. Tengo un hijo con autismo y crisis epîlepticas. Empezo a tomar briviact hace meses atras 50 mg pero seguia teniendo crisis. El medico le ha aumentado hace unos 5 meses a 100 mg y lo veo con una hiperactividad tremenda. Agresividad. Me puedes dar mas informacion porque estoy perdida. Mi hijo no habla y para mi es dificil saber lo que le pasa. Gracias Mireia

    • Mercedes

      Hola si es verdad,este tratamiento de briviac* creo que se llama….si hace hiperactividad,yo me la estoy tomando,y x Dios deseando que llegue el día para ir a la neuróloga, y decirle que es una MIERDA* ya que da crisis igual y los efectos secundarios son malísimos,hacer daño a la gente,hacerme yo….,agresividad* etc etc,y que me la cambié ,espero que te haya servido de algo! Saludos

      • Mireia

        Hola Mercedes,

        Ya hace unos meses hiciste tu comentario sobre el artículo de Briviact. Espero que durante este tiempo hayas podido mejorar. No sé si te cambiaron el medicamento o te pudistes finalmente adaptar a él. Al final, lo que cuenta es tu salud y en cualquier de los casos espero que te encuentres mejor.

        Un abrazo,

        Mireia.

  7. CONCHI

    Hola a todos,yo tengo un hijo farmacoresistente , lleva con epilepsia desde los 6 mese y tiene 30 .Ha tenido numerosos estatus crisis de todas formas y últimamente estaba entre 30y 40 crisis al mes , le pusieron briviatc hace 2 meses a la dosis más baja pues toma otros 3 antiepilepticos más , desde que se lo pusieron le bajaron las crisis a 6 al mes, pero al ver vuestros comentarios estoy un poco asustada , esta semana que entra de lo quieren subir y bajarle un poco otro que toma, yo no puedo saber los síntomas que el tiene porque esta afectado neurologicamente de tantas crisi.Ya os iré contando mi experiencia con este fármaco.Un saludo

    • Mireia

      Hola Conchi,
      Disculpa no vi tu mensaje hasta hoy. Entiendo que estés preocupada por tu hijo. El medicamento hay personas a las que les va bien. Tu hijo igual no puede hablar pero tu lo conoces. Sabes cuando está tranquilo o nervioso, o cuando algo le hace daño. Si está mal lo sabes.
      Deseo lo mejor para vosotros.
      Un abrazo.

  8. Biotz

    Hola Mireia
    Nos conocimos en Barcelona en el curso de arteterapia.
    Leo tus palabras con asombro,tristeza y rabia.
    Te deseo fuerza,serenidad y acierto para recuperar tu vida
    Un caluroso abrazo
    Biotz.

    • Mireia

      Gracias Biotz por tu mensaje y por tu apoyo. Te recuerdo muy bien… de hecho a casi todas las que estuvimos en el curso.
      Ya ves… a veces se toman decisiones erroneas y se confía en los profesionales equivocados. Las consecuencias han sido muy graves pero hay que afrontarlas de la mejor manera posible.
      Me alegro de haber retomado el contacto contigo. Un fuerte abrazo!

      • Therese

        Hola Mireia. No se si se ha quedado lo k escribi hace unas horas. Tengo un hijo con autismo epiléptico. Tomaba desde hace unos meses Briviact 50mg. Las crisis disminuyeron. Me lo subieron a 100 mg en Marso. Ahora mi hijo esta super nervioso. Una hiperactividad insoportable . Dicen k es una buena medicaciin pero puede que a el no le vaya y por eso esta mal??? Gracias

        • Mireia

          Buenos días Juan,

          Creo que esta decisión sería bueno comentarla con tu médico. Él te indicará si es adecuado o necesario tomar un protector gástrico.

          Un saludo,

          Mireia.

        • Mireia

          Hola Therese,

          Hace ya un tiempo que nos comentaste que tu hijo no había respondido bien al Briviact. Que presentaba agresividad, nerviosismo, que en general lo veíais alterado….
          Te quería preguntar cómo está ahora, si ha superado ese episodio, o si le tuvieron que cambiar el Briviact.
          En todo caso, espero que se haya podido estabilizar de nuevo y que vosotros podáis estar más tranquilos.

          Un fuerte abrazo,

          Mireia.

          • Thérèse

            Hola Mireia

            Acabo de ver tu mensage. El ano pasado se lo quite en Octubre porque estaba demaisado mal. Se veia que era esa medicacion que me lo trastorno ya que lo tuvo tomando casi un ano. (Perdona estoy escribiendo en tu teclado frances y no hay tilde) Mi hijo no tuvo crisis durante todo ese tiempo. Fue algo increible. Pero a largo plaso los efectos secundarios empezaron a verse y bastantes gordos. Tomaba 100mg se lo baje a 50 mg unos dias hasta quitarselo. Volvio a su tratamiento anterior pero tuve que soportar un leon en una jaula y yo dentro. Fuero meses de paciencia hasta pokito a pokito ver desaparecer los sintomas. Todavia tiene rebotes pero es de vez en cuando cuando la crisis no esta lejos, ya que sigue teniendo crisis epilepticas ya que es farmacoresistente. La semana pasada le recetaron en el hospital neurologico de Lyon Urbanyl pero solo se lo di unos dias ya que empezo a estar mal llorando y nervioso. Lo pare enseguida y ahi estoy a ver si encuentro una medicacion que pueda soportar y sobre todo que no tenga esos efectos secundarios horrorosos que dan todos esos medicamentos anti epilepticos.

  9. Jfc

    Hola Mireia Riera!
    La familia de Juan Santos Sierra, el extremeña fallecido en el ensayo clínico de Astrazeneca, quiere mostrarte su apoyo incondicional, nos identificamos en cada frase de las que narras, solo que Juan, por desgracia corrió peor suerte y murió.
    Menos mal que aún queda gente valiente como tú qué en primera persona puede contar lo ocurrido, y decirte que aqui nos tienes si nos necesitas, nosotros sabemos lo que ocurrió, otra cosa es que la Justicia nos de la razón que eso es muy diferente, lucha y no pares…Nosotros no pararemos..Si necesitas cualquier cosa…Aquí nos tienes para ayudarte en todo lo que podamos…..saludos.

    • Mireia

      Muchas gracias por vuestro apoyo. Primero de todo deciros que lamento mucho la muerte de Juan y mi respeto hacia el dolor de la familia.
      En mi caso fue un cúmulo de muchas cosas, realmente no sabían qué tenían entre manos.
      Realmente existe una regulación clara de los ensayos clínicos, pero de poco sirve si quienes tienen que ejercer ese control (para que las cosas se hagan bien) no lo ejercen como deberían. Empezando por los comités éticos, agencias del medicamento (española, europea y americana)…hasta las propias direcciones de los centros médicos.
      Deseo que entre todos, al final todo se esclarezca y se situe a cada uno en su lugar.
      Diciros nuevamente que lamento mucho la muerte de Juan. Un fuerte abrazo!

      • Vanesa

        Hola Mireia. Me recetaron Briviact hace poco mas de una semana y por supuesto de inmediato intente saber que era lo que iba a tomar. Soy una persona hipersensible a cualquier tipo de medicamento e intento interesarme lo antes posible. Después de leer y llamar al laboratorio decidí empezar, sobre todo porque los síntomas que tu padecías durante el ensayo y tras él,son los que yo tengo desde hace más de dos años….cuando leía tus palabras veia mi vida y mis síntomas resumidos en unas líneas.
        Cuando comencé con la dosis de 100 mg/ día no podía ni abrir los ojos, deliraba , lloraba, ni sabia que hora era…rápidamente mi neurólogo bajo la dosis y a pesar de estar consciente y despierta, de momento me encuentro fatal ( la agresividad es brutal,tengo muchos más dolores, estoy literalmente drogada).
        En mi caso no puedo decirte si las crisis empeoran o no pues tengo un tipo de epilepsia bastante raro ( de hecho ni saben exactamente que es y la forma en que yo siento dichas crisis no es para nada habitual).
        Estoy pendiente de una videomonitorizacion que ya me harán tomando este fármaco así que veremos si es tan fantástico como realmente proclaman.
        Fuiste muy valiente aceptando ese ensayo porque fue un sacrificio real ya que tu estabas controlada. Entiendo que cuando estas desesperado por recuperar tu vida y salir a ver el sol aceptes cualquier cosa pero en tu caso fue un gran gesto que lamentablemente estas pagando con creces.
        Yo tengo 38 años y esta semana pase el tribunal para valorar la incapacidad.. la cumbre de estos dos horribles años,así que entiendo tu impotencia y por qué no decirlo rabia.
        Y lo peor…..soy enfermera.
        Y menos mal porque lo primero que se hizo con mis sintomas fue intentar paliarlos con antidepresivos(según ellos estaba triste porque tras mucho esfuerzo había conseguido mi plaza fija y me costaba adaptarme a mi nuevo puesto,de risa). Por supuesto me negué y tras investigar mucho decidí pagarme una prueba de sueño completa donde la neuróloga privada vio lo que estaba ocurriendo. Desde ese momento ya todo el mundo hizo caso pero… tarde.
        Lo que te quiero decir con esto es que hay caminos muy duros, dejadeces muy gordas y sobre todo una falta de empatia y confianza en el paciente tremenda…
        Quiero desear muchos ánimos tanto a ti como a la familia de Juan…esto sirve para que nadie quiera prestarse voluntario a ningún ensayo…a las personas hay que ayudarlas no abandonarlas…
        Y por supuesto mis más sinceros agradecimientos a aquellos médicos que no son como los demás…de verdad los hay y yo conozco alguno.
        Un abrazo muy fuerte y gracias por contar tu experiencia.
        PD. Este texto por supuesto lo ha escrito mi marido pues yo no puedo teclear las letras ahora mismo.

        • Eder Acosta

          Yo tengo el problema de escribir me tiembla mucho la mano derecha mi doctor el neurólogo realmente no sabe Q tipo de epilepsia Q yo tengo,yo presento este problema por una bacteria,estuve en la clínica valle del lili en Cali colombia sólo pido disculpas si no escribo bien me dan ataques tres veces X día x la bacteria tengo un orificio en el cerebro pérdida de memoria neuralgia y estoy bebiendo,2200 miligramos x día de tridetal y una Q me ponen a dormir,estoy Bravo con éste problema Q no e podido controlar lo sólo pido ayuda vivo en Aruba soy colombiano tengo 51 años y con este problema hace 4 años

          • Mireia

            Buenos días Eder,

            Siento mucho que padezcas esta situación. No sé que decirte, más que te pongas en manos de los médicos e insistas hasta que puedan encontrar un diagnóstico y un tratamiento para ti.

            Un abrazo! Y mucha suerte.

            Mireia.

        • Mireia

          Buenos días Vanesa,
          Disculpa que no haya respondido tu escrito (no lo había leído).
          Comparto tu experiencia porque también es parte de lo que he vivido. Hay mucho más detrás que tu sabes bien. Se sufre y mucho. Se tiene una vida propia que se pierde.
          Adelante con todo lo que tu también llevas encima. Un fuerte abrazo y gracias por compartir tu experiencia.
          PD: se cuentan maravillas del Briviact en los congresos y en las consultas. Pero tarde o temprano tendran que reconocer todos los casos que hemos tenido problemas muy serios con él.

        • Mireia

          Hola Vanesa,

          Han pasado ya unos meses des de que escribistes tu comentario y yo lo leí por primera vez. Hoy al voler a leerlo me parece increíble cómo explicas lo que te pasó al tomar Briviact, porque coincide con mi experiencia. En tu caso tuvistes suerte que al final te lo retiraran, aunque has comentado que no fue fácil porque los médicos no daban credibilidad a lo que contabas. Es una lástima porque esto es demasiado habitual y no trae nada bueno, todo lo contrario, siempre es en perjuicio del paciente. Y en nuestro caso no hablamos de simples molestias sino de efectos adversos graves sobre nuestro sistema nervioso. Eso es algo de primera magnitud.

          Pasados estos meses, espero que tu situación de salud haya podido mejorar, más estabilizada, y lo demás lo puedas ir encauzando (las incapacidades laborales son algo muy complejo e injusto!).

          Nosotros seguimos nuestro camino para depurar responsabilidades. Es un camino largo pero espero que lo que nosotros consigamos sirva a otros pacientes. Dudo que podamos influir y cambiar ciertas dinámicas del sistema fármaco/sanitario pero ya sería un gran paso que los pacientes pongamos este problema encima de la mesa y consigamos herramientas para proteger nuestra salud.

          Un fuerte abrazo,

          Mireia.

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