El tratado de comercio entre Europa y USA dará más fuerza al lobby de Big Pharma

El denominado Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTCI) se está negociando de manera opaca entre el gobierno de Estados Unidos (EE.UU.), la Unión Europea (UE) y las multinacionales. No se permite el acceso democrático de los gobiernos de la UE, ni la información a la ciudadanía. Por las filtraciones que ha habido el TTCI intenta disminuir los controles de calidad, reglamentos y normas que regulan el comercio y ampliar los derechos corporativos y las garantías de inversión. ¿Cómo afectará a la salud pública?

¿Qué es el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión? Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción, analiza de manera crítica el TTCI por el cuál Estados Unidos y Europa quieren conservar las políticas de desregulación comercial y los beneficios de los grandes lobbies industriales.

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En cuanto a la industria farmacéutica y cómo saldrá reforzada con el Tratatado comercial un buen texto es el de la Organización NoGracias.eu. Hace unos meses se consiguió una importante victoria legislativa en el Parlamento Europeo. A pesar de la intensa campaña y presiones de la industria farmacéutica para condicionar el voto en contra, los parlamentarios votaron masivamente a favor de la transparencia, es decir, a favor de la seguridad de los ciudadanos.

La nueva Regulación de los Ensayos Clínicos aprobada deja de considerar los Informes de Estudios Clínicos -que la industria aporta a las agencias reguladoras para la aprobación de nuevos medicamentos– como sometidas a secreto comercial y, por tanto, estarán accesibles a los investigadores independientes.ensayos clínicos ciencia medicamentos tratamiento laboratorio

La Comisión Europea y EEUU están ahora negociando con secretismo el TTIP con una importante presencia en la agenda de los intereses de la industria farmacéutica que está intentando reforzar las ya restrictivas políticas de propiedad intelectual así como perpetuar el oscurantismo y la falta de transparencia sobre la eficacia y seguridad de los medicamentos al condicionar el acceso a los datos de los ensayos clínicos.

Relacionado con estas políticas está lo que publicamos hace unos días El control de los fármacos en Europa depende ahora de Industria, no de Salud. En el conflicto de intereses salud pública versus negocio sanitario, la nueva presidencia de la UE está apostando por el negocio de las grandes compañías del ámbito farmasanitario.

Los puntos más conflictivos -no técnicamente explicados- son:

-Propiedad intelectual: monopolios más largos, precios más altos. La intención es extender los plazos de las patentes para incluir los retrasos que supuestamente se producen en la oficina europea de patentes de la UE. Cualquier extensión del monopolio supone millones de euros de beneficio para la industria al retrasar la entrada al mercado de medicamentos genéricos que abaratan sustancialmente el precio de los fármacos.

En esta línea está lo que ocurre con los nuevos fármacos para el ébola, la investigación va dirigida a encontrar patentes. como contamos en el post La alocada carrera por patentar los tratamientos para el ébola.

-Precios y reembolso: debilitar las políticas sobre medicamentos de los estados miembros. Las políticas de precio y reembolso dan a los países de la UE, la flexibilidad y los instrumentos necesarios para limitar los gastos de los sistemas de salud pública, permitiéndoles proteger la salud pública no reembolsando medicamentos que tengan un ratio cuestionable de daños y beneficios, por ejemplo, la pioglitazona que ha sido retirada en Francia y Alemania o la rosiglitazona retirada en Europa pero es comercializada en USA.

-Limitar la transparencia de los ensayos clínicos. Actualmente, menos de la mitad de los ensayos clínicos se publican de manera íntegra (no están registrados o los resultados no están disponibles) y, por lo tanto, el conocimiento científico sobre la seguridad y la eficacia de estos productos médicos se pierde para siempre.

En Europa, se está dando ahora un fuerte impulso, encabezado por la comunidad de la salud pública, a la transparencia en los datos procedentes de los ensayos clínicos, como hemos contado. Conceder acceso completo a los datos de los ensayos clínicos. La industria farmacéutica no está de acuerdo y está enfrentándose a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en los tribunales.

-Los intereses del sector privado triunfan sobre los reglamentos legítimos de política pública. El tratado impulsa un grupo de trabajo de dispositivos médicos y farmacéuticos, que en los últimos años han provocado varios escándalos con muertes a sus espaldas. Estos grupos de trabajo tienden a no tener registro público y una total falta de transparencia y control democrático. Su aprobación institucionalizaría este tipo de lobby conjunto de la industria transatlántica de dispositivos médicos y farmacéuticos.

Estoy de acuerdo con No Gracias cuando dicen que:

La lista de deseos de la industria muestra una actitud irrespetuosa: una falta de respeto hacia los procesos democráticos de los países y hacia las políticas públicas y se olvida de las necesidades de los pacientes que necesitan tratamiento. Además, no tiene en cuenta la evidencia de que más propiedad intelectual no significa más innovación“.

La industria farmacéutica es uno de los lobbies corporativos más fuertes y supera con creces la capacidad de los defensores de la salud pública. La Comisión Europea, en sus relaciones con la industria, debe dar prioridad al interés público y al derecho a la salud de los ciudadanos.

El Parlamento Europeo y los países miembros deberían también rechazar esta captura de la política por las grandes corporaciones. Además, unas promesas exageradas de crecimiento económico no son una razón aceptable para debilitar el control democrático sobre la elaboración de políticas de salud pública.

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