¿”Medicina científica”?: La medicina no es una ciencia (se ayuda de esta, eso sí)

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9 de octubre de 2018Medicina6 Comentarios

En muchas ocasiones leemos o escuchamos el concepto “medicina científica” y suele asociarse con la medicina de verdad, la moderna, la única que puede curar. Pero el concepto es altanero y soberbio e inexacto. ¿Es la medicina una ciencia? ¿Existe la llamada medicina científica?

Ocurre con cierta frecuencia, sobre todo cuando alguien queda dañado o fallece tras una intervención médica no convencional u oficial. Por ejemplo, ayer conocimos la noticia de que una mujer está en la UCI de un hospital como consecuencia de los efectos de dos tratamientos “naturistas” a los que la sometió un médico. La noticia, incompleta pues apenas se conocen los hechos, cuenta que recibió punciones en el tórax que le habrían provocado un taponamiento cardíaco por la rotura del ventrículo.

También se narra que le dieron un tratamiento con ozono vía rectal. La cosa así contada suena bárbaro. Lo que me llama la atención es que cuando sucede algo así las redes sociales se llenan de mensajes que suelen dividir entre las “pseudociencias” y la “medicina científica” aludiendo a que esta última es la buena, la verdadera y todo lo que no encaje en ese molde poco definido es malo, engaño, estafa, etc. Sin conocer bien los hechos, insisto.

A mi modo de ver hay un error en esto pues la medicina no es una ciencia, se basa en esta para conseguir éxitos o no pero no es una ciencia propiamente dicha.

Que la medicina ha avanzado mucho gracias al trabajo científico es evidente, obvio. Pero cuando un médico atiende a un paciente realiza un acto médico más que científico.

El progreso tecnológico, los aparatos cada vez más sofisticados que se usan en los hospitales, los métodos de diagnóstico e intervención en algunas patologías, los medicamentos, son fruto de la evolución de la ciencia. De esas herramientas se sirven los médicos y doctoras en su mano a mano con la persona que acude a su consulta pero no son ciencia en sí misma.

Es más, la ciencia tiene valor por su búsqueda honesta de la objetividad. Cuando se hace un ensayo clínico bien diseñado los resultados son datos y más datos, fríos cálculos elaborados con la materia prima de las personas y su enfermedad. Sin embargo, en el acto médico, en la relación del galeno con su paciente que le consulta se da la subjetividad. Las personas somos mucho más que datos. En el médico influyen multitud de factores a la hora de establecer una relación con la persona enferma y no digamos ya en esta. Somos personas luego somos seres subjetivos y eso tiene su reflejo en el acto médico.

Éste último ha de estar gobernado en la mayor medida posible por los conocimientos científicos y técnicos pero la Ciencia no lo es todo. Si una persona tiene una severa depresión, los conocimientos técnicos y las herramientas científicas para su diagnóstico certero y su tratamiento son fundamentales pero ¿no lo será más si cabe la habilidad del médico para tratar a esa persona? ¿Y no será clave lo que la persona pueda poner de su parte para superar el conflicto que le aflige?

Decir “medicina científica” sólo lo entiendo en base a lo explicado: medicina que se basa en la ciencia para actuar. Lo contrario es cientifismo que en su versión extrema antepone la ciencia por la ciencia a los intereses de las personas. Esto ha llevado en algunos momentos de la historia humana al totalitarismo. Como explica el médico Francisco González Crussí:

Si, como quieren muchos educadores, cada médico fuera un investigador científico, el cuidado de cada paciente representaría para ellos un experimento. Pero el científico es, por definición, un observador imparcial: jamás desearía perturbar las condiciones del experimento, porque no quiere, de ninguna manera, enturbiar los resultados. En esas condiciones, lo que al paciente le pase no es de su principal incumbencia; después de todo, la finalidad principal es adquirir mayor conocimiento, no aliviar el sufrimiento del enfermo“.

Para el científico, tratar a un paciente sería evaluar o analizar la efectividad de un tratamiento; para el médico, mejorar el estado del enfermo. La diferencia es clara.

Dicho de otro modo, los valores de la medicina se cifran sobre todo en su altruismo, en su inquebrantable orientación hacia el alivio del sufrimiento y la curación de las enfermedades.

El médico tiene que entendérselas con seres humanos y estos no son “generalizables”. La ciencia sirve a la medicina y esta a las personas que en último caso deciden qué hacer. Por eso el concepto de medicina científica me parece contradictorio, además de soberbio. Y arrogante pues en buena medida en la llamada medicina científica se actúa sin ciencia.

Muchos de los estudios supuestamente científicos presentan resultados de escaso valor o están sesgados por sus autores que suelen ser las industrias interesadas en avalar sus productos con el marketing de los propios ensayos. Lo mejor es mantener un sano escepticismo y ser mucho más respetuosos con la creencias y valores de los pacientes. Y no soy médico, es que es pura sensatez.

6 Comentarios a “¿”Medicina científica”?: La medicina no es una ciencia (se ayuda de esta, eso sí)”
  1. Voro

    Esto mismo ya lo dijo hace años el filósofo Ortega y Gasset: “la medicina no es ciencia”.

  2. Oscar Oviedo

    Genial. Así es. De acuerdo.

  3. Rafael Domínguez Losada

    Casi seguro que tiene que ver algo con esto que aquí se expone. https://www.youtube.com/watch?v=bSH6jVY7aZA&feature=youtu.be

  4. Samuel Febres

    El articulo hace una manipulacion epistemologica (sea intencional o no). La medicina no es una ciencia en si misma, es la reunion confluente de mas de 20 ciencas… las ciencias medicas. No esta “basada o apoyada en las ciencias”, esta compuesta de ellas.
    La farmacologia clinica, la semiologia medica, la fisiologia, la anatomia, la bioquimica, la fisiopatologia entre muchas otras, son las ciencias confluentes en la medicina. El medico aprende detalladamente de cada una de ellas para usar esas ciencias en favor de su ejercicio. Por si fuera poco, se prepara para poder aplicar el metodo clinico (variante del metodo cientifico) a fin de hacer aun mas objetiva la aplicacion concreta de su conocimiento. Este metodo contempla ensayos, estudios clinicos, experimentacion, investigacion, tal como es requerido por todo cientifico para la continua busqueda de la la verdad. Decir que el termino medicina cientifica es “altanero”, es tan absurdo como decir que el termino fisiologia cientifica es altanero.
    Tal termino ha sido acuñado justamente para separar claramente entre 2 cosas, la medicina real de la psudomedicina. Cosas como la homeopatia, las terapias holisticas, la reflexologia o la iridiologia no son ciencias. No estan basadas en la fisiologia cientifica sino en los postulados y elocubraciones de sus misticos. Asi como tampoco estan basadas en la bioquimica, la farmacologia, la fisiopatologia etc. Por lo que el termino medicina cientifica viene a ser una clara distincion entre la real medicina y su imitacion, la psudomedicina. El medico, en su entrevista medico-paciente, no esta saliendonse de la ciencia para poder ejercer su conocimiento. El entrevistar y analizar cada paciente por individual es una recoleccion cientifica de datos de campo, pues esta entrevista a pesar de ser percibida como un conversatorio, es una recoleccion y analisis de datos en la cual los medicos sin entrenados por años para realizarala. Es de hecho una de las fases cruciales para el abordaje diagnostico y toma años perfeccionar, aprender a seguir la evidencia aportada por el interrogatorio es un trabajo complejo en el cual, tal como con los demas campos cientificos, la practica hara al experto. Y todo ese desarrollo de tecnicas es aplicado de manera que el paciente no se sienta un especimen de laboratorio sobre el cual se esta aplicando tecnicas cruentas.
    El termino medicina cientifica es una revindicacion frente a todas las falsas terapias medicas basadas en teorias y conocimiento mistico, es decir, irracional.

    • Jorge

      Es muy interesante tu visión, Samuel, pero te equivocas cuando dices que las terapias no son ciencia. Lo son, y llegan donde la medicina no llega, y curan lo que esta no cura de manera sistematica y repetida, no de manera fortuita como pretenden otros. Y curan con sus razonamientos claramente razonados y biológicos.

      Alabo tu conocimiento sobre la ciencia médica, pero es recriminable tu absoluto desconocimiento sobre las terapias y como opinas sobre ellas. Insisto, no sabes de lo que hablas, aunque creas que si.

    • Marino

      Considerando la severa rotundidad de la acusación inicial, que se mantiene en el resto del comentario, diríase que el Sr. Jara ha cometido delito de lesa humanidad en esta entrada. Según Ud, “el artículo hace una manipulación epistemológica”. Su juicio es magnánimo, no obstante, al contemplar el posible atenuante de ausencia de intencionalidad. Ya es algo.

      Epistemología. Hay un claro abuso del término en nuestros días, en particular cuando se la invoca para dotar de empaque a las afirmaciones propias o descalificar las de terceros, como es el caso. Pero, ¡ay!, tirar de teoría del conocimiento con ciertas alegrías no está exento de peligros: uno cree planear en las alturas de la episteme cuando en realidad lo que hace (que no es poco) es intentar avanzar por la más mundana doxa. Y no sin cierta dificultad. Y, a veces, patinando en ese barrillo.

      En opinión del autor del comentario aqui respondido, y revirtiendo la “manipulación epistemológica” del artículo del Sr. Jara, la medicina “no esta (sic) basada o apoyada en las ciencias, esta (sic) compuesta de ellas”. Al mismo tiempo, sostiene que “cosas” no son “ciencias” por el hecho de que no están “basadas” en “las ciencias médicas”. Puede ser un desliz redaccional, sin mayores. Más importancia tiene una valoración (¿epistémica?) que pretende bloquear y niega la entrada de todo posible conocimiento y utilidad nuevos en medicina (siquiera sea a título provisional, hasta su validación). De todo posible beneficio para la salud “que no se base o apoye” en conocimiento admitido previamente.

      Cuando se aplica el reduccionismo simplón a analizar asuntos de formidable complejidad, y el cielo sabe que la asistencia médica en todos sus aspectos lo es, ni siquiera la prolijidad de las en torno alas 17 alusiones a la “ciencia” y lo “científico” del comentario ayuda. Podrían haber sido 54, 87 o 329, sería lo mismo: reduccionismo a destajo convirtiendo “el método clínico en una variante del método científico”, y al paciente en “datos de campo” que hay que “recolectar científicamente.”

      Cuando la mente binaria se polariza entre ciencia/pseudociencia, medicina “real”/pseudomedicina, racional/místico es muy difícil despolarizarla. Puede que ella no lo necesite. El perfeccionamiendo de la medicina, o sea, la salud de las personas, sí.

      Pero si, con todo, tuviéramos que abordar la temática referida en esta entrada y en el comentario desde un enfoque bipolar, tendríamos que referirnos a los 2 modos genéricos tradicionales de incorporar conocimiento y ejercicio a la corriente establecida, las llamadas medicina empírica y medicina racional. Ambas perfectamente, históricamente legitimidadas por la profesión, la población y hasta por la epistemología, si a esas vamos. Pues sabido es que ambos, empirismo y racionalismo, son los dos medios cognitivos para buscar el conocimiento a la luz de las principales tendencias epistemológicas. A ese ámbito empírico han pertenecenecido en el pasado y pertenecen en la actualidad prácticas médicas que el autor del comentario llama despectivamente “cosas”. Como es tristemente sabido, cosificar es un eficaz primer paso eliminar ilegítimamente. No implica necesariamente que sea aplicable al caso.

      Pero quizás sea éste de lo racional y lo empírico en medicina otro asunto, y deba ser tratado en otro lugar.
      Gracias.

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