Biohackers: del ayuno a la productividad laboral y una vida más larga

Qué capacidad tienen en Estados Unidos para ponerle nombres nuevos a lo viejo o antiguo. El biohacking, compuesto por las palabras “biología” y “hacking” es una práctica que intenta acercar los laboratorios de investigación a los garajes u hogares. Así como el punk promulgó aquello del “do it yourself”, hazlo tú mismo, algunos científicos entre frikis y comprometidos siguen esa estela.

La filosofía es la misma que la de los hackers informáticos en los 70, cuyo objetivo era jugar con los ordenadores, abrirlos y descubrir el potencial que tenían, explica uno de ellos en una entrevista de eldiario.es:

Ahora queremos hacer lo mismo con la biología, sacarla de los grandes centros de investigación de la Big Pharma, llevarla al garaje y empezar a pensar en nuevas maneras de usarla”.

El biohacking comprende la gestión de la propia biología utilizando una serie de técnicas médicas, nutricionales y electrónicas con objeto de ampliar las capacidades físicas y mentales del sujeto.

El biohacking así, no es otra cosa que dejar de comer durante un largo periodo de tiempo, con el objetivo no solo de perder peso, sino sobre todo de experimentar menos cambios de humor y rendir más en el terreno laboral.

No obstante, ahora el ayuno ha sido captado por la industria dietética y los gurús de Silicon Valley, empezando por Phil Libin, el ex director de la compañía Evernote, quienes lo recubren con su particular envoltorio y lo presentan como biohacking, la dieta 16:8 o la 5:2. Esta última es la favorita de Geoffrey Woo, director general de la empresa de biohacking y nootrópica HVMN, que consiste en comer de manera normal durante cinco días de la semana y reducir las calorías a menos de 500 las dos jornadas restantes.

Por su parte, como nos cuentan desde El Confidencial, Erin Brodwin, periodista de Business Insider, decidió probar una versión más moderada, la 16:8, en la las 24 horas de cada día se dividen en 16 de ayuno y 8 para comer (o, como sus creadores dirían, para alimentarse). En concreto, decidió dejar de pasar hambre de 12:00 a 20:00. Y el resto del tiempo, a base de agua, café y té.

Todo esto de hackear nuestro organismo mediante el control de la alimentación coincide con el denominado ayuno intermitente de toda la vida, un concepto este del ayuno que está en boga, independientemente de estos pijofrikis del valle de las empresas informáticas de moda que resetean su cuerpo de manera saludable para intentar el sueño del éxito empresarial americano. El entusiasmo por las dietas de ayuno es un hecho reciente.

La clave de las mismas es que los periodos de ayuno o las dietas cetogénicas (aquellas que contienen menos de 50 g de carbohidratos al día) generan cuerpos cetónicos. Esto es debido a que la célula utiliza ácidos grasos como fuente de energía en vez de la glucosa, proveniente de los carbohidratos. Esa es la clave para “biohackear” el cuerpo, haciendo que funcione de una manera diferente a la esperada, según los ritmos que nosotros mismos le marcamos.

En ese reportaje de El País que enlazo también se comenta que “la restricción calórica provocada por el ayuno parece que ciertamente produce mejoras en el metabolismo y puede incrementar la longevidad“.

Esta idea se extrae de “estudios llevados a cabo en animales de experimentación, en los que se ha mostrado que la restricción calórica o el ayuno periódico reduce el acúmulo de grasa en la pared de los vasos, produce un rejuvenecimiento metabólico y enlentece el deterioro cognitivo”.

Los CEO, directores generales, de las compañías tecnológicas afirman que el ayuno es un “body hack” y que es lo mejor para incrementar la productividad y la concentración, aunque eso no tiene nada de novedosos pues el ayuno es una práctica que bastantes religiones han empleado para que sus fieles se sientan más cerca de Dios.

5 Comentarios a “Biohackers: del ayuno a la productividad laboral y una vida más larga”
  1. churruflisquis

    Qué es ciencia y qué es pseudociencia . Esa puede ser una barrera difusa y un término utilizado para imponer un determinado punto de vista o intereses económicos. A los que la medicina alopática –“científica”- no les da soluciones reales o con inasumibles contraindicaciones les toca buscar en la medicina alternativa o inclusive desarrollar sus propios tratamientos. En el biohacking me temo que hay “flipados” y estafas del mismo modo que gente con suficiente formación que sólo quiere “democratizar” los conocimientos.
    Recién ha salido la noticia del fallecimiento de un conocido biohacker que estaba testando tratamientos contra el VIH. No hay información sobre las causas de su muerte, pero supongo que algunos aprovecharán la oportunidad para resaltar los riesgos de hacerte tu mismo intervenciones médicas.
    https://www.infobae.com/america/eeuu/2018/05/01/el-famoso-biohacker-aaron-traywick-aparecio-muerto-en-un-tanque-de-meditacion/

  2. Churruflisquis

    Aquí un par de links más sobre biohacking en plan serio y opensource :

    https://diybio.org/

  3. Churruflisquis

    Biohacking en realidad puede ser cualquier cosa que modifique tu funcionamiento biológico. Las drogas serían el biohacking más habitual. Por supuesto determinadas experiencias pueden impactar tu mente e influir en el sistema nervioso y hormonal. El ayuno puede ser una de esas formas de alterar tu funcionamiento. Pero lo que conocía como biohacking era lo de esos aficionados que pretenden editar su genética mediante métodos más “accesibles”. Pongo un link, pero no se tome como referencia al articulista que suele estar del lado de la caza de brujas cientifista.
    https://www.vozpopuli.com/altavoz/next/derecho-hackear-genoma_0_1084392778.html

    • Miguel Jara

      Algunos pretenden curar la enfermedad que sufren. Un programador estadounidense de 27 años fue diagnosticado en 2011 con el VIH. Ahora se está inyectando un tratamiento diseñado por sus amigos “biohackers”, un preparado que contiene el gen N6 que en teoría ayudará a su sistema inmune a combatir el virus del sida, pero que nunca ha sido probado en ensayos clínicos. Es decir en esto también hay pseudociencia.

  4. Susana Vega

    El ayuno intermitente per sé no está mal. Efectivamente, ha sido practicado desde hace ya mucho tiempo con diferentes objetivos. El problema se puede dar cuando en los periodos de “alimentarse” en realidad se producen atracones de comida, y esto, también se sigue haciendo desde que el mundo es mundo, falta un poco de información, y que se entienda que ese ayuno es voluntario, no obligatorio como ocurre en algunas religiones.
    Slds.

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