La Agencia de Medicamentos mintió al Parlamento con la composición de la sospechosa vacuna Infanrix

Un informe confidencial reveló muchas muertes de bebés por la vacuna Infanrix. El Gobierno español fue interrogado por ello en el Parlamento. La Agencia de Medicamentos respondió pero incurrió en graves errores y mentiras. La vacuna sí lleva metales pesados en su composición y lo que es peor en mucha mayor cantidad de lo que nos cuentan en la ficha técnica del fármaco.

En enero de 2013 conocimos un documento confidencial de la sección belga de la farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) sobre la seguridad de su vacuna Infanrix hexa (contra la difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, poliomelitis y Haemophilus tipo b). GSK hizo un estudio postcomercialización de dicho producto que reconoce 36 posibles muertes de bebés que recibieron la vacuna en sólo dos años. Desde el lanzamiento del preparado en 2000 la suma de fallecimientos puede alcanzar al menos 73 muertes.

Vacuna Infanrix HexaPoco después, el diputado de Izquierda Plural, Gaspar Llamazares, hizo una serie de preguntas al Gobierno en el Parlamento que planteaban asuntos clave del caso.

Quién respondió en nombre del Gobierno fue la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), máxima institución de nuestro país en el control de los fármacos que usamos. Pero dicho organismo no dijo la verdad.

Explicó la AEMPS que

cada lote antes de ponerse en el mercado debe de pasar los controles efectuados por el laboratorio farmacéutico y además los de un Laboratorio Oficial de Control (OMCL).Cada lote se revisa en la AEMPS para comprobar que así se ha hecho y con posterioridad el lote queda liberado. Durante el año 2012 se liberaron 20 lotes y 868.180 dosis de Infanrix Hexa”.

Tras indicar cómo funciona la farmacovigilancia añadía:

La AEMPS no tiene ningún dato que ponga en cuestión el sistema de farmacovigilancia en el caso de esta vacuna. Hasta e momento no ha habido ningún tipo de alerta a nivel europeo con respecto a la vacuna Infanrix Hexa, por lo que no se ha tomado ninguna medida”.

Más preocupante sería lo que vendría después, algo incierto:

Con carácter general, en la actualidad, los metales pesados, no forman parte de las vacunas recomendadas en el calendario de vacunación infantil”.

Pero las numerosas muertes de bebés detectadas en ese informe post comercialización de la vacuna Infanrix por su fabricante no fueron las únicas relacionadas con el fármaco. En Málaga, el pequeño Luca moría en octubre de 2013 y sus padres sospecharon desde el principio que la encefalopatía que sufría se debía a la vacuna Infanrix. Lo mismo ocurrió en Mérida con Álvaro, fallecido en junio del mismo año, que padeció encefalopatía tras la administración de la Infanrix.

Poco tiempo después estos padres y otras familias formaron la Asociación Afectados por Vacunas (AxV) y analizaron en laboratorios independientes la composición de las dosis de Infanrix que les habían inyectado a sus bebés y lotes de la vacuna. ¡Sorpresa! no sólo llevan aluminio a modo de sales de aluminio como adyuvante -potenciador de la actividad inmune del producto y conocido neurotóxico– sino que lo portan en cantidades mucho mayores que las que especifica la ficha técnica del fármaco. Esto supone un fraude a la salud pública en España con la cantidad de aluminio en las vacunas.

Infanrix aluminio glaxosmithklineDe modo que la AEMPS mintió a Llamazares en el Parlamento:

-Le dijeron que se hacían los pertinentes controles pero no le explicaron que hay vacunas que llevan más cantidad de componentes (tóxicos pues el aluminio de las vacunas está relacionado con el Síndrome Inflamatorio Autoinmune Provocado por AdyuvantesASIA) de los que dice el documento oficial sobre el medicamento y que la Agencia aprueba.

-Le indicaron que las vacunas no suelen llevar metales pesados y como documentamos sí los llevan -también había níquel y antimonio– y más de lo comunicado (otro metal pesado muy tóxico que compone muchas vacunas es el mercurio, usado como conservante, lo incluían por ejemplo las vacunas para la gripe A que luego han causado numerosos casos de narcolepsia en niños. En concreto la vacuna marca Pandemrix, por cierto fabricada también por GlaxoSmithKline).

Los sistemas de farmacovigilancia están fallando. Se ocultan datos importantes sobre composición de productos. Se miente diciendo que no hay lo que es evidente que hay. Y se ningunea a un político que cuando está haciendo preguntas en el Parlamento hay que recordar que lo hace en nombre de toda la ciudadanía. La Agencia de Medicamentos y por tanto el Gobierno han de ofrecer una explicación pues sí hay datos que pongan en cuestión el control de esta vacuna.

Un Comentario a “La Agencia de Medicamentos mintió al Parlamento con la composición de la sospechosa vacuna Infanrix”
  1. Federico

    Por supuesto que mienten y no facilitan informacion al ciudadano. Desgraciadamente hay que hacerlo judicialmente.

    Un organismo AEMPS o Farmacovigilancia que deberian defender la salud de sus ciudadanos, hace totalmente lo contrario defender a las grandes compañias farmaceuticas y ocultar la verdad sobre la toxicidad de las vacunas, las cuales hay muchas notificiaciones de RAM.

    Quien subvenciona con una suculenta aportacion de $$$$$ a AEMPS, Farmacovigilancia, Asociacion de pediatria, Asociacion de vacunologia, etc…….no debes morder la mano que te da de comer !!!!

    Da igual que mueran unos cuantos bebes/niños, se queden en silla de ruedas o cualquier otro trastorno por culpa de los toxicos de una vacuna, lo que importa es $$$$$$$$$$

Deja un comentario

Los comentarios de este blog están moderados y han de tener la sana intención de fomentar el debate sobre lo que se plantea en las informaciones y opiniones de la página. Intente ajustarse al texto sobre el que comentar. Utilice un lenguaje correcto: claro, conciso y si va a realizar afirmaciones rotundas documéntelas. Los comentarios insultantes y/o que falten al respeto a los lectores del blog no serán publicados.

Recuerde que el titular de esta página es periodista no médico por lo que el blog tiene fines informativos no de consultorio sanitario. El editor no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.

El editor no tiene por qué compartir con los comentaristas sus puntos de vista.