Los fármacos malos los pagará su fabricante

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25 de noviembre de 2011Sin categoría13 Comentarios

Un comentario de la farmacéutica Merck que llega a mi Twitter:

“Cataluña estrena el pago de #fármacos según su eficacia: http://bit.ly/pago_farmacos (vía@el_pais) ¿Qué opináis? #hcsmeuES

Se trata de opinar de una noticia que asegura que Cataluña solo pagará fármacos contra el cáncer de última generación, que suelen costar varios miles de euros, si estos demuestran una eficacia superior a los medicamentos empleados en la actualidad. Es el convenio que ha concretado la Generalitat con la empresa AstraZeneca y que empezará con un nuevo fármaco para el cáncer de pulmón que ha demostrado una eficacia superior al resto de medicamentos pese al elevado precio del tratamiento: unos 3.000 euros. Si el paciente no responde al fármaco con una mejoría, el coste íntegro del tratamiento correrá a cargo del laboratorio.

Me he asesorado con varios profesionales sanitarios y creo, con ellos, que en un principio es una iniciativa lógica. Lo del coste de los medicamentos contra el cáncer es un despropósito. En Dinamarca se están tomando en serio la desfinanciación selectiva. La siguiente medida anunciada afecta a antidepresivos y ansiolíticos: a partir del 5 de marzo de 2012 será necesario un tratamiento previo con los antidepresivos más coste-efectivos (fluoxetina, citalopram, sertralina y venlafaxina en algunos casos), antes de acceder a la financiación de los tratamientos menos eficientes. Lo han llamado reembolso condicional y afecta a fármacos como: agomelatina, buspirona, duloxetina, escitalopram, pregabalina, fluvoxamina, imipramina, quetiapina y reboxetina.

Dicen que para muchos pacientes no es racional tratar con un medicamento que cuesta hasta 30 veces más. El enlace a la página con la traducción directa de Google (danés-español)  donde abordan la cuestión con más detalle. Además, dejan de financiar la glucosamina, medicamento inútil donde lo haya, me cuenta el médico Juan Gérvas. Según él, los resultados en salud de Dinamarca son siempre sorprendentemente malos y parece que ahora han decidido mejorar en algo a ver si logramos que den ejemplo como proponen los autores de este estudio, Jaume Puig-Junoy y Salvador Peiró.

Y citado el ejemplo de Dinamarca respecto a racionalidad en financiación pública de medicamentos toca poner otro ejemplo, el de Escocia:

“Naproxen 500mg and esomeprazole 20mg (Vimovo®) has been rejected for use in the symptomatic treatment of osteoarthritis, rheumatoid arthritis and ankylosing spondylitis. The economic analysis submitted was not sufficiently robust to gain approval”.

Por si hay dudas, en España Vimovo es “legal financiado públicamente“, a 25 euros contra 7 euros los productos independientes…

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13 Comentarios a “Los fármacos malos los pagará su fabricante”
  1. Berna

    A propósito del comentario de Juan Gérvas. Se gasta demasiado en resolver los problemas de salud a base de fármacos y técnicas médicas. También es cierto que muchos, por no decir la mayoría, de los medicamentos tienen efectos adversos, más importantes seguramente según la gravedad de la patología a tratar. Me pongo como ejemplo. Padezco cirrosis hepática consecuencia de Hepatitis-C de largo recorrido. Cuando hace dos años la cosa se empezó a complicar tuve que tomar la decisión: tratamiento farmacológico convencional (duro, con escasos resultados en la estadística, y con efectos adversos importantes) o buscar otras fórmulas. Por diversas circunstancias personales (muerte en esa época de dos amigos por cáncer tras tratamiento con quimioterapia) y por el conocimiento que tengo del medio sanitario tras 26 años en el Hospital en el que trabajo, decidí en primer lugar hacer autogestión de mi salud, informándome, formándome, trabajar a diario sobre ello. Descubrí cosas desconocidas y posibles de realizar: nutrición (que no alimentación), ejercicio físico, responsabilidad personal frente a la enfermedad, asumir la situación con naturalidad vital, etc.

    A todo ello le he añadido luego actuaciones naturópatas más concretas para intentar darle la vuelta a la cosa, a través de varias terapias, principalmente de la línea de nutrición ortomolecular. Todo ello pagado de mi bolsillo. Ahora mismo me encuentro estupendamente, vital, sin síntomas aparentes de la grave enfermedad con la que convivo, aunque las pruebas analíticas dicen lo que dicen. Cuento todo esto para indicar que, efectivamente, medicación y salud no tienen porqué ser parte de la misma moneda; no siempre al menos. Pero claro, también es posible que no haya llegado a tiempo y que la cosa se me complique, o que se mantenga estable, como espada de damocles sin acabar de caer sobre mi cabeza. ¿Y si aparece una técnica o fármaco de última generación, disponible en el mercado, capaz de eliminar, de manera aceptablemente limpia, la causa de esta patología, no tendría derecho a reivindicar su uso público, por caro que resulte? ¿Acaso quienes padecen “enfermedades raras” no tienen derecho a que se investigue sobre ellas porque son un mínimo porcentaje de la población?

    El cuidado de la salud de la gente, de cara al futuro, ha de pasar por la educación pública en los hábitos de vida, por el cuidado del medioambiente y por un cambio profundo en la organización social, política y económica de la sociedad a nivel planetario, y eso lo será fundamentalmente para nuestros hijos, pero quienes hemos llegado a este convencimiento con patologías graves lo tenemos jodido a la hora de tomar determinadas decisiones.
    Acabo con una reivindicación sobre el gasto: menos ejército y casa real y más investigación pública para la salud.
    Un abrazo.

    • Miguel Jara

      Berna, me ha gustado mucho su comentario pues además de valiente, no es fácil enfrentar así su situación, sabe mantener un equilibrio entre las utilidades que nos ofrece la medicina y la búsqueda de otras medidas desde el compromiso personal con su estado. No es fácil, la mayor parte de las personas cuando saben que padecen algo grave dejan su salud en manos de otros, que siempre pueden ayudar, pero nunca podrán solucionar un problema que no deja de ser nuestro.

  2. Juan Gérvas

    Gracias, Miguel, por hacerte eco de estas iniciativas que pretenden racionalizar el mundo de los medicamentos.
    La cuestión en Dinamarca es lograr el uso preferente de los medicamentos mejores, y dejar los de efectos más inciertos y/o más caros para segunda línea, para cuando hayan fracasado los primeros.
    Respecto en general a cuestiones de coste no se puede “gastar lo que sea”, y de hecho no se hace. Ese paradigma llevaría a emplear todos los recursos de un país en salud (y dejar de comer, en el extremo), y a disminuir la salud.
    Muchos medicamentos, y muchas intervenciones médicas, tienen graves efectos adversos y colaterales. Más gasto es en general peor salud. El país del mundo que más gasta, EEUU, es el que tiene peor salud del mundo desarrollado. En los EEUU la tercera causa de muerte es la actividad médica. Hay que medir muy bien cuánto se gasta y en qué.

  3. Nuria

    Pues yo esto tampoco lo acabo de entender, “La siguiente medida anunciada afecta a antidepresivos y ansiolíticos: a partir del 5 de marzo de 2012 será necesario un tratamiento previo con los antidepresivos más coste-efectivos”. Qué significa que si alguien los necesita o el médico cree necesario que los tome ¿si no los ha tomado antes no se los recetaran?

  4. Pilar Remiro

    Miguel no comprendo: “será necesario un tratamiento previo con los antidepresivos”.
    Esto me ha dejado parada, si puedes hacer un apunte, te lo agradecería. Hay el pdf, no sé si ahí viene la aclaración, pero es largo y tengo que leerlo con calma.
    Es interesante de todas formas, como van inventando sistemas que lo único que consiguen es generar enfermos crónicos, no se dan herramientas a las personas para saber solucionar un momento de conflicto en su vida, ¿se piensan que con la pastilla se le enciende la luz al “paciente”? ¿es a modo de interruptor que lo recetan? En el fondo demuestran falta de conocimiento y de interés por lo que nos puede hacer crecer y es desarrollarnos a partir de eso que es vivido como conflicto; esta forma de comprender los sentimientos haciendo de ellos algo patológico, es lo que genera la medicalización de la sociedad. Es cómodo para los especialistas, pero poco aporta a la persona ni a la sociedad, no hablo en casos de patologías severas, pero incluso en estas patologías severas que merman a las familias emocionalmente, no hay más apoyo que el de una pastilla. Pobre apoyo.
    Toda inversión va en medicación, no en técnicas ni profesionales que ayuden a conocer a partir de qué y cómo se ha generado el “problema”. Igual se les acababa el chollo.

  5. Pilar Remiro

    Dr. Javier Herraez, no parece negativo; “El sistema no cambiará si nosotros no cambiamos antes y seguirá sirviendo a los mismos de siempre.” Es una realidad el sistema lo formamos las personas y muchas veces nos quejamos cuando vemos que el sistema lo que hace es reflejarnos nuestro propio comportamiento, en la escala que sea.
    El apoyo incondicional que se está dando a las multinacionales químico-farmacéuticas, es evidentemente basado en la economía, de ellos, el ser humano no cuenta desde hace mucho, en los tratamientos oncológicos sobre todo en terminales se ve, mejor dicho se vive, como es de potente la fuerza de la persona (eso que no es tenido en cuenta) da igual el tratamiento que si alguien necesita despedirse o hacer algo para marcharse en paz espera el tiempo hasta que esa persona aparece o concluye lo que tenía por hacer, cuando por los datos se establece que esa persona haría días que se tendría que haber muerto. En este sentido también se ve la diferencia con las personas sean familiares o no que rodean a la persona afectada, si el ambiente es de resistencia la persona sufre más, si hay una aceptación, no un deseo, aceptación, la persona se puede permitir vivir ese momento con paz.
    Esto es costoso de admitir incluso en ocasiones por los propios profesionales. Presionados muchas veces por la organización del tiempo que no permite parase a escuchar lo que está sucediendo, cuando ese tiempo en muchas ocasiones es un minuto de poner la mirada sin prejuicios, así de simple.
    Pongo este ejemplo porque si en esa situación aparece esa energía se debería potenciar sin estar en estados extremos, eso tendría más que ver con crear el estado del bienestar, pero no se tiene en cuenta.
    Y porque es cierto, como usted dice “el poder del dinero es más importante que el de la razón” habrá que seguir incidiendo por si conseguimos que algo más sano que el dinero sea lo que mueva la energía de nuestras vidas.

  6. Elias

    Estoy de acuerdo por completo con Javier Herraez en sus comentarios y tengo que decir que me a mi tambien me extraña que Miguel Jara publicite – como él dice – un tratamiento de quimioterapia concreto. En efecto, hay otros tratamientos alternativos inocuos y baratos, que bien podrían ser efectivos, en los que no se investiga, es más, son perseguidos con saña quienes que se atreven a ello. Un buen ejemplo es el del oncólogo italiano Tullio Simoncini: http://www.youtube.com/watch?v=unGImheAZjw

  7. Espía

    A mi me gusta la fotosíntesis humana, y el agua de mar, que trata con excelentes resultados enfermedades como el alzheimer, parkinson y muchísimas otras o todas. Póngalo en youtube, y escuchen sin prejuicios. Yo ya lo veo bien claro. Chao chau los medicamentos están ya muchos de más, pero si la gente no despierta seguirán ahí, osea que van a seguir ahí, que los usen quienes crean en ellos, a mi no me afecta, bueno personalmente, socialmente… que puedo decir nos ha tocado vivir una era muy dificil, sin valores, muerta de miedo, y donde el dinero es lo que manda, pero hasta en las mayores gilipolleces. Pues ale a ser felices. Y de los chemtrails que decimos??? creo que conviene hacer otro post. Un saludo atento.

  8. Berna

    Me resulta una información confusa y contradictoria. En primer lugar, como enfermo de una patología grave que soy, considero que, de cara a superar la enfermedad, la que sea, si de un fármaco dependiese, se debería facilitar siempre el que hubiese de máxima eficacia. En esto no se puede andar regateando con criterios de coste o de individuos o colectivos a los que sanar.
    En segundo lugar, el hecho de que la Industria acepte correr con riesgo económico ante posibles resultados negativos del tratamiento en cuestión, solo se entiende, a estas alturas de la película, si se trata más bien de un ensayo investigador en un grupo corto de pacientes, o como mucho si se prevé que, efectivamente, será difícil de demostrar los resultados negativos de tales tratamientos. Porque ¿cómo se mide la eficacia del fármaco?, ¿de cuánto tiempo de mejoría hay que hacer seguimiento?, ¿cómo se miden los efectos adversos que esas potentes medicaciones conllevan y cómo se pone todo eso en la balanza?, ¿quién va a hacer control de ello?
    Por otra parte, ¿cómo y por qué se hace un acuerdo de esa aparente manera directa con un Laboratorio concreto?; ¿está demostrado que su fármaco concreto es el mejor para esa patología?.
    La verdad es que no se entiende casi nada. Una noticia sacada así a la sociedad no crea más que confusión. La prudencia a la hora de analizar estas noticias es muy importante. El ataque para hacerse con el dinero público destinado a sanidad es tremendo, en todos los frentes (privatización, copago, recortes salariales y laborales…) y para ello tienen a su servicio su gran potencial mediático donde plasmarlo (“la salud es algo de cada cual, no es responsabilidad de las instituciones”; “los empleados públicos son unos privilegiados por su estabilidad laboral”; “el gasto sanitario ha aumentado xx y el sistema no es sostenible”….
    En la obra de Naomi Klein, “La doctrina del Shock” se puede leer sobre el pensamiento y obra de Friedman, el máximo ideólogo de lo que la autora denomina el “capitalismo del desastre”:” ..esperar a que se produjera una crisis de primer orden o estado de shock, y luego vender al mejor postor los pedazos de la red estatal a los agentes privados mientras los ciudadanos aún se recuperaban del trauma, para rápidamente lograr que las “reformas” fueran permanentes”. Acaso nos suene algo a lo que estamos viviendo actualmente.
    Un Gobierno como el catalán, cuyo partido tiene como máximo representante político en el parlamento estatal a un autodeclarado lobby de las Farmacéuticas no es creíble en cuanto a la intención de la noticia comentada.
    Lo siento por alargarme. Un abrazo desde Dima/Bizkaia. Berna Gómez Edesa.

  9. Maria

    Miguel los antipsicoticos o neurolepticos son el paradigma del medicamento-fraude y son los farmacos que representan la partida de mayor coste para la seguridad social en USA. En Europa llevamos la misma tendencia, solo en España hay cerca de 200.000 diagnosticados como esquizofrenicos consumiendo este medicamento-fraude, y la propaganda sanitaria nos dice que hay todavia 300.000 esquizofrenicos mas sin diagnosticar que necesitan tomar esta medicacion-fraude.
    Esto sin contar con que la esquizofrenia es tambien una enfermedad-fraude inexistente. La esquizofrenia es una nebulosa dispersa de comportamientos variopintos en donde cualquier individuo sano podria ser encasillado en algun momento de su vida, no se ha encontrado un correlato de disfuncion organica ni quimica en el cerebro, tampoco tiene metodo de diagnosis.
    El doctor Alredol, usuario de este blog, propugna que el consumo de neurolepticos es necesario para los esquizofrenicos. Le ruego a Alredol que nos diga en que base cientifica se basa para tener el convencimiento de que la esquizofrenia es una enfermedad o si este convencimiento le ha llegado por simple revelacion del espiritu santo. Tambien le ruego a Dr.Alredol que nos diga como se diagnostica esta “enfermedad”, o si tambien se hace por revelacion divina.

  10. Dr. Javier Herraez

    Además te digo una cosa. Los pacientes que van mejor que la media, y que a la vez se tratan con tratamientos “alternativos”, estos no los considera “nadie”. Solo se comparan los pacientes tratados con el fármaco en cuestión y que interesa a la farmacéutica con la media estadística de los resultados de los otros pacientes “hospitalarios”. Que yo sepa en los hospitales solo se hacen tratamientos convencionales. Por ello la media de las respuestas obtenidas en los “pocos” pacientes que han renegado del tratamiento convencional, influye muy poco en la media de los pacientes que siguen siendo tratados en medios hospitalarios, aunque los tuvieran en cuenta cosa que no siempre hacen.

    Así que todo esto sigue siendo una falacia. Seamos serios, estudiemos las llamadas “curaciones espontáneas”, o los pacientes que “no se quieren poner quimio” y comparemos medias estadísticas de unos con otros si queremos llegar a conclusiones CIENTÍFICAS verdaderas. Pero hablar de estos últimos parece que no se contempla por los oncólogos, entre otras cosas porque ni se enteran que existen, y parece ser también que ¿no está permitido por los falsimedia globales que controlan todo?

    No obstante: si queremos seguir aceptando que el poder del dinero es más importante que el de la razón, entonces me callo.
    Creer que una pequeña acción de una pequeña institución, por muy innovadora que parezca, va a cambiar el horizonte de las cosas, es pensar que el sistema se va a cambiar a si mismo de una forma espontánea. El sistema no cambiará si nosotros no cambiamos antes y seguirá sirviendo a los mismos de siempre.
    ¡Pero que negativo que soy!

  11. Dr. Javier Herraez

    Totalmente de acuerdo con Dani…el.
    Además que hagan esto con un fármaco en el cáncer implica que los otros tratamientos, no apoyados por grandes corporaciones farmacéuticas y que si pueden curar, porque por ahora las farmacéuticas no nos han regalado ninguno que pueda curar, no podran entrar en esta rueda. Ahora solo podrán tenerse en cuenta fármacos si una empresa multinacional con mas valor que el PIB de un pais (farmacéuticas) les avala para devolver o pagar si no es útil. Pero tratamientos con posibilidad de ser buenos: Bru, Biobac, Ukrain, Vitamina C, alcalinización, agua de mar, medicina psicosomática de Hmamer, etc., etc. No podrán luchar contra estas multinacionales que conseguirán el beneplácito de los gobiernos (palabra ahora en duda porque los gobiernos van a ser tecnócratas de los mercados) porque podrán respaldar sus propuestas con millones de euros (virtuales porque así es el dinero que crean los bancos) y conseguirán el resultado esperado simplemente por el efecto placebo, y los demás tratamientos no se comerán una rosca.
    Así que no te creas que esto es un avance, esto es un retroceso. El dinero será el amo de todo, las personas deberán supeditarse al dinero y punto.
    Una cosa tengo clara: yo nunca me pondré quimioterapia ni tratamientos afines como este que publicitas con tu interés en comentar.
    Un saludo.

  12. Dani...él

    La efectividad de un fármaco no se mide en el mismo momento en el que se administra. Me parece lógica la medida pero inviable. Cuando se exijan grandes reembolsos por fármacos con múltiples casos de ineficiencias llevarán a la quiebra a las farmacéuticas. Pequeños reembolsos no van a suponer problema alguno.

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