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	<title>Comentarios en: Prohibid que los niños se acerquen a mí: Infancia y móviles</title>
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	<description>Periodismo comprometido</description>
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		<title>Por: ANGEL STURMAN</title>
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		<dc:creator>ANGEL STURMAN</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Mar 2011 11:59:58 +0000</pubDate>
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		<description>Concurso provincial de Periodismo Rodolfo Walsh 2010
Una “vecina” a la que todos temen
(investigación inédita)
Por Fabricio Cejas y Mariano Gómez
– Mayo 2010 –
2

En una zona de 40 manzanas que rodean una antena de telefonía celular,
hay 72 casos de cáncer. La Municipalidad ordenó el desmantelamiento
de la torre, pero la causa ‘duerme’ en la Justicia Federal. Los
científicos alertan sobre la nocividad de las radiaciones, que alumbran
día y noche a los residentes de dos barrios del sur de nuestra ciudad.
Por F.C. y M.G.
Blanca Nieto, una médica jubilada, sostenía la hoja con firmeza. Escrita
con lápiz, a modo de borrador, contenía los nombres de 22 vecinos de
una pequeña zona del sur de la ciudad de Córdoba, compuesta por diez
manzanas. Todos habían enfermado de cáncer en los últimos siete años,
como si se tratara de un brote epidémico.
Ella lo desconocía, pero en sus manos tenía el punto de partida de una
investigación que elevaría la nómina a 72 afectados en 40 manzanas. 55
más que los esperados por las estadísticas oficiales.
La lista había sido elaborada por residentes de los barrios San Fernando
e Iponá, quienes realizaron un conteo provisorio, sumando los casos que
conocían entre sus vecinos. Entre los 22 enfermos, mencionaban niños e
incluso familias con más de un afectado.
Los vecinos no ocultaban sus sospechas, y señalaban como culpable a
una antena de telefonía, instalada desde hacía diez años sobre un terreno
de la calle Quirno Costa al 578, entre ambos barrios. También desconfiaban
de los transformadores de energía y de los derrames cloacales
que, a veces, “perfumaban” algunas de las calles principales. Pero, la
mayoría coincidía en que, desde que la torre de comunicaciones fue emplazada,
la palabra ‘cáncer’ había comenzado a sonar más seguido.
“Mucha gente enfermó y algunos vecinos murieron de golpe. Lo peor
de todo es que las autoridades no nos dan respuesta. Es como si nos les
interesara”, dijo en aquel entonces Ernesto Lipi, presidente del centro
vecinal de ambos barrios.
Para profundizar el trabajo de los vecinos, decidimos visitar el resto de
los domicilios que rodeaban a la antena1. Durante tres meses fueron golpeadas
poco más de mil puertas. La ruta tomó referencia de un estudio
realizado entre 1994 y 2004 en Naila, Alemania, donde se descubrió que
las personas que vivían a menos de 400 metros de las estaciones de base
tenían tres veces más probabilidades de contraer cáncer que aquellos que
residían fuera de ese radio2.
Cáncer de mama, de pulmón, de ovario, cerebral, de esófago, de ojo, de
vejiga, de riñón, de colon, leucemia… En total, fueron registrados 72 casos
–todos diagnosticados en los últimos siete años– en 40 manzanas.
4
Considerando que sólo dos tercios de los residentes ofrecieron respuestas,
la cifra podría haber sido más elevada.
Con los datos recolectados se confeccionó un mapa que parecía marcar
una tendencia: la mayoría de los enfermos residía cerca de la antena. Es
más, a pocas cuadras de la estación señalada por los vecinos, había otra
torre de telefonía móvil, alrededor de la cual el número de afectados
volvía a acrecentarse (ver “Cáncer, uno por uno”).
Alarma en el colegio
A 150 metros de la antena, se encuentra la escuela Dante Alighieri. A
la institución concurren cerca de mil alumnos de los tres niveles iniciales,
muchos de los cuales cursan en régimen de doble turno.
Sus estudiantes participaron hace tiempo de un abrazo solidario a la torre.
¿El motivo? En el transcurso de dos años, cinco compañeros enfermaron
de cáncer.
“Primero falleció un chico de leucemia. Luego, a otros dos les detectaron
tumores cerebrales y, ahora, una chica que egresó en 2008 está siendo
tratada con rayos. En total, contando una niña más en jardín, son cinco
casos ¡Cinco en dos años, es mucho!”.
La frase pertenece a José Conesa3, vicedirector del nivel primario. En su
despacho, explicó con asombro la situación que se vive en el establecimiento.
“Lo más curioso es que los chicos que enfermaron cursaban en
las aulas que dan hacia la antena”, apuntó.
Conesa tiene dos hijos cursando en la institución y trabaja en el colegio
desde 1997, cuando éste estaba ubicado en calle Ituzaingó, en el centro
de la ciudad. “Desde ese año hasta 2001, que nos mudamos a Iponá, recuerdo
que un sólo chico enfermó de leucemia”, comentó.
Para el vicedirector, la situación era clara: “De los cánceres que hubo
desde que nos mudamos, el 95 por ciento fue por la antena, ya que nunca
tuvimos la cantidad de casos que tenemos ahora”, enfatizó.
Mientras Conesa hablaba, un niño se acercó a la oficina, quejándose de
un fuerte dolor de cabeza. “Éstos dolores se repiten a diario, y para mi
son por la antena”, indicó el vicedirector. “Por día, unos diez chicos acusan
dolores de cabeza. Les pregunto a directores de otras escuelas y me
dicen que en sus establecimientos no ocurre lo mismo. ”, agregó.
Datos oficiales
La gran cantidad de casos registrados alrededor de la antena ameritaban
el análisis de un especialista. Horacio Barri, epidemiólogo y ex secretario
de Salud municipal, brindó su opinión.4
5
– ¿El número de afectados puede indicar la presencia de un agente
cancerígeno en la zona?
“Hay que comparar la cantidad de enfermos con la media esperada porque,
si la sobrepasa, es una señal de que ahí ocurre algo”, contestó.
El especialista se refirió además a la diversidad de patologías oncológicas
que se enumeraban y sostuvo que la variedad no desestimaba la importancia
del relevamiento.
Siguiendo la pista otorgada por Barri, se llegó al subsuelo del Hospital
de Niños, donde funciona el Registro Provincial de Tumores. Allí, se recopilan
estadísticamente todos los casos de enfermos oncológicos reportados
de manera oficial dentro de los límites de la provincia. Esos datos,
a través de un entrecruzamiento con los registros poblacionales del Instituto
Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), permiten elaborar informes
periódicos para saber cuántos casos de cáncer hay en Córdoba y si
esa cantidad se encuentra dentro de lo previsto.
“Análisis epidemiológico de la distribución del cáncer”, se leía en la
portada del cuadernillo5. Estaba lleno de tablas, pirámides poblacionales
y cuadros comparativos. Entre sus conclusiones, resaltaba que cada 100
mil varones que habitaban nuestra ciudad, 248 padecen cáncer. Entre las
mujeres, la proporción es de 209 enfermas cada 100 mil.
Es decir, se espera que 0,25 por ciento de los varones y 0,21 de las mujeres
de la Capital padezcan enfermedades oncológicas. Sin embargo,
algo muy distinto ocurría cerca de la antena de la calle Quirno Costa. Al
entrecruzar los datos del Registro con los del Indec para esa zona, se
concluyó en que 0,86 por ciento de los varones y 0,78 por ciento de las
mujeres padecían cáncer. Dos órdenes por arriba para cada sexo. 6
En base a las estadísticas del Registro, de los 72 casos contabilizados,
sólo deberían haberse presentado 17. Había, cerca de la antena, 55 enfermos
más que el promedio esperado.
A pesar de ello, la doctora Rosalba Fita, una de las autoras del informe
del Registro, enfatizó en desestimar cualquier tipo de estudio geográfico
para diagramar la distribución de enfermos oncológicos. Según ella, en
algunos barrios de la Capital, el alto número de adultos mayores hace
que las proyecciones arrojen índices erróneos.7
No obstante, el argumento de la doctora comenzó a tambalear cuando
fueron comparadas las estadísticas del Indec para la ciudad de Córdoba
con el promedio de edad de los vecinos aledaños a la antena y no se percibieron
diferencias sustanciales para el caso de los adultos mayores.
Por el contrario, el perímetro relevado presentaba mayor cantidad de
habitantes en el rango entre 20 y 29 años, lo que hacía aún más llamativa
la existencia de 55 casos de cáncer por encima de las estimaciones del
Registro (ver “Comparación rangos etarios...”).
6
Tal vez, como había dicho Barri, algo ocurría alrededor de la antena
Pero, si bien muchos vecinos continuaban apuntando a la torre como
responsable de los casos, había especialistas que proponían una mirada
más prudente.
Al respecto, el biólogo Raúl Montenegro, presidente de la Fundación
para el Medio Ambiente (Funam), titular de cátedra en la Universidad
Nacional de Córdoba (UNC) y premio Nobel Alternativo en 2004, se
pronunció con claridad.8
“En ciudades como Córdoba –explicó– los factores que favorecen la
aparición de enfermedades oncológicas son difíciles de individualizar.
La calidad del agua, la de los alimentos, la presencia de transformadores
de energía, las antenas de telefonía y las de radio, la contaminación del
suelo, suelen ser los más recurrentes”.
– ¿Es correcto atribuir las enfermedades a las radiaciones?
“Nunca vas a poder afirmar que las antenas produjeron cáncer. Lo que
sí se puede decir es que, en un lugar donde hay cierta cantidad de enfermos,
las antenas se presentan como uno de los principales factores de
riesgo”, sintetizó el biólogo.
Las dos “bibliotecas”
“La radiación que descargan las antenas al ambiente puede afectar la salud
humana, a otros seres vivos y al ecosistema”. La postura de Montenegro,
al igual que la de muchos vecinos y la de miles de especialistas
alrededor del mundo, se basa en la existencia de numerosos estudios
científicos que alertan sobre la nocividad de las ondas, aunque estén dentro
de los niveles permitidos por la ley.
Otros expertos, en cambio, sostienen la inocuidad de las radiaciones. Se
conoce a esta controversia como “las dos bibliotecas”.
7
El abismo que separa ambas concepciones está marcado por tres cuestiones
fundamentales: por la densidad de potencia con la que trabajan las
antenas; por el tiempo de exposición al que son sometidas las personas;
y por la distancia de los individuos respecto a las torres.
El Ministerio de Salud, que rige los niveles de radiación mediante la resolución
202/95, permite 965 uW/cm2 (micro watts por centímetro cuadrado)
de potencia para las antenas de telefonía. La norma tiene más de
15 años de vigencia y nunca ha sido actualizada o revisada.9
El índice, basado en estudios de exposiciones a corto plazo avalados por
la Organización Mundial de la Salud (OMS), sólo prevé efectos de calentamiento
corporal y no mide incidencias biológicas a largo plazo. La
OMS sostiene que el organismo humano regula esos efectos térmicos y
el argumento le es suficiente para afirmar la inocuidad de las antenas.10
En contraste, investigaciones recientes realizadas por otros especialistas,
indican que la exposición continua a esas radiaciones tiene consecuencias
nefastas para el organismo, enumerando desde alteraciones del
ADN, hasta enfermedades oncológicas de las más variadas.11
Estos estudios, alertan que vivir cerca de una antena o hacer abuso de
los aparatos celulares es altamente peligroso. Además, marcan una diferencia
sustancial: el uso del celular es una cuestión personal, pero recibir
las radiaciones de una estación de base día y noche es algo que se encuentra
fuera de la decisión de los residentes cercanos, pues no cuentan
con un interruptor que pueda desactivar el mecanismo.
Por ello es que, frente al nivel permitido por el Ministerio de Salud (965
uW/cm2), se propone otro, mucho más restrictivo: 0,1 uW/cm2, más de
10 mil veces por debajo de lo sugerido por la OMS.12 En países como
Austria o Estados Unidos, se obligó a las empresas a trabajar dentro de
éste índice, sin perder por ello la capacidad para mantener funcionando
el sistema de telefonía móvil.
Controles de potencia
Otro punto que diferencia a las dos “bibliotecas” es la forma en que deben
realizarse los controles de potencia de las antenas.
El Laboratorio de Investigación Aplicada y Desarrollo (Liade), dependiente
de la UNC es uno de los organismos con más experiencia de todo
el cono sur en mediciones de radiofrecuencia y es el principal encargado
de realizar controles a nivel local, pero no es el único.
La ley provincial 9.055, autoriza a las telefónicas a realizar sus propias
mediciones. La normativa invita a desconfiar de las empresas, ya que
adquieren facultades legales para controlarse a sí mismas.13
El ingeniero Ricardo Taborda14, director del Liade, es uno de los principales
referentes de la postura que defiende la inocuidad de las ondas dentro
de los niveles permitidos.
8
“El hecho de que exista tal valor no es una cosa que se le haya ocurrido
a alguien perverso. Yo tengo acceso a una base de datos donde hay cerca
de 30 mil estudios”, afirmó el especialista.
Otra “biblioteca” totalmente diferente es la que expuso el ingeniero
Néstor Hugo Mata, también experto en mediciones. Cordobés, radicado
en Bahía Blanca –donde trabaja en la Universidad pública–, el especialista
no sólo alertó sobre la falta de rigurosidad de los niveles permitidos,
sino que también se animó a denunciar intereses monetarios.15
“La OMS está recibiendo 10 millones de dólares anuales de mano de las
empresas de telecomunicaciones para investigación. Si fija un umbral de
radiación menos tolerante, deja de percibir ese dinero. Se mueve mucha
plata atrás de todo esto”, indicó el experto.
– ¿Cuál es el principal error que se comete durante los controles?
“Las empresas de telefonía, con su forma de efectuar las mediciones,
dan una falsa idea de la densidad de potencia con que se está iluminando
a las poblaciones cercanas a las antenas. En una escuela de Bahía Blanca,
cercana a una antena, pude comprobar que los niveles indicados por
Telecom –que siguieron el protocolo que establece situarse en un punto
fijo para tomar los índices16– estaban muy por debajo de lo que se detectaba
si se recorría el aula con el instrumento de control”, sostuvo.
El ingeniero incluso comentó sobre una alternativa a las torres. Se trata
de un sistema de tendido de cables coaxiales subterráneos que remplaza
las estaciones, reduciendo así la radiación. Según el especialista, esto se
implementa con éxito en EE.UU. y en algunos países de Europa.
“Ese sistema permite mantener una densidad de campo electromagnético
por debajo de 0.1 uW/cm2”, aseguró Mata. “Lo que pasa es que tiene
un costo relativamente grande, un 20 por ciento más del dinero que actualmente
se destina al sistema por torres”, agregó.
Si bien la proporción parece elevada, hay que tener en cuenta las cifras
millonarias que manejan las telefónicas: sólo en 2009, la empresa líder
en el cono sur –de la cual forma parte Claro Argentina– facturó más de 5
mil millones de dólares.17
Sólo 35 metros
Otro aspecto en el que difieren las dos “bibliotecas”, está constituido
por la distancia que debe tener una antena respecto de lugares poblados.
Mientras que algunos Estados han tomado como medida restrictiva alejar
500 metros las estaciones de zonas residenciales, ciudades como
Córdoba cuentan con una legislación mucho más permisiva: sólo 35 metros
de retiro respecto a otro sitio donde habiten personas.
9
Es lo que prescribe la ordenanza 11.032 y su modificatoria 11.086. En
tanto, para establecimientos educativos, guarderías y centros de salud, la
norma establece 100 metros18. Investigaciones han demostrado que los
niños y los ancianos son los más vulnerables frente a las radiaciones.
A pesar de ello, las empresas se niegan a cumplir lo establecido. Justifican
su falta con el argumento, en parte cierto, de que en zonas donde hay
edificaciones en altura es necesario que las torres se encuentren cerca
para que el sistema por células funcione de manera óptima.
Pero en la práctica, suceden cosas muy llamativas. Por ejemplo, en la
zona compuesta por los barrios San Fernando e Iponá – donde se recabaron
los setenta y dos casos de cáncer– el edificio más alto no supera los
dos pisos. Sin embargo, hay más de cinco antenas –dos de ellas en situación
de ilegalidad19– en menos de 500 metros a la redonda.
Además, la antena por la cual los vecinos reclaman se encuentra emplazada
a dos metros de las medianeras colindantes, lo cual infringe ampliamente
el límite de 35 metros que dispone la ordenanza. Y por si fuera
poco, menos de 100 metros la separan de un jardín de infantes.
A la Justicia
Ante la falta de medidas concretas por parte de las autoridades, la comunidad
inició una batalla legal contra la antena. Impulsada desde la escuela
Dante Alighieri, donde se registra el triste récord de cinco alumnos
enfermos de cáncer en sólo dos años, la iniciativa llevó a que la Municipalidad
ordenara el desmantelamiento de la antena20.
– ¿Qué hizo el municipio ante el pedido de la institución?
“Vinieron y comprobaron que la estación estaba mal emplazada. Sin entrar
en suspicacias sobre si dañaba la salud o no, intimaron a la empresa
para que en 30 días la desmantele. Esto fue en noviembre de 2007”, recordó
el vicedirector Conesa. Frente a ello, Telecom interpuso un amparo
y la causa terminó recayendo en la Justicia Federal, a manos de la
jueza Garzón de Lascano.
Dos años después –sin haber resuelto la cuestión– la magistrada se jubiló.
Aún no ha habido dictamen. “Al ritmo de la Justicia, podemos llegar
10
a esperar diez años para saquen la antena, y nunca se va a discutir si esas
ondas afectan o no a la salud. Es lamentable”, finalizó el docente.
La abogada que llevó a la Justicia el problema de la comunidad de los
barrios San Fernando e Iponá fue María Belén Aliciardi. Con sólo 32
años, la experta en derecho ambiental y jueza de faltas de Villa Ascasubi,
no es cualquier asesora legal. Cuenta en su currícula con participación
activa en el desmantelamiento de una antena en Villa Ascasubi y
también frustró el emplazamiento de otra en Villa General Belgrano.21
Para la abogada, debería aplicarse el principio de precaución22. Este recurso
exige la adopción de medias de protección antes de que se produzca
un deterioro del medio ambiente, operando ante la amenaza a la salud
y ante la falta de certezas científicas sobre las causas y efectos de las radiaciones.
“Esto está contemplado en el articulo 4 de la Ley General del
Ambiente 25.675, la cual rige en todo el país”, manifestó.
– ¿Porqué las empresas desoyen las disposiciones municipales?
“A pesar de que existe una ordenanza que regula esto, la telefónicas argumentan
que la Municipalidad no tiene autonomía para regular en materia
de comunicaciones ni en el uso del suelo porque dicen que son
cuestiones de competencia federal”, explicó.
Usando esa estrategia legal, las compañías interpusieron medidas cautelares
para proteger las torres, hasta que la Justicia se pronuncie. “Mientras
tanto, no se puede desmantelar ninguna antena, incluida la que queda
cerca de la escuela Dante Alighieri, ya que las cautelares fueron a favor
de las telefónicas”, indicó la letrada.
Dos interrogantes
Blanca Nieto escucha a los especialistas y se marea. Poco entiende sobre
argumentos legales. Tampoco sabe de trabas burocráticas ni de índices
de radiación. Mucho menos acerca de principios precautorios o de
ordenanzas municipales.
La médica que escribió aquel listado de enfermos que despertó la investigación
por los casos de cáncer en los barrios San Fernando e Iponá sólo
se preocupa por la salud de los vecinos.
Mientras camina por las calles de la zona, como lo hace habitualmente,
se asoma hasta el alambrado que rodea al Colegio Dante Alighieri.
Adentro, en el patio, juega a un grupo de niños. Tras ellos, fuera de los
límites del colegio, cruzando la calle, una estructura rojiblanca enorme
se eleva por el cielo y lo tiñe de negro. “Es la ‘vecina’ a la que todos temen
–piensa en voz alta– y, al parecer, llegó para quedarse”.
Invadida por la impotencia, agacha la mirada y sigue su caminata. Pero
dos preguntas aún retumban en su cabeza. ¿Por qué enfermaron de cán11
cer setenta y 72 cercanos a la antena de telefonía? ¿La salud de los ciudadanos
vale menos que la rentabilidad de las grandes empresas?
Fuentes consultadas y aclaraciones:
1 Relevamiento realizado por Fabio Contreras .y Matías Gatica. con autorización expresa del Centro Vecinal San
Fernando e Iponá y con la colaboración de la epidemióloga y especialista en salud pública, Dra. Laura Sarale.
Considerando punto central la antena de la calle Quirno Costa, se trazó un radio de 400 metros, dentro del cual se
buscó consultar, uno a uno, todos los domicilios.
2 “Influencia de la cercanía de una antena de telefonía móvil sobre la incidencia del cáncer”. Naila, Alemania,
2004.
3 Conesa, José. Vicedirector del nivel primario de la Escuela Dante Alighieri.
4 Barri, Horacio. Epidemiólogo, ex secretario de Salud de la Municipalidad de Córdoba.
5 Análisis epidemiológico de la distribución del cáncer en Córdoba (período 2004-2006), presentado en 2008. Registro
de tumores de la provincia de Córdoba.
6 Promedio de enfermos obtenido por entrecruzamiento de los Registros poblacionales del Indec según áreas programáticas
de los dispensarios de la zona y los resultados de nuestro propio relevamiento. Tal como se hizo para
elaborar el informe del Registro, se tomó como referencia el censo nacional de 2001, ya que los datos del censo
2008 no estaban disponibles aún.
7 Fita, Rosalba. Médica. Encargada del Registro de tumores de la provincia de Córdoba.
8 Montenegro, Raúl. Biólogo. Presidente de Funam. Director de cátedra en la UNC. Premio Nobel alternativo 2004.
9 Resolución 202/95, Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación
10 Nota descriptiva número 123, OMS, 2000.
11 Enumerar la gran cantidad de estudios excedería ampliamente los límites de este trabajo Por ello, nos limitaremos
a decir que la mayoría de ellos se encuentran recopilados en el libro “Ambientalismo II: la electropolución. Contaminación
por antenas de telefonía celular”. El País, Buenos Aires, 2008.
12 Principio ALARA (As low as reasonably achiveale)
13 Ley provincial número 9.055.
14 Taborda, Ricardo. Ingeniero. Director de Liade, UNC.
15 Mata, Néstor Hugo. Ingeniero. Especialista en Comando y Control. Titular de Cátedra en la Universidad de Bahía
Blanca.
16 Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC). Protocolo para realizar mediciones de radiofrecuencia.
17 Datos oficiales, brindados por América Móvil. Multinacional mejicana.
18 Ordenanza 11.032 y 11.086 (modificatoria). Municipalidad de Córdoba.
19 Expediente 228061-09. Departamento de Arquitectura de la Municipalidad de Córdoba.
20 Expediente D.C 30-04-018-004 folio 51. Dirección de Obras Privadas y Uso del Suelo de la Municipalidad de
Córdoba.
21 María Belén Aliciardi. Abogada experta en derecho ambiental Jueza de Faltas de Villa Ascasubi, Córdoba.
22 Principio precautorio. Ley general de ambiente (25.675)
AMGEL STURMAN
maureli48@hotmail.com
GRAL. ROCA- RIO NEGRO</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Concurso provincial de Periodismo Rodolfo Walsh 2010<br />
Una “vecina” a la que todos temen<br />
(investigación inédita)<br />
Por Fabricio Cejas y Mariano Gómez<br />
– Mayo 2010 –<br />
2</p>
<p>En una zona de 40 manzanas que rodean una antena de telefonía celular,<br />
hay 72 casos de cáncer. La Municipalidad ordenó el desmantelamiento<br />
de la torre, pero la causa ‘duerme’ en la Justicia Federal. Los<br />
científicos alertan sobre la nocividad de las radiaciones, que alumbran<br />
día y noche a los residentes de dos barrios del sur de nuestra ciudad.<br />
Por F.C. y M.G.<br />
Blanca Nieto, una médica jubilada, sostenía la hoja con firmeza. Escrita<br />
con lápiz, a modo de borrador, contenía los nombres de 22 vecinos de<br />
una pequeña zona del sur de la ciudad de Córdoba, compuesta por diez<br />
manzanas. Todos habían enfermado de cáncer en los últimos siete años,<br />
como si se tratara de un brote epidémico.<br />
Ella lo desconocía, pero en sus manos tenía el punto de partida de una<br />
investigación que elevaría la nómina a 72 afectados en 40 manzanas. 55<br />
más que los esperados por las estadísticas oficiales.<br />
La lista había sido elaborada por residentes de los barrios San Fernando<br />
e Iponá, quienes realizaron un conteo provisorio, sumando los casos que<br />
conocían entre sus vecinos. Entre los 22 enfermos, mencionaban niños e<br />
incluso familias con más de un afectado.<br />
Los vecinos no ocultaban sus sospechas, y señalaban como culpable a<br />
una antena de telefonía, instalada desde hacía diez años sobre un terreno<br />
de la calle Quirno Costa al 578, entre ambos barrios. También desconfiaban<br />
de los transformadores de energía y de los derrames cloacales<br />
que, a veces, “perfumaban” algunas de las calles principales. Pero, la<br />
mayoría coincidía en que, desde que la torre de comunicaciones fue emplazada,<br />
la palabra ‘cáncer’ había comenzado a sonar más seguido.<br />
“Mucha gente enfermó y algunos vecinos murieron de golpe. Lo peor<br />
de todo es que las autoridades no nos dan respuesta. Es como si nos les<br />
interesara”, dijo en aquel entonces Ernesto Lipi, presidente del centro<br />
vecinal de ambos barrios.<br />
Para profundizar el trabajo de los vecinos, decidimos visitar el resto de<br />
los domicilios que rodeaban a la antena1. Durante tres meses fueron golpeadas<br />
poco más de mil puertas. La ruta tomó referencia de un estudio<br />
realizado entre 1994 y 2004 en Naila, Alemania, donde se descubrió que<br />
las personas que vivían a menos de 400 metros de las estaciones de base<br />
tenían tres veces más probabilidades de contraer cáncer que aquellos que<br />
residían fuera de ese radio2.<br />
Cáncer de mama, de pulmón, de ovario, cerebral, de esófago, de ojo, de<br />
vejiga, de riñón, de colon, leucemia… En total, fueron registrados 72 casos<br />
–todos diagnosticados en los últimos siete años– en 40 manzanas.<br />
4<br />
Considerando que sólo dos tercios de los residentes ofrecieron respuestas,<br />
la cifra podría haber sido más elevada.<br />
Con los datos recolectados se confeccionó un mapa que parecía marcar<br />
una tendencia: la mayoría de los enfermos residía cerca de la antena. Es<br />
más, a pocas cuadras de la estación señalada por los vecinos, había otra<br />
torre de telefonía móvil, alrededor de la cual el número de afectados<br />
volvía a acrecentarse (ver “Cáncer, uno por uno”).<br />
Alarma en el colegio<br />
A 150 metros de la antena, se encuentra la escuela Dante Alighieri. A<br />
la institución concurren cerca de mil alumnos de los tres niveles iniciales,<br />
muchos de los cuales cursan en régimen de doble turno.<br />
Sus estudiantes participaron hace tiempo de un abrazo solidario a la torre.<br />
¿El motivo? En el transcurso de dos años, cinco compañeros enfermaron<br />
de cáncer.<br />
“Primero falleció un chico de leucemia. Luego, a otros dos les detectaron<br />
tumores cerebrales y, ahora, una chica que egresó en 2008 está siendo<br />
tratada con rayos. En total, contando una niña más en jardín, son cinco<br />
casos ¡Cinco en dos años, es mucho!”.<br />
La frase pertenece a José Conesa3, vicedirector del nivel primario. En su<br />
despacho, explicó con asombro la situación que se vive en el establecimiento.<br />
“Lo más curioso es que los chicos que enfermaron cursaban en<br />
las aulas que dan hacia la antena”, apuntó.<br />
Conesa tiene dos hijos cursando en la institución y trabaja en el colegio<br />
desde 1997, cuando éste estaba ubicado en calle Ituzaingó, en el centro<br />
de la ciudad. “Desde ese año hasta 2001, que nos mudamos a Iponá, recuerdo<br />
que un sólo chico enfermó de leucemia”, comentó.<br />
Para el vicedirector, la situación era clara: “De los cánceres que hubo<br />
desde que nos mudamos, el 95 por ciento fue por la antena, ya que nunca<br />
tuvimos la cantidad de casos que tenemos ahora”, enfatizó.<br />
Mientras Conesa hablaba, un niño se acercó a la oficina, quejándose de<br />
un fuerte dolor de cabeza. “Éstos dolores se repiten a diario, y para mi<br />
son por la antena”, indicó el vicedirector. “Por día, unos diez chicos acusan<br />
dolores de cabeza. Les pregunto a directores de otras escuelas y me<br />
dicen que en sus establecimientos no ocurre lo mismo. ”, agregó.<br />
Datos oficiales<br />
La gran cantidad de casos registrados alrededor de la antena ameritaban<br />
el análisis de un especialista. Horacio Barri, epidemiólogo y ex secretario<br />
de Salud municipal, brindó su opinión.4<br />
5<br />
– ¿El número de afectados puede indicar la presencia de un agente<br />
cancerígeno en la zona?<br />
“Hay que comparar la cantidad de enfermos con la media esperada porque,<br />
si la sobrepasa, es una señal de que ahí ocurre algo”, contestó.<br />
El especialista se refirió además a la diversidad de patologías oncológicas<br />
que se enumeraban y sostuvo que la variedad no desestimaba la importancia<br />
del relevamiento.<br />
Siguiendo la pista otorgada por Barri, se llegó al subsuelo del Hospital<br />
de Niños, donde funciona el Registro Provincial de Tumores. Allí, se recopilan<br />
estadísticamente todos los casos de enfermos oncológicos reportados<br />
de manera oficial dentro de los límites de la provincia. Esos datos,<br />
a través de un entrecruzamiento con los registros poblacionales del Instituto<br />
Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), permiten elaborar informes<br />
periódicos para saber cuántos casos de cáncer hay en Córdoba y si<br />
esa cantidad se encuentra dentro de lo previsto.<br />
“Análisis epidemiológico de la distribución del cáncer”, se leía en la<br />
portada del cuadernillo5. Estaba lleno de tablas, pirámides poblacionales<br />
y cuadros comparativos. Entre sus conclusiones, resaltaba que cada 100<br />
mil varones que habitaban nuestra ciudad, 248 padecen cáncer. Entre las<br />
mujeres, la proporción es de 209 enfermas cada 100 mil.<br />
Es decir, se espera que 0,25 por ciento de los varones y 0,21 de las mujeres<br />
de la Capital padezcan enfermedades oncológicas. Sin embargo,<br />
algo muy distinto ocurría cerca de la antena de la calle Quirno Costa. Al<br />
entrecruzar los datos del Registro con los del Indec para esa zona, se<br />
concluyó en que 0,86 por ciento de los varones y 0,78 por ciento de las<br />
mujeres padecían cáncer. Dos órdenes por arriba para cada sexo. 6<br />
En base a las estadísticas del Registro, de los 72 casos contabilizados,<br />
sólo deberían haberse presentado 17. Había, cerca de la antena, 55 enfermos<br />
más que el promedio esperado.<br />
A pesar de ello, la doctora Rosalba Fita, una de las autoras del informe<br />
del Registro, enfatizó en desestimar cualquier tipo de estudio geográfico<br />
para diagramar la distribución de enfermos oncológicos. Según ella, en<br />
algunos barrios de la Capital, el alto número de adultos mayores hace<br />
que las proyecciones arrojen índices erróneos.7<br />
No obstante, el argumento de la doctora comenzó a tambalear cuando<br />
fueron comparadas las estadísticas del Indec para la ciudad de Córdoba<br />
con el promedio de edad de los vecinos aledaños a la antena y no se percibieron<br />
diferencias sustanciales para el caso de los adultos mayores.<br />
Por el contrario, el perímetro relevado presentaba mayor cantidad de<br />
habitantes en el rango entre 20 y 29 años, lo que hacía aún más llamativa<br />
la existencia de 55 casos de cáncer por encima de las estimaciones del<br />
Registro (ver “Comparación rangos etarios&#8230;”).<br />
6<br />
Tal vez, como había dicho Barri, algo ocurría alrededor de la antena<br />
Pero, si bien muchos vecinos continuaban apuntando a la torre como<br />
responsable de los casos, había especialistas que proponían una mirada<br />
más prudente.<br />
Al respecto, el biólogo Raúl Montenegro, presidente de la Fundación<br />
para el Medio Ambiente (Funam), titular de cátedra en la Universidad<br />
Nacional de Córdoba (UNC) y premio Nobel Alternativo en 2004, se<br />
pronunció con claridad.8<br />
“En ciudades como Córdoba –explicó– los factores que favorecen la<br />
aparición de enfermedades oncológicas son difíciles de individualizar.<br />
La calidad del agua, la de los alimentos, la presencia de transformadores<br />
de energía, las antenas de telefonía y las de radio, la contaminación del<br />
suelo, suelen ser los más recurrentes”.<br />
– ¿Es correcto atribuir las enfermedades a las radiaciones?<br />
“Nunca vas a poder afirmar que las antenas produjeron cáncer. Lo que<br />
sí se puede decir es que, en un lugar donde hay cierta cantidad de enfermos,<br />
las antenas se presentan como uno de los principales factores de<br />
riesgo”, sintetizó el biólogo.<br />
Las dos “bibliotecas”<br />
“La radiación que descargan las antenas al ambiente puede afectar la salud<br />
humana, a otros seres vivos y al ecosistema”. La postura de Montenegro,<br />
al igual que la de muchos vecinos y la de miles de especialistas<br />
alrededor del mundo, se basa en la existencia de numerosos estudios<br />
científicos que alertan sobre la nocividad de las ondas, aunque estén dentro<br />
de los niveles permitidos por la ley.<br />
Otros expertos, en cambio, sostienen la inocuidad de las radiaciones. Se<br />
conoce a esta controversia como “las dos bibliotecas”.<br />
7<br />
El abismo que separa ambas concepciones está marcado por tres cuestiones<br />
fundamentales: por la densidad de potencia con la que trabajan las<br />
antenas; por el tiempo de exposición al que son sometidas las personas;<br />
y por la distancia de los individuos respecto a las torres.<br />
El Ministerio de Salud, que rige los niveles de radiación mediante la resolución<br />
202/95, permite 965 uW/cm2 (micro watts por centímetro cuadrado)<br />
de potencia para las antenas de telefonía. La norma tiene más de<br />
15 años de vigencia y nunca ha sido actualizada o revisada.9<br />
El índice, basado en estudios de exposiciones a corto plazo avalados por<br />
la Organización Mundial de la Salud (OMS), sólo prevé efectos de calentamiento<br />
corporal y no mide incidencias biológicas a largo plazo. La<br />
OMS sostiene que el organismo humano regula esos efectos térmicos y<br />
el argumento le es suficiente para afirmar la inocuidad de las antenas.10<br />
En contraste, investigaciones recientes realizadas por otros especialistas,<br />
indican que la exposición continua a esas radiaciones tiene consecuencias<br />
nefastas para el organismo, enumerando desde alteraciones del<br />
ADN, hasta enfermedades oncológicas de las más variadas.11<br />
Estos estudios, alertan que vivir cerca de una antena o hacer abuso de<br />
los aparatos celulares es altamente peligroso. Además, marcan una diferencia<br />
sustancial: el uso del celular es una cuestión personal, pero recibir<br />
las radiaciones de una estación de base día y noche es algo que se encuentra<br />
fuera de la decisión de los residentes cercanos, pues no cuentan<br />
con un interruptor que pueda desactivar el mecanismo.<br />
Por ello es que, frente al nivel permitido por el Ministerio de Salud (965<br />
uW/cm2), se propone otro, mucho más restrictivo: 0,1 uW/cm2, más de<br />
10 mil veces por debajo de lo sugerido por la OMS.12 En países como<br />
Austria o Estados Unidos, se obligó a las empresas a trabajar dentro de<br />
éste índice, sin perder por ello la capacidad para mantener funcionando<br />
el sistema de telefonía móvil.<br />
Controles de potencia<br />
Otro punto que diferencia a las dos “bibliotecas” es la forma en que deben<br />
realizarse los controles de potencia de las antenas.<br />
El Laboratorio de Investigación Aplicada y Desarrollo (Liade), dependiente<br />
de la UNC es uno de los organismos con más experiencia de todo<br />
el cono sur en mediciones de radiofrecuencia y es el principal encargado<br />
de realizar controles a nivel local, pero no es el único.<br />
La ley provincial 9.055, autoriza a las telefónicas a realizar sus propias<br />
mediciones. La normativa invita a desconfiar de las empresas, ya que<br />
adquieren facultades legales para controlarse a sí mismas.13<br />
El ingeniero Ricardo Taborda14, director del Liade, es uno de los principales<br />
referentes de la postura que defiende la inocuidad de las ondas dentro<br />
de los niveles permitidos.<br />
8<br />
“El hecho de que exista tal valor no es una cosa que se le haya ocurrido<br />
a alguien perverso. Yo tengo acceso a una base de datos donde hay cerca<br />
de 30 mil estudios”, afirmó el especialista.<br />
Otra “biblioteca” totalmente diferente es la que expuso el ingeniero<br />
Néstor Hugo Mata, también experto en mediciones. Cordobés, radicado<br />
en Bahía Blanca –donde trabaja en la Universidad pública–, el especialista<br />
no sólo alertó sobre la falta de rigurosidad de los niveles permitidos,<br />
sino que también se animó a denunciar intereses monetarios.15<br />
“La OMS está recibiendo 10 millones de dólares anuales de mano de las<br />
empresas de telecomunicaciones para investigación. Si fija un umbral de<br />
radiación menos tolerante, deja de percibir ese dinero. Se mueve mucha<br />
plata atrás de todo esto”, indicó el experto.<br />
– ¿Cuál es el principal error que se comete durante los controles?<br />
“Las empresas de telefonía, con su forma de efectuar las mediciones,<br />
dan una falsa idea de la densidad de potencia con que se está iluminando<br />
a las poblaciones cercanas a las antenas. En una escuela de Bahía Blanca,<br />
cercana a una antena, pude comprobar que los niveles indicados por<br />
Telecom –que siguieron el protocolo que establece situarse en un punto<br />
fijo para tomar los índices16– estaban muy por debajo de lo que se detectaba<br />
si se recorría el aula con el instrumento de control”, sostuvo.<br />
El ingeniero incluso comentó sobre una alternativa a las torres. Se trata<br />
de un sistema de tendido de cables coaxiales subterráneos que remplaza<br />
las estaciones, reduciendo así la radiación. Según el especialista, esto se<br />
implementa con éxito en EE.UU. y en algunos países de Europa.<br />
“Ese sistema permite mantener una densidad de campo electromagnético<br />
por debajo de 0.1 uW/cm2”, aseguró Mata. “Lo que pasa es que tiene<br />
un costo relativamente grande, un 20 por ciento más del dinero que actualmente<br />
se destina al sistema por torres”, agregó.<br />
Si bien la proporción parece elevada, hay que tener en cuenta las cifras<br />
millonarias que manejan las telefónicas: sólo en 2009, la empresa líder<br />
en el cono sur –de la cual forma parte Claro Argentina– facturó más de 5<br />
mil millones de dólares.17<br />
Sólo 35 metros<br />
Otro aspecto en el que difieren las dos “bibliotecas”, está constituido<br />
por la distancia que debe tener una antena respecto de lugares poblados.<br />
Mientras que algunos Estados han tomado como medida restrictiva alejar<br />
500 metros las estaciones de zonas residenciales, ciudades como<br />
Córdoba cuentan con una legislación mucho más permisiva: sólo 35 metros<br />
de retiro respecto a otro sitio donde habiten personas.<br />
9<br />
Es lo que prescribe la ordenanza 11.032 y su modificatoria 11.086. En<br />
tanto, para establecimientos educativos, guarderías y centros de salud, la<br />
norma establece 100 metros18. Investigaciones han demostrado que los<br />
niños y los ancianos son los más vulnerables frente a las radiaciones.<br />
A pesar de ello, las empresas se niegan a cumplir lo establecido. Justifican<br />
su falta con el argumento, en parte cierto, de que en zonas donde hay<br />
edificaciones en altura es necesario que las torres se encuentren cerca<br />
para que el sistema por células funcione de manera óptima.<br />
Pero en la práctica, suceden cosas muy llamativas. Por ejemplo, en la<br />
zona compuesta por los barrios San Fernando e Iponá – donde se recabaron<br />
los setenta y dos casos de cáncer– el edificio más alto no supera los<br />
dos pisos. Sin embargo, hay más de cinco antenas –dos de ellas en situación<br />
de ilegalidad19– en menos de 500 metros a la redonda.<br />
Además, la antena por la cual los vecinos reclaman se encuentra emplazada<br />
a dos metros de las medianeras colindantes, lo cual infringe ampliamente<br />
el límite de 35 metros que dispone la ordenanza. Y por si fuera<br />
poco, menos de 100 metros la separan de un jardín de infantes.<br />
A la Justicia<br />
Ante la falta de medidas concretas por parte de las autoridades, la comunidad<br />
inició una batalla legal contra la antena. Impulsada desde la escuela<br />
Dante Alighieri, donde se registra el triste récord de cinco alumnos<br />
enfermos de cáncer en sólo dos años, la iniciativa llevó a que la Municipalidad<br />
ordenara el desmantelamiento de la antena20.<br />
– ¿Qué hizo el municipio ante el pedido de la institución?<br />
“Vinieron y comprobaron que la estación estaba mal emplazada. Sin entrar<br />
en suspicacias sobre si dañaba la salud o no, intimaron a la empresa<br />
para que en 30 días la desmantele. Esto fue en noviembre de 2007”, recordó<br />
el vicedirector Conesa. Frente a ello, Telecom interpuso un amparo<br />
y la causa terminó recayendo en la Justicia Federal, a manos de la<br />
jueza Garzón de Lascano.<br />
Dos años después –sin haber resuelto la cuestión– la magistrada se jubiló.<br />
Aún no ha habido dictamen. “Al ritmo de la Justicia, podemos llegar<br />
10<br />
a esperar diez años para saquen la antena, y nunca se va a discutir si esas<br />
ondas afectan o no a la salud. Es lamentable”, finalizó el docente.<br />
La abogada que llevó a la Justicia el problema de la comunidad de los<br />
barrios San Fernando e Iponá fue María Belén Aliciardi. Con sólo 32<br />
años, la experta en derecho ambiental y jueza de faltas de Villa Ascasubi,<br />
no es cualquier asesora legal. Cuenta en su currícula con participación<br />
activa en el desmantelamiento de una antena en Villa Ascasubi y<br />
también frustró el emplazamiento de otra en Villa General Belgrano.21<br />
Para la abogada, debería aplicarse el principio de precaución22. Este recurso<br />
exige la adopción de medias de protección antes de que se produzca<br />
un deterioro del medio ambiente, operando ante la amenaza a la salud<br />
y ante la falta de certezas científicas sobre las causas y efectos de las radiaciones.<br />
“Esto está contemplado en el articulo 4 de la Ley General del<br />
Ambiente 25.675, la cual rige en todo el país”, manifestó.<br />
– ¿Porqué las empresas desoyen las disposiciones municipales?<br />
“A pesar de que existe una ordenanza que regula esto, la telefónicas argumentan<br />
que la Municipalidad no tiene autonomía para regular en materia<br />
de comunicaciones ni en el uso del suelo porque dicen que son<br />
cuestiones de competencia federal”, explicó.<br />
Usando esa estrategia legal, las compañías interpusieron medidas cautelares<br />
para proteger las torres, hasta que la Justicia se pronuncie. “Mientras<br />
tanto, no se puede desmantelar ninguna antena, incluida la que queda<br />
cerca de la escuela Dante Alighieri, ya que las cautelares fueron a favor<br />
de las telefónicas”, indicó la letrada.<br />
Dos interrogantes<br />
Blanca Nieto escucha a los especialistas y se marea. Poco entiende sobre<br />
argumentos legales. Tampoco sabe de trabas burocráticas ni de índices<br />
de radiación. Mucho menos acerca de principios precautorios o de<br />
ordenanzas municipales.<br />
La médica que escribió aquel listado de enfermos que despertó la investigación<br />
por los casos de cáncer en los barrios San Fernando e Iponá sólo<br />
se preocupa por la salud de los vecinos.<br />
Mientras camina por las calles de la zona, como lo hace habitualmente,<br />
se asoma hasta el alambrado que rodea al Colegio Dante Alighieri.<br />
Adentro, en el patio, juega a un grupo de niños. Tras ellos, fuera de los<br />
límites del colegio, cruzando la calle, una estructura rojiblanca enorme<br />
se eleva por el cielo y lo tiñe de negro. “Es la ‘vecina’ a la que todos temen<br />
–piensa en voz alta– y, al parecer, llegó para quedarse”.<br />
Invadida por la impotencia, agacha la mirada y sigue su caminata. Pero<br />
dos preguntas aún retumban en su cabeza. ¿Por qué enfermaron de cán11<br />
cer setenta y 72 cercanos a la antena de telefonía? ¿La salud de los ciudadanos<br />
vale menos que la rentabilidad de las grandes empresas?<br />
Fuentes consultadas y aclaraciones:<br />
1 Relevamiento realizado por Fabio Contreras .y Matías Gatica. con autorización expresa del Centro Vecinal San<br />
Fernando e Iponá y con la colaboración de la epidemióloga y especialista en salud pública, Dra. Laura Sarale.<br />
Considerando punto central la antena de la calle Quirno Costa, se trazó un radio de 400 metros, dentro del cual se<br />
buscó consultar, uno a uno, todos los domicilios.<br />
2 “Influencia de la cercanía de una antena de telefonía móvil sobre la incidencia del cáncer”. Naila, Alemania,<br />
2004.<br />
3 Conesa, José. Vicedirector del nivel primario de la Escuela Dante Alighieri.<br />
4 Barri, Horacio. Epidemiólogo, ex secretario de Salud de la Municipalidad de Córdoba.<br />
5 Análisis epidemiológico de la distribución del cáncer en Córdoba (período 2004-2006), presentado en 2008. Registro<br />
de tumores de la provincia de Córdoba.<br />
6 Promedio de enfermos obtenido por entrecruzamiento de los Registros poblacionales del Indec según áreas programáticas<br />
de los dispensarios de la zona y los resultados de nuestro propio relevamiento. Tal como se hizo para<br />
elaborar el informe del Registro, se tomó como referencia el censo nacional de 2001, ya que los datos del censo<br />
2008 no estaban disponibles aún.<br />
7 Fita, Rosalba. Médica. Encargada del Registro de tumores de la provincia de Córdoba.<br />
8 Montenegro, Raúl. Biólogo. Presidente de Funam. Director de cátedra en la UNC. Premio Nobel alternativo 2004.<br />
9 Resolución 202/95, Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación<br />
10 Nota descriptiva número 123, OMS, 2000.<br />
11 Enumerar la gran cantidad de estudios excedería ampliamente los límites de este trabajo Por ello, nos limitaremos<br />
a decir que la mayoría de ellos se encuentran recopilados en el libro “Ambientalismo II: la electropolución. Contaminación<br />
por antenas de telefonía celular”. El País, Buenos Aires, 2008.<br />
12 Principio ALARA (As low as reasonably achiveale)<br />
13 Ley provincial número 9.055.<br />
14 Taborda, Ricardo. Ingeniero. Director de Liade, UNC.<br />
15 Mata, Néstor Hugo. Ingeniero. Especialista en Comando y Control. Titular de Cátedra en la Universidad de Bahía<br />
Blanca.<br />
16 Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC). Protocolo para realizar mediciones de radiofrecuencia.<br />
17 Datos oficiales, brindados por América Móvil. Multinacional mejicana.<br />
18 Ordenanza 11.032 y 11.086 (modificatoria). Municipalidad de Córdoba.<br />
19 Expediente 228061-09. Departamento de Arquitectura de la Municipalidad de Córdoba.<br />
20 Expediente D.C 30-04-018-004 folio 51. Dirección de Obras Privadas y Uso del Suelo de la Municipalidad de<br />
Córdoba.<br />
21 María Belén Aliciardi. Abogada experta en derecho ambiental Jueza de Faltas de Villa Ascasubi, Córdoba.<br />
22 Principio precautorio. Ley general de ambiente (25.675)<br />
AMGEL STURMAN<br />
<a href="mailto:maureli48@hotmail.com">maureli48@hotmail.com</a><br />
GRAL. ROCA- RIO NEGRO</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Guillermo Páez Rueda</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-9340</link>
		<dc:creator>Guillermo Páez Rueda</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Mar 2011 09:25:33 +0000</pubDate>
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		<description>Los invito a leer un manual de instrucciones de cualquier teléfono móvil que se venda en el mercado actual. Ahí podrán ver la contradicción en que incurren, cuando dicen: &quot;radiación ionizante: se recomienda a los usuarios que para el buen funcionamiento del equipo y la seguridad del personal &lt;strong&gt;NO PERMANEZCAN CERCA DE LA ANTENA DURANTE EL FUNCIONAMIENTO DEL EQUIPO&lt;/strong&gt;.&quot; la antena esta marcada en el mismo manual en la parte trasera del móvil... entonces; &lt;strong&gt;COMO HAGO PARA  HABLAR POR MOVIL Y ESTAR LEJOS DE LA ANTENA&lt;/strong&gt;??? Apple por ejemplo, no quiere que sus &lt;em&gt;smartphones &lt;/em&gt;estén a menos de 1,5 centímetros de usted y &lt;em&gt;research in motion &lt;/em&gt;el fabricante de &lt;em&gt;BlackBerry &lt;/em&gt;recomienda que no este a menos de 2,5 cms. si desean ver la imagen tomada del manual de un fabricante de móviles, puede visitar la sección GALERIA de nuestra web, pinchando sobre mi nombre.

Un saludo a todos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Los invito a leer un manual de instrucciones de cualquier teléfono móvil que se venda en el mercado actual. Ahí podrán ver la contradicción en que incurren, cuando dicen: &#8220;radiación ionizante: se recomienda a los usuarios que para el buen funcionamiento del equipo y la seguridad del personal <strong>NO PERMANEZCAN CERCA DE LA ANTENA DURANTE EL FUNCIONAMIENTO DEL EQUIPO</strong>.&#8221; la antena esta marcada en el mismo manual en la parte trasera del móvil&#8230; entonces; <strong>COMO HAGO PARA  HABLAR POR MOVIL Y ESTAR LEJOS DE LA ANTENA</strong>??? Apple por ejemplo, no quiere que sus <em>smartphones </em>estén a menos de 1,5 centímetros de usted y <em>research in motion </em>el fabricante de <em>BlackBerry </em>recomienda que no este a menos de 2,5 cms. si desean ver la imagen tomada del manual de un fabricante de móviles, puede visitar la sección GALERIA de nuestra web, pinchando sobre mi nombre.</p>
<p>Un saludo a todos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: CiberDietas</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-9311</link>
		<dc:creator>CiberDietas</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Mar 2011 06:21:06 +0000</pubDate>
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		<description>[...] Huella dactilar -que conmemora a los combatientes por el bando republicano en la guerra civil-, había una torreta de antenas base de telefonía y repetidores parabólicos herzianos. Según me cuentan desde la asociación Antena No de Getxo, el [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] Huella dactilar -que conmemora a los combatientes por el bando republicano en la guerra civil-, había una torreta de antenas base de telefonía y repetidores parabólicos herzianos. Según me cuentan desde la asociación Antena No de Getxo, el [...]</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Carlos Chiroy</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-6321</link>
		<dc:creator>Carlos Chiroy</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Oct 2010 03:44:25 +0000</pubDate>
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		<description>Soy educador en Guatemala, Centro América.  A lo largo de los últimos 5 años he visto cómo en la institución educativa para la cual laboro, ha crecido significativamente el uso de teléfonos móviles en niños y adolescentes menores a 16 años. Mi intención es informarme y consecuentemente informar a los padres de familia de estos chicos, para que tomen las precauciones del caso y actúen. He leído alguna bibliografía al respecto y sé que causa daños de orden físico y psicológico. &lt;strong&gt;Sueño que en mi país se regule la venta y el uso &lt;/strong&gt;de teléfonos móviles en chicos menores.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Soy educador en Guatemala, Centro América.  A lo largo de los últimos 5 años he visto cómo en la institución educativa para la cual laboro, ha crecido significativamente el uso de teléfonos móviles en niños y adolescentes menores a 16 años. Mi intención es informarme y consecuentemente informar a los padres de familia de estos chicos, para que tomen las precauciones del caso y actúen. He leído alguna bibliografía al respecto y sé que causa daños de orden físico y psicológico. <strong>Sueño que en mi país se regule la venta y el uso </strong>de teléfonos móviles en chicos menores.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Juan</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-3265</link>
		<dc:creator>Juan</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Jan 2010 18:49:24 +0000</pubDate>
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		<description>Mientras la industria de la telefonía móvil y los dispositivos inalámbricos que producen contaminación electromagnética sigue sin querer saber nada del asunto, el gobierno francés está preparando una nueva ley que convertirá en ilegal la publicidad de teléfonos móviles que se 
dirija a los niños de menos de 12 años de edad. También contempla ilegalizar la venta de teléfonos móviles diseñados para ser utilizados por niños de seis años o menos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Mientras la industria de la telefonía móvil y los dispositivos inalámbricos que producen contaminación electromagnética sigue sin querer saber nada del asunto, el gobierno francés está preparando una nueva ley que convertirá en ilegal la publicidad de teléfonos móviles que se<br />
dirija a los niños de menos de 12 años de edad. También contempla ilegalizar la venta de teléfonos móviles diseñados para ser utilizados por niños de seis años o menos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: PROPUR.net&#187;Archivo del blog &#187; Prohibid que los niños se acerquen a mí: Infancia y móviles</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-1993</link>
		<dc:creator>PROPUR.net&#187;Archivo del blog &#187; Prohibid que los niños se acerquen a mí: Infancia y móviles</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 11:17:46 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://migueljara.wordpress.com/?p=1078#comment-1993</guid>
		<description>[...] Fuente: Miguel Jara [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] Fuente: Miguel Jara [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Node</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-830</link>
		<dc:creator>Node</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2009 16:03:10 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://migueljara.wordpress.com/?p=1078#comment-830</guid>
		<description>En Francia desmantelarán una antena por causar &quot;molestia anormal a la vecindad&quot;, además se indemnizará a los demandantes. Podéis ver la noticia en nuestro blog.
http://paiportasinantenas.blogspot.com/
Todo un logro!!! poco a poco se va avanzando, mientras tanto, seguiremos concienciando a la gente y sobre todo no dejando que nuestros hijos toquen un móvil.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En Francia desmantelarán una antena por causar &#8220;molestia anormal a la vecindad&#8221;, además se indemnizará a los demandantes. Podéis ver la noticia en nuestro blog.<br />
<a href="http://paiportasinantenas.blogspot.com/" rel="nofollow">http://paiportasinantenas.blogspot.com/</a><br />
Todo un logro!!! poco a poco se va avanzando, mientras tanto, seguiremos concienciando a la gente y sobre todo no dejando que nuestros hijos toquen un móvil.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Por: Ariadna</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-829</link>
		<dc:creator>Ariadna</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Feb 2009 16:15:27 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://migueljara.wordpress.com/?p=1078#comment-829</guid>
		<description>Opino lo mismo que María. No creo que nadie les gane en astucia ni perversidad. No sé cómo podríamos probarlo, pero el sentido común también me dice al oído eso mismo, cada vez que veo &quot;noticias&quot; como esta circular por ahí (sin firma conocida) hasta que alguien, muy convenientemente, las desmiente.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Opino lo mismo que María. No creo que nadie les gane en astucia ni perversidad. No sé cómo podríamos probarlo, pero el sentido común también me dice al oído eso mismo, cada vez que veo &#8220;noticias&#8221; como esta circular por ahí (sin firma conocida) hasta que alguien, muy convenientemente, las desmiente.</p>
]]></content:encoded>
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	<item>
		<title>Por: maria</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-828</link>
		<dc:creator>maria</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Feb 2009 12:34:24 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://migueljara.wordpress.com/?p=1078#comment-828</guid>
		<description>Me parece que es un truco de las operadoras para desprestigiar a los que trabajamos por lograr que la ciudadanía se conciencie del peligro de las radiaciones de microondas.
Cuando se prueba se comprueba que es falso que pase eso. Y aún sin probar a hacerlo, la mayoría de las personas sensatas saben que los efectos térmicos no son tan fuertes.

Así desprestigian y confunden. No hablan de efectos biológicos, sólo exageran los térmicos y así ridiculizan.

Creo que deberíamos desenmascararlo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me parece que es un truco de las operadoras para desprestigiar a los que trabajamos por lograr que la ciudadanía se conciencie del peligro de las radiaciones de microondas.<br />
Cuando se prueba se comprueba que es falso que pase eso. Y aún sin probar a hacerlo, la mayoría de las personas sensatas saben que los efectos térmicos no son tan fuertes.</p>
<p>Así desprestigian y confunden. No hablan de efectos biológicos, sólo exageran los térmicos y así ridiculizan.</p>
<p>Creo que deberíamos desenmascararlo.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Por: Jordi</title>
		<link>http://www.migueljara.com/2009/01/22/prohibid-que-los-ninos-se-acerquen-a-mi-infancia-y-moviles/comment-page-1/#comment-827</link>
		<dc:creator>Jordi</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Jan 2009 21:55:34 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://migueljara.wordpress.com/?p=1078#comment-827</guid>
		<description>Un abrazo muy fuerte Miguel y amigos.

¿ Habeis visto este video ?

http://www.dailymotion.com/video/x5odhh_pop-corn-telephone-portable-microon</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Un abrazo muy fuerte Miguel y amigos.</p>
<p>¿ Habeis visto este video ?</p>
<p><a href="http://www.dailymotion.com/video/x5odhh_pop-corn-telephone-portable-microon" rel="nofollow">http://www.dailymotion.com/vid.....le-microon</a></p>
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