Bruselas crea una Agencia para el lobby de las "telecos"

Inglés *English version

Hoy 7 de julio, en el Parlamento Europeo, las grandes compañías de telecomunicaciones han obtenido una victoria sobre los consumidores. Se ha votado a favor de la creación de una Agencia Europea de Regulación del Mercado de las Telecomunicaciones pero esta no será independiente, como debería, sino que estará muy influida por las grandes compañías telefónicas.

La Agencia se contempla como un simple club de reguladores financiado por los mismas grandes “telecos” y sus reguladores nacionales domesticados, carente de transparencia y sin un control suficiente ni capacidad de veto por parte de la Comisión Europea. La independencia de este nuevo órgano está en entredicho.

“Muchos de los reguladores nacionales se resisten a tomar medidas contra los monopolios de grandes empresas como Telefónica o Deutsche Telecom. La creación de esta Agencia beneficia a las “telecos” porque no frena claramente el dominio de mercados nacionales y regionales, ni garantiza acceso a infraestructuras a otras empresas (en España el 80-90% son de Telefónica) y frena el poder de Bruselas para actuar a escala europea contra monopolios, comenta el eurodiputado de Los Verdes David Hammerstein.

 

 

Entretanto los lobbies de la contaminación electromagnética continúan con su trabajo: conseguir que la población crea que las antenas de telefonía móvil, los teléfonos, el Wifi y demás tecnologías que emiten radiaciones eléctricas son inocuas para la salud. Uno de los lobbies más poderosos que hacen este trabajo en nuestro país es el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS). Está patrocinado por la Fundación General de la Universidad Complutense de Madrid y tiene como objetivo convencer al poder, sobre todo, sobre la no afección a la salud de la tecnología móvil. Como nos cuentan desde la organización vasca Antena No, que ha acudido a actos desarrollados por este lobby: “ofrecen conferencias, asesoría, hablan de trabajos científicos sobre esta temática, desprestigian a los críticoscon las tecnologías que despiden electromagnetismo incluso a científicos”.

CCARS aglutina a expertos en Medicina, Física, Química, Biología, Derecho y otras disciplinas.  El CCARS se creó hace un par de años a raíz de la visita de Michael Repacholi a Madrid “para darle un revestimiento científico a las posiciones de la industria de la telefonía. Es un grupo que ha colaborado con la patronal de la telefonía móvil en la defensa de sus intereses de despliegue”, indica Pedro Belmonte, de Ecologistas en Acción.

 

 

Casi todos son de Madrid, algunos viejos conocidos de los críticos con la contaminación electromagnética que despide la tecnología móvil (como Vargas y  Úbeda), algunos de ellos también ligados al PP en el plano político. 

Sus posiciones principales son:  

-No existe ningún riesgo por las emisones de las infrestructura de telecomunicaciones bajo los niveles y los criterios del ICNIRP y la normativa estatal vigente en España. 

-No existen constatación científica de efectos biólogicos por la exposición a radiofrecuencias y microondas pulsantes; en todo caso dependiendo de altos niveles de exposición; efectos témicos, que no tienen porqué ser perjudiciales

-El despliegue de las infraestructura de red móvil colisiona con la percepción negativa que se ha generado en determinados colectivos ciudadanos respecto a las estaciones base, y que en la mayoría de los casos tiene su origen en “argumentos pseudo-científicos“. 

 

 

El CCARS lo forman:

Emilio Muñoz, presidente; investigador en las áreas de la bioquímica y biología molecular y ahora investigación sobre Filosofía de la política científica, Profesor de Investigación del CSIC. 

Antonio Hernando Grande, Catedrático de Magnetismo de la Universidad Complutense de Madrid. 

Mercedes Martínez Búrdalo, jefa del Departamento de Radiación Electromagnética, Instituto de Física Aplicada (CSIC). 

José Luis Sebastián Franco, Catedrático del Departamento Física Aplicada III (Electricidad y Electrónica). 

Agustín Gregorio Zapata, subdirector general de Terapia Celular y Medicina Regenerativa del Instituto de Salud Carlos III.

Alejandro Úbeda Maeso,  Jefe de Sección,  Servicio Investigación-BEM Hospital Ramón y Cajal, miembro del Comité Científico Asesor sobre Radiofrecuencia y Salud  (CCA).

Francisco Vargas Marcos, médico de Sanidad Nacional, antiguo alto cargo del Ministerio de Sanidad durante el gobierno del PP.

Isabel Varela Nieto, Profesora de Investigación (CSIC), Vicedirectora del Instituto de Investigaciones Biomédicas.

Isabel Varela Navarro, Investigadora del  Instituto de Investigaciones Biomédicas“AlbertoSols”, (CSIC-UAM).

 

 

Desde Antena No también informan sobre una empresa especializada en la legalización administrativa de todo tipo de instalaciones que, entre otros, “trabaja para el ayuntamiento de Getxo ofreciendo charlas o emitiéndole dictámenes”. Se llama Arce Legalizaciones y cuenta entre sus clientes con Auna, Endesa, Retevisión Móvil o Amena.

2 Comentarios a “Bruselas crea una Agencia para el lobby de las "telecos"”
  1. Miguel Jara

    Gracias a tí Peter. Me quedo con las ganas de que me cuentes más cosas “desde dentro”. Utiliza por favor el mail que tienes en la sección Contacto.

  2. Peter

    Lo que cuentas, al menos en este caso, todo cierto, te lo dice uno que lo sabe “desde dentro” y hasta ahí puedo leer la tarjetita…, felicidades por este buén trabajo. Peter.

Deja un comentario

Los comentarios de este blog están moderados y han de tener la sana intención de fomentar el debate sobre lo que se plantea en las informaciones y opiniones de la página. Intente ajustarse al texto sobre el que comentar. Utilice un lenguaje correcto: claro, conciso y si va a realizar afirmaciones rotundas documéntelas. Los comentarios insultantes y/o que falten al respeto a los lectores del blog no serán publicados.

Recuerde que el titular de esta página es periodista no médico por lo que el blog tiene fines informativos no de consultorio sanitario. El editor no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.

El editor no tiene por qué compartir con los comentaristas sus puntos de vista.